A. C. O. - Reseña para la Revista General de Marina del libro
"Vida y tragedia del mercante Castillo Montjuich", de Manuel Rodríguez Aguilar

 

Revista General de Marina, Octubre de 2008

 

En el número correspondiente al mes de junio del presente año, la Revista General de Marina publicaba un artículo de José Ramón Soto Rodríguez titulado Castillo Montjuich: ¿una muerte anunciada?. Dicho artículo podría servirnos de provechoso aperitivo para abordar la obra que tratamos hoy aquí, en la que Manuel Rodríguez Aguilar, al cumplirse 44 años de la desaparición del buque, nos ofrece un interesante recorrido por su luenga historia, desde su nacimiento allá por el año 1919 hasta su triste final el 14 de junio de 1963. Cuarenta y cuatro años llenos de vicisitudes, durante los cuales cambió de nacionalidad, sufrió diversos incidentes en la mar y en puerto —entre ellos varios bombardeos durante la Guerra Civil-, experimentó cambios de nombre y sufrió importantes transformaciones. Fue traído al mundo (botado el 28 de mayo de 1919) para el Gobierno inglés en los astilleros Furness Shipbuilding Co. Ltd., de Haverton Hill-on-Tees (Inglaterra), con el nombre de War Vigour y, tras recibir diversos nombres, como Andalusier, Wolfhandel, Bois-Soleil y African Mariner, y ser hundido en Barcelona en el año 1939 por la aviación nacional, es recuperado por la Comisión de la Armada para Salvamento de Buques en 1937 y finalmente bautizado con el nombre de Castillo Montjuich, pasando a manos de la Gerencia de Buques (organismo creado para llevar la gestión de los nuevos buques incorporados a la flota nacional), que lo transfirió a la Empresa Nacional Elcano.

A lo largo de las casi doscientas páginas del libro, Manuel Rodríguez Aguilar saca a la luz el expediente administrativo y la causa militar, que han permanecido guardadas en los archivos oficiales y sin acceso a su consulta durante mucho tiempo, y aporta la más extensa y completa relación de documentos, ilustraciones, fotografías y planos, que ayudan a hacerse una idea de la epopeya vivida por el buque hasta su desaparición. También nos presenta el autor la actividad marítima de la época, tanto española como internacional, el mercado de fletes y la construcción naval. Finalmente deja constancia de su opinión sobre lo que pudo haber sucedido para que el Castillo Montjuich se perdiera con sus 37 tripulantes sin dejar rastro en las terribles aguas del Atlántico Norte cuando, llenos todos de ilusión ante el reencuentro familiar en fechas navideñas, el fatal destino viniera a truncar todos sus planes. Como nos dice al final de su obra, no puede determinarse la causa de tan trágico accidente, pero hay tres factores causales comunes a todas las hipótesis establecidas: las malas condiciones meteorológicas, la edad del buque y su pésimo estado. La tardía salida del crucero Canarias y de las fragatas Legazpi y Vicente Yánez Pinzón el 26 de diciembre en su busca fue un esfuerzo vano y a destiempo.

Manuel Rodríguez Aguilar, madrileño de cincuenta años, cursó sus estudios de marino mercante en la Escuela Superior de la Marina Civil de La Coruña, aunque orientó pronto su actividad hacia el mundo de la Función Pública. La obra aquí reseñada es su segundo libro sobre naufragios, avalada y enriquecida además por un magnífico prólogo de Luis Jar Torre, capitán de corbeta de la Armada española, asiduo y valioso colaborador de la Revista General de Marina y ganador de diversos premios otorgados por esta publicación por sus celebrados y bien documentados artículos.

 

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