Juan Manuel Grijalvo - Política y administración

 

Dedicado a un J. A. P. S. (Joven Aunque Preparado Sobradamente)

 

(Ultima Hora, 10 de mayo de 2003... qué casualidad)

 

Un día le pregunté a un extranjero cómo son los partidos políticos en su país. Me contestó que sólo hay dos. Uno está formado por todos los ciudadanos decentes, trabajadores y patrióticos; al otro han ido a parar todos los corruptos, los gandules y los sinvergüenzas. El problema, dijo, es distinguir el uno del otro.

Nuestra situación, por supuesto, no tiene nada que ver con la descrita. Aquí sólo se dedican a la política ciudadanos sin tacha. Olvidando su interés particular, se consagran en cuerpo y alma al mejor servicio del bien común. El funcionamiento interno de los partidos es escrupulosamente democrático. Por eso todos hacen elecciones primarias, para escoger entre su militancia los mejores candidatos a los cargos públicos. Lo dicho, nada que ver con aquel remoto país.

En cierta ocasión, uno de los amigos que tengo en ese curioso mundo me dijo que en los ayuntamientos se tenía que hacer "molt poqueta política i molta administració", muy poquita política y mucha administración. No entraré hoy a definir estos términos, cosa que en mi opinión exige un debate filosófico previo sobre los principios, los medios y los objetivos lícitos de dichas actividades. Pero sí diré que aquí y ahora la palabra "política" aún está contaminada por unas connotaciones negativas heredadas del franquismo. En el inconsciente popular, está asociada al peligro físico ("tú no te metas") y a lo "sucio" ("a mí no me gusta"). Será por eso que se espera de los políticos que se dediquen a luchar entre ellos y a descalificar a los contrarios. A veces emplean expresiones que sólo son insultos personales. El calor de la polémica no es excusa. Quienes hablan en público han de esforzarse siempre por elevar el nivel de los debates. En algunas ocasiones no es así.

Una administración única en Eivissa, aunque no tuviera otras ventajas, que las tiene, reduciría el número de coliseos donde celebrar esos pugilatos dialécticos. Hacen un flaco favor al prestigio de las personas que los practican y al de las instituciones en que se producen. Cuando dos políticos se descalifican mutuamente, los ciudadanos pueden concluir que ambos tienen razón.

Sobre el papel, todo el mundo está de acuerdo en que la solución a la demanda de movilidad en y entre Eivissa y Formentera no es un problema político. La cosa sólo consiste en mover unas cargas útiles concretas entre dos puntos geográficos por el camino más corto. Eso puede y debe hacerse según criterios técnicos, para determinar los costes mínimos en energía, medios, territorio y contaminación del ambiente. Pero su aplicación puede entrar en conflicto con ciertos intereses creados en torno a nuestro curioso modelo de movilidad. La actual división administrativa hace muy difícil que se apliquen esos criterios técnicos a la solución de este problema... y de cualquier otro. Toda mejora real de los procesos de decisión pasa por simplificar la burocracia.

Lo que ocurre es todo lo contrario: los diversos negociados de complicación administrativa están inventando trámites nuevos cada día. Se suponía que la mega-sede del Consell iba a servir para albergar la burocracia insular por los siglos de los siglos. Pues de eso nada: ya se ha quedado pequeña. Y el Ayuntamiento de Eivissa se plantea una ampliación de sus instalaciones... en Dalt Vila. Hoy por hoy, es la peor ubicación posible, tanto para los "administrados" (es decir, para usted y para mí) como para los funcionarios y los concejales, que han de desplazarse cada día hasta un lugar de acceso cada vez más difícil. Por otra parte, siguen apareciendo en el horizonte una caterva de consorcios, mancomunidades, mesas y demás organismos de "coordinación" entre los municipios y el Consell, cuyas funciones varían entre indefinidas e indefinibles y sobre cuya utilidad o falta de ella no importa seguir elucubrando.

Pues ya lo sabe usted. Los partidos políticos no llevan en sus programas la administración única para Eivissa. Eso obedece a una serie de intereses concretos. Si usted cree que no son los suyos, dígamelo. Me encuentra en:

juan_manuel@grijalvo.com

Administración única en Eivissa...