Juan Manuel Grijalvo - Una administración única en Eivissa

 

Dedicado a J. J. F.

 

(Diario de Ibiza, 17 de julio de 2000)

 

Haciendo un poco de historia, cuando los desplazamientos se hacían en carro o a pie, era lógico que la administración estuviera lo más cerca posible del administrado. Hemos ido heredando una división municipal de Eivissa que data de aquella época. Pero no importa ser catedrático de Derecho administrativo para ver que ya no responde a las necesidades del momento.

Un botón de muestra de lo que está pasando es que los ayuntamientos con impuestos de circulación más bajos hacen de "bandera de conveniencia" para las flotas de coches de alquiler. Un negocio cuyos beneficios se generan en toda la isla se domicilia a efectos fiscales en el municipio que tenga la tarifa más barata. Es totalmente legal, pero la cosa llega a tal extremo de que en alguno ya hay censados más coches que habitantes.

Por otra parte, la Vila d'Eivissa ha perdido las ventajas de los pueblos, pero no los inconvenientes, mientras adquiere apariencias de "capital". El ayuntamiento no tiene ingresos para hacer frente a los gastos. Ya tenemos los inconvenientes, pero las ventajas no se ven por ninguna parte. Mucha gente "vota con los pies" y se marcha a vivir a otro sitio.

Por eso será que cada vez hay más "barrios dormitorio", más o menos alejados de los núcleos urbanos. Y ya se sabe, "ojos que no ven, corazón que no siente": se diría que sus problemas no tienen la misma importancia que los de la sede administrativa. Como si el municipio fuese lo que se ve desde el campanario de la iglesia. Los que están "a caballo" de la frontera entre dos términos aún lo tienen peor: los dos ayuntamientos se pasan la bola, allí nadie tiene la culpa de nada y todo queda indefinidamente en proyecto.

Ante el panorama, los afectados se plantean tomar sus asuntos en sus propias manos. Se alzan voces pidiendo el divorcio. Nosotros solos estaremos mejor, dicen. La segregación acercará la administración al administrado, dicen. Se presenta la taifa como solución a los problemas de la distancia y a todos los demás. Volviendo a los coches de alquiler, podríamos dividir Formentera en dos municipios y ver lo que pasa. Sería un ejemplo claro de las virtudes de la libre competencia. ¿Le parece una tontería? Pues lo que estamos haciendo en Eivissa es eso exactamente...

Tal vez la solución sea hacer todo lo contrario. Ahora que se habla tanto de integraciones transnacionales y de fusiones empresariales, es fácil "vender" las ventajas de lo grande, las economías de escala, los ahorros administrativos, etcétera. No crea usted que todo es falso; algo hay de cierto entre los sofismas que gritan todo el día los mentirosos profesionales a sueldo de los monopolios.

En Eivissa, de momento, la cosa se ha quedado en algunos servicios mancomunados entre los ayuntamientos y en un Consell que tiene unas competencias que nunca se sabe dónde empiezan y dónde acaban, porque ni al Govern Balear ni a los municipios les interesa cederle ninguna. Así, el Govern puede decir que el problema de la "carretera de las discotecas" es responsabilidad del Ayuntamiento de Sant Antoni. Todo el mundo se lava las manos, cada uno con su propia jofaina... Y el año que viene alguien podrá "presupuestar las inversiones necesarias para crear las infraestructuras que permitan reducir la siniestralidad de esta carretera", o salir del paso con algún parche. Pues ya ve usted, lo demás funciona igual. Y el siglo XXI empieza el año que viene.

Y el caso es que, desde la perspectiva de los gobiernos locales, las islas son los lugares donde está más claro en el mundo qué territorio administra quién: se acaba en el agua. En vez de estudiar qué posibilidades ofrece la segregación municipal, sería cosa de ver qué podemos ganar con la agregación . Para mí está claro que nos conviene más una entidad única en toda la isla. Si algo va mal, la culpa será de "la" administración. No se podrán pasar las patatas calientes como ahora. Hay dinero y medios de sobra para evitar desplazamientos a los ciudadanos. Con todo eso de Internet y las nuevas tecnologías, pronto no hará falta ir a ningún sitio para resolver trámites. Que quizá fuera mejor suprimir, pero eso es otra historia...

Y la cosa tiene otro inconveniente. Cuando uno tiene un proyecto que afecta a toda la isla, como un sistema nuevo de transporte público, ha de explicárselo a tantos políticos que no le queda resuello para nada más...

Resumiendo: desde mi punto de vista, o sobra el Consell o sobran los municipios. Ya tenemos aquí el "progreso", la globalización y todos sus inconvenientes. A ver si conseguimos que nos llegue también alguna de las ventajas...

juan_manuel@grijalvo.com

 

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