Alfonso Ribas Prats  -  La Ibiza de los ilegales

 

Presidente de la Asociación Pitiusa de Empresarios de Transporte Regular de Viajeros por Carretera en Autobús (APEBUS) y portavoz de Ibizabus

 

Septiembre de 2011

 

La picaresca es un género literario que dio vida a grandes novelas durante el siglo XVI y que muestra el carácter de muchos españoles de la época. En el siglo XXI todavía existen astutos rufianes que, al igual que sus antecesores, actúan con malicia, aprovechándose de las circunstancias. Tan sólo hay que bajar a la calle e intentar coger un taxi en el mes de agosto en Ibiza para ser atosigado por multitud de "piratas". Esta ilegalidad no sólo afecta a este gremio sino que cada día se reproduce en nuevas modalidades. Durante el verano estos "lazarillos" ganan adeptos y ponen la imaginación y la picaresca a la orden del día. Y es que, en estos momentos, en Ibiza prolifera todo tipo de transporte no legalizado entre el que destacan coches alquilados, turismos y furgonetas privadas, que emulan a taxis o autobuses privados cargando pasajeros donde les viene en gana e incluso haciéndolo con total impunidad en las paradas de servicios regulares. Además hay que sumar a estos particulares "bribones" la existencia de autobuses urbanos que ahora hacen también un servicio discrecional sin autorización específica, sumados a los "transfers" del aeropuerto, con contratación unitaria, es decir sin agencia, o los nuevos servicios combinados que facilitan a los turistas la entrada a discoteca, bebida y el transporte (todo ello hecho de forma ilegal).

Esta situación provoca que los empresarios del transporte nos planteemos ya instar a las administraciones públicas a que creen una legislación férrea y eficiente que permita luchar contra este tipo de infracciones. ¿Por qué queremos esto? Porque el objetivo de estos pícaros del siglo XXI es obtener el máximo beneficio a costa de los ciudadanos y turistas sin importarles poner en riesgo la vida de las personas, y por ahí no pasamos. Por ello, desde APEBUS e IBIZABUS instamos a la administración insular a que paralice todo el transporte ilegal ya que si no, a corto-medio plazo, acabará hundiendo toda la red legal de transportes en sus diferentes modalidades. En la actualidad la administración cuenta con una legislación General de Transportes Nacional que para cierto tipo de transporte ilegal, es suficiente, pero todavía hace falta la creación de una Ley de Transportes de Baleares que recoja las particularidades de Eivissa y así facilite estas tareas.

Podemos preguntarnos por qué hemos llegado a esta situación y la respuesta es fácil: por la creación, hace más de quince años, de unos servicios regulares nocturnos llamados “DISCOBUS”. A partir de aquí, todo ha sido imitado y copiado, y a pesar de que fue objeto de persecución y recriminación durante mucho tiempo, al final se pudo demostrar que no sólo eran buenos, sino que, además, eran positivos para todo el mundo. La diferencia es que, en la actualidad, parece que todo vale y aunque sea ilegal, ahora ni siquiera hace falta que se sea legal para funcionar.

Desde APEBUS e IBIZABUS sabemos que en estas fechas es muy difícil dar servicios puntuales, sobre todo para algunos transportes en ciertos lugares estratégicos, pero esto no es excusa para permitir cualquier ilegalidad como está sucediendo en estos momentos. Por ello solicitamos a la administración que facilite la creación de un servicio de transporte legal que cuente con sus debidas autorizaciones, consensuándolo con las ASOCIACIONES de transporte. Además también se debería poner en marcha un programa con los profesionales del sector (taxis, autobuses de servicio regular, de servicio discrecional, coches de alquiler, etc.) lo que se traduciría en una mejora de la oferta existente y evitaría la excusa de la "necesidad de piratas".

Por último, como empresario del transporte, recomendaría a las autoridades competentes que pongan en práctica actuaciones contra todos los medios de transporte ilegal. No hay que centrarse en uno solo, sino que hay que pensar que TODOS son perjudiciales ya que forman parte de este entramado que se está realizando en la isla. Para aquellos que piensan que ya es demasiado tarde se equivocan, aún podemos pararlo, aunque si no se ponen remedios definitivos no se conseguirá la solución. Además no hay que olvidar que una mentira repetida mil veces termina convirtiéndose en verdad.

 

Alfonso Ribas Prats...

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