Alfonso Sanz Alduán - ¿Quién se atreve a promover un Zorrozaurre "sin coches"?

 

Firme en mal estado debido al tráfico pesado (R. Alcock)

 

Marzo de 2004

 

1. Provocación

Obviamente el título de la ponencia indica su afán provocador en el más genuino y cordial de los sentidos. Pretende provocar la reflexión y el debate, pero también provocar la acción que se deriva de la misma. Pretende que los diversos agentes sociales y económicos y los responsables de las instituciones se detengan unos minutos a pensar la gran oportunidad de que Zorrozaurre represente un ejemplo internacional de lo que en otros países está emergiendo bajo los conceptos de urbanismo sostenible ("ecobarrios", barrios sostenibles) y movilidad sostenible ("barrios sin coches").

2. "Sin coches": Significado y necesidad de entrecomillar

Vivir "sin coches" está aquí escrito entre comillas, con el sobreentendido de que nadie puede sustraerse a la influencia más o menos directa del automóvil, a sus consecuencias ambientales y sociales o a su mera presencia. Unas comillas que permiten la aplicación de la idea "sin coches" a un conjunto de iniciativas como los denominados días "sin coches", semanas "sin coches", ciudades "sin coches" y, finalmente, los vecindarios "sin coches" y los barrios "sin coches". Estas iniciativas buscan, con mayor o menor profundidad y acierto, reformar el rumbo del sistema de movilidad, más que trastocar sus cimientos como se deduciría de una interpretación literal de dicha idea.

3. El automóvil y la sostenibilidad

En otro lugar hemos calificado al automóvil como nudo gordiano o prueba de fuego de la movilidad urbana sostenible [1]. El discurso de las instituciones, entre las que cabe destacar algunas a las que esta ponencia va especialmente dirigida, como el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia o el Ayuntamiento de Bilbao, lo reconocen abiertamente: si no sabemos cambiar el papel del automóvil en nuestro sistema de transportes urbano seremos incapaces de alcanzar los compromisos ambientales y sociales adoptados en materia de energía, emisiones de CO2, calidad del aire, ruido, autonomía infantil, seguridad, etc.

4. La movilidad como faceta gris de los "ecobarrios"

Paradójicamente, ese reconocimiento de la importancia de afrontar un cambio de rumbo en la movilidad se ha traducido todavía escasamente en acciones allí donde se apela a denominaciones como "ecobarrio" o a proyectos de urbanismo sostenible. A lo largo de los últimos años hemos realizado algunos planes que buscan introducir la sostenibilidad en un proyecto global urbano y para ello hemos repasado la experiencia internacional al respecto. Pues bien, la mayoría de los proyectos urbanísticos que se reclaman hijos de la sostenibilidad cojean precisamente del pie de la movilidad sostenible.

En efecto, en la mayoría de los casos estudiados como referencia para el "ecobarrio" de Trinitat Nova en Barcelona [2], las propuestas para la movilidad sostenible se reducen al tratamiento del espacio público; estimulan a través del diseño viario el uso de los medios de transporte de menor impacto y los comportamientos más civilizados de los automovilistas, pero pocas veces configuran un modelo de movilidad alternativo consecuente con otras opciones sectoriales (energía, agua, residuos, biodiversidad).

Como concluyen dos expertos en urbanismo sostenible "tiene poco sentido construir edificaciones perfectamente aisladas desde el punto de vista energético en localizaciones que son dependientes del automóvil" [3].

5. "Push and pull" o, dicho más castizamente, palo y zanahoria

En todos los países y ciudades europeas se ha comprobado que las medidas de promoción de los medios alternativos de transporte son una condición necesaria pero no suficiente para reducir el uso indiscriminado de los automóviles. En consecuencia, se ha adoptado institucionalmente la teoría del "push and pull", es decir, "palo y zanahoria". No es posible cambiar el rumbo de la movilidad con medidas exclusivamente promocionales de los medios de transporte alternativos, sino que hace falta además establecer límites, regulaciones y restricciones al uso indiscriminado del automóvil. Además, esos límites no sólo deben afectar a los centros urbanos sino al conjunto de la metrópoli en el que se configuran las demandas de movilidad.

Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que una vez que el individuo ha realizado la inversión en la compra del automóvil (los costes fijos), sus costes de utilización (costes variables) son relativamente pequeños, inferiores por ejemplo a los del transporte colectivo. De ese modo, el automóvil tiende a ser usado en ámbitos en los que no es eficaz ambiental, social o incluso económicamente para el conjunto de la población.

6. Los límites de las políticas combinadas de usos del suelo y transporte

A esas mismas conclusiones se llega cuando se busca la sostenibilidad a través de la planificación combinada de los usos del suelo y del transporte. Como señala una investigación financiada por la Unión Europea:

Estas políticas [combinadas] sólo tienen éxito en la reducción de las distancias de desplazamiento y en el porcentaje de viajes realizados en automóvil si consiguen que el coche sea menos atractivo (más caro y lento). Las políticas de usos del suelo dirigidas a incrementar la densidad o la mezcla de usos (por ejemplo, localizando las viviendas en la proximidad de los empleos y servicios) que no se acompañan de medidas que disuaden el uso del automóvil tienen únicamente un pequeño efecto.

Estos resultados señalan la importancia de aplicar "paquetes" de políticas de gestión del tráfico [o de la movilidad] más que medidas individuales. Estos "paquetes" incrementan la aceptación social de la reducción del número de viajes en automóvil [4].

7. Apuntes para propiciar la movilidad sostenible en Zorrozaurre.

Por tanto, las señas de identidad de un barrio sostenible (ecobarrio o como se le quiera llamar) en materia de movilidad han de resultar de una combinación de elementos de estímulo de los medios de transporte alternativos y elementos de disuasión del automóvil. Elementos que incluyen desde los parámetros urbanísticos esenciales (densidad, mezcla de usos), hasta la provisión de las infraestructuras adecuadas par los diversos medios de transporte, pasando por el diseño del espacio público, el trazado de las vías o el tratamiento, localización y dimensión de los aparcamientos. Los siguientes cuadros describen los elementos principales del urbanismo dirigido a la movilidad sostenible y su aplicación al caso de Zorrozaurre.

 

Criterios de la urbanización y usos del suelo para la movilidad sostenible
  Descripción Aplicación a Zorrozaurre
Compacidad de la nueva urbanización
La ciudad a la medida del peatón y la bicicleta. Urbanismo de proximidad los equipamientos, comercios, servicios y empleos se localizan en la proximidad de las viviendas con lo que se reduce la dependencia respecto al automóvil o el transporte motorizado.
Garantizar la continuidad del tejido urbano en relación al casco y los barrios colindantes en las márgenes del Nervión y establecer densidades suficientes para generar vida urbana diversa.
Mezcla de usos del suelo
Supone la modificación de las técnicas de zonificación utilizadas durante décadas en el urbanismo con el fin de generar una mayor riqueza y variedad de usos en cada fragmento del territorio. En combinación con la compacidad de la ciudad, la mezcla de usos tiene la virtud de generar proximidad entre las actividades y las viviendas, reduciendo por tanto la demanda de transporte motorizado. La mezcla también se refiere a los grupos sociales que habitan y trabajan en el lugar, lo que significa variedad en el tejido residencial, con opciones de VPO, alquiler, etc.
Explorar todas las combinaciones de usos del suelo posibles para garantizar la multifuncionalidad del futuro barrio. Garantizar la mezcla social con viviendas adecuadas a diversas rentas.

 

Elementos estructurales del planeamiento para la movilidad sostenible
  Descripción Aplicación a Zorrozaurre
Concepción del viario con criterios de sostenibilidad Las redes viarias de los planes urbanísticos se conciben para facilitar el uso del automóvil privado. El criterio de sostenibilidad supone que el viario contribuye a disuadir algunos desplazamientos motorizados, por ejemplo los de paso en los barrios, y a evitar que los restantes perturben otras funciones urbanas. El área no debe contar con viario de paso sino viario de acceso local, diseñado para pocos vehículos y a bajas velocidades. Buena parte del espacio urbano de Zorrozaurre debe estar vedado al automóvil.
Concepción del sistema de aparcamientos El criterio de sostenibilidad supone discriminar los diferentes tipos de aparcamiento (de residentes, de visitantes de larga duración, de corta duración) e impedir que la localización de los mismos perturbe otras funciones urbanas o los desplazamientos no motorizados. El debate sobre cuántos, de qué tipo y dónde se sitúan los aparcamientos es clave para la credibilidad de la caracterización de Zorrozaurre como barrio "sin coches" o barrio sostenible.
Establecimiento de redes para modos no motorizados Al igual que el planeamiento se preocupa de la definición del viario general, hace falta también que establezca las redes no motorizadas, es decir, el conjunto de vías urbanas y periurbanas en las que se adoptan soluciones y prioridades que hacen cómodos y seguros los desplazamientos no motorizados. Red de vías cómodas y atractivas para las conexiones andando y en bici con los demás barrios y con las terminales del transporte colectivo.

Establecimiento de mejoras y reservas para el transporte colectivo

Tanto en lo que se refiere al viario con determinaciones respecto a la reserva de espacio o a la prioridad de uso del transporte colectivo, como a las estaciones imprescindibles no sólo para el funcionamiento de las redes colectivas, sino también como áreas de centralidad urbana de potencial atractivo. La inserción metropolitana de Zorrozaurre no tiene por qué apoyarse mayoritariamente en el automóvil, sino en el transporte colectivo, para lo que hace falta mejorar las conexiones con las redes existentes.

 

Instrumentos normativos del planeamiento para la movilidad sostenible
 

Descripción

Aplicación a Zorrozaurre

 

Regulación de usos edificaciones
Las ordenanzas y normativas en suelo urbano y urbanizable de los usos de las edificaciones pueden facilitar o exigir diversas combinaciones entre la residencia y otras formas de utilización. Los rasgos del área permiten explorar distintas oportunidades de mezcla de usos en función del lugar que ocupen en relación al entorno urbano.
Regulación de las tipologías edificatorias Las normas de planeamiento también pueden establecer mecanismos de disuasión de las tipologías menos compatibles con la sostenibilidad; o exigirles requisitos adicionales en relación al espacio público y el sistema de transporte. La riqueza del espacio público debe ser preservada mediante la discriminación de ciertas tipologías edificatorias que bloquean el uso ciudadano de su entorno
Regulación de los estándares de aparcamiento Pretende evitar el exceso de oferta de aparcamiento fuera del viario como estrategia de reducción del uso del automóvil, entendiendo que la dotación de plazas de aparcamiento estimula la propiedad y el uso del automóvil al garantizar el estacionamiento en destino. Explorar las posibilidades legales de reducir las exigencias de plazas para cada uso y ofrecer alternativas de localización y de uso de las que se prevean en el área [5].
Normativa para el diseño y el uso del espacio público Tiene el propósito de modificar las habituales prácticas de diseño urbano que resultan nocivas para los desplazamientos andando, en bicicleta y en transporte colectivo. Mejoran la comodidad y la seguridad del espacio público como soporte de los desplazamientos alternativos al automóvil privado. Diseño coherente con el propósito de moderar el tráfico que debe presidir la ordenación viaria del área. Moderar el tráfico en términos de número y de velocidad de los vehículos que acceden a la misma.
Normativa para la viabilidad de las operaciones urbanísticas desde el punto de vista de la movilidad El impacto de las nuevas operaciones urbanísticas de cierta dimensión sobre el conjunto del sistema de movilidad debe ser estudiado y analizadas las alternativas correspondientes. Así lo exige la legislación más reciente en la materia, la Ley de la Movilidad de Cataluña.

Análisis de los escenarios posibles para Zorrozaurre desde el punto de vista de la movilidad y de su impacto sobre el entorno y el sistema de transportes de Bilbao. Aplicación amplia de la Norma Foral de impacto sobre la red de carreteras.

 

En definitiva, hay un conjunto considerable de instrumentos conceptuales, estructurales y normativos que pueden ayudar a reorientar la planificación urbanística de esta área de Zorrozaurre hacia la movilidad sostenible. El reto ahora es que todos los agentes sociales, económicos e institucionales aprovechen la oportunidad de construir aquí, en inmejorables condiciones de partida, un "ecobarrio" digno de tal nombre; un "ecobarrio" no dependiente del automóvil que pueda servir de referencia internacional.

 

Bibliografía

[1] Véase por ejemplo SANZ, A. (2003), "La movilidad urbana sostenible: el papel del automóvil como nudo gordiano". Revista electrónica Euskonews & Media, n.º 197 (31/1-7/2/2003).

[2] gea21 (2002), Estudio de movilidad sostenible y espacio público en Trinitat Nova. PRONOBA, Ayuntamiento de Barcelona.

[3] RUDLIN, D. y FALK, F. (1999), Building the 21st Century Home. The sustainable urban neighbourhood. URBED, Architectural Press, Oxford.

[4] EXTRA Project (julio 2001), Thematic synthesis of transport research results. Urban transport. European Community’s Transport RTD Programme. Versión pdf.

[5] Este es uno de los aspectos más críticos de las experiencias de vecindarios "sin coches" que se están desarrollando en diversas ciudades europeas. Véase al respecto: SANZ, A. (2000), "Vivir sin coches". El Ecologista. Otoño 2000.

 

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