Manuel Bedoya Alejandre  -  Ayuntamiento y espacios públicos en Vila

 

Asociación de vecinos Can Misses  -  Agosto de 2009

 

Un espacio público es aquel del que cualquier ciudadano puede hacer uso para lo que está concebido, sin más requisito que hacerlo de modo cívico.

Es un espacio sometido a una regulación específica por parte de la Administración pública, el Ayuntamiento, que es protector del mismo, garantizando su accesibilidad a todos los ciudadanos y fijando las condiciones de su utilización y de instalación de actividades.

Dependiendo de las condiciones fijadas para su uso, la calidad del espacio público será mayor o menor, y repercutirá en la intensidad y la calidad de las relaciones sociales que facilite, por su capacidad de acoger y mezclar distintos grupos y comportamientos.

El uso del espacio público se encuentra bastante reconocido y apreciado por la sociedad ibicenca, bien sea para contemplación del paisaje, descanso, entretenimiento lúdico, deportivo, etc. Sin embargo, al no encontrarse su uso regulado, puede llegar a ser un espacio indeseable. No siempre se puede dejar que se autorregule, por los comportamientos indeseables que ello podría conllevar. Otros espacios con buen diseño se autorregulan con indudable éxito [leamos Parque de la Paz y pistas de tenis colindantes, donde coinciden varias variantes que llevan a una buena armonía social como consecuencia de ellas (su diseño, uso y mantenimiento)]. La falta de regulación pone esta función clave al juicio exclusivo y particular de cada gobernante responsable directo de la concejalía correspondiente (Medio Ambiente, Convivencia Ciudadana, etc.)

Es obvio pensar que dependerá entonces de la opinión unipersonal y caprichosa, según las circunstancias, del responsable de turno, o incluso de las prioridades (votos) políticas del grupo gobernante. Hemos de tener en cuenta que el mal uso o uso inadecuado por una mala regulación del espacio público construido desvirtúa todo el proceso para el que fue concebido, lo vuelve antieducador, agresivo, provocador, fuente de posibles e innumerables conflictos, también de ciudadanos entre ellos y con la Administración.

Ejemplos de no regulación se pueden dar muchos. Además de los conflictos generados en el barrio de Can Misses, otros espacios en la ciudad son mal usados para jugar: chavales dando pelotazos a escaparates, gritando, etc. En otros se ubican canastas para canasteo a cualquier hora y por cualquier persona, etc., sin que el responsable de su colocación haya pensado que su uso no es el adecuado en el lugar elegido, por las grandes molestias que genera en el entorno. De ahí la gran importancia de una buena regulación de acuerdo con la comunidad circundante.

Desde la Asociación de Vecinos de Can Misses Polígono X desearíamos que las concejalías correspondientes pusieran el interés necesario para que la problemática de convivencia con espacios públicos del barrio fuera integradora y de armonía. Nosotros hemos comunicado nuestros problemas reiteradamente a los responsables municipales y nos ponemos a su disposición, pero esperamos correspondencia y un diálogo que hasta ahora aún no se ha dado.

 

Artículos ajenos...

Eivissa  -  Ibiza...

Vila...