Manuel Bedoya Alejandre  -  Usos y celebraciones en lugar inadecuado

 

Asociación de Vecinos Can Misses  -  Agosto de 2009

 

Las celebraciones de fiestas patrias bien podrían contar con cierto tipo de normativa general, que ayude a hacer más armónicos los comportamientos con su entorno (recuerdo en este punto el uso de la plaza de los Multicines el domingo 26 de julio y el uso que se da cotidianamente los fines de semana a las pistas de futbito y su aparcamiento, en el barrio de Can Misses). Estos usos son factores que contribuyen a agravar los problemas, por ocupación indebida del espacio público, convirtiéndolo en indeseable.

En los campos de futbito, sin ninguna normativa de uso, sin un mantenimiento adecuado, con los pavimentos deteriorándose, las paredes sin tratarse con materiales adecuados y anti reverberantes, además, los árboles sin reponer no sirven como barrera visual, etc. Todo lo previsto inicialmente en esta zona pública que ordenaba el impacto visual y los niveles de ruido y vibraciones, desaparece; todo este espacio público, todas estas instalaciones pierden su eficacia de convivencia y el todo se integra en un proceso de degradación de relaciones y usos.

Seguramente el espacio público habría incorporado en su diseño inicial elementos de protección medioambiental y establecido ciertos criterios referidos a la eliminación de contaminación visual en zonas de uso mixto deportivo y residencial, además de generar barreras al ruido mediante materiales adecuados y empleando la función refractante y opaca de la vegetación, ordenando de este modo el impacto visual e íntimo de su uso, los niveles de ruido, y la reverberaciones y vibraciones.

Pero todo ello hay que entenderlo, cuidarlo y, principalmente, reponerlo, por la que es su cuidadora, protectora y reguladora, la Administración municipal.

Si es correcta su regulación y todo se hace en armonía con cada una de las circunstancias descritas –diseño, regulación, mantenimiento, reposición–, no hay duda de que el espacio público mejora y protege la calidad del medio ambiente, y además de ser querido por la comunidad aumenta la calidad de la vida y el bienestar de todos los componentes de la misma.

Este fin es el que debe de guiar a todo político responsable con su ciudadanía y deudor con ella por el compromiso de gestión que se le ha encargado, sin mirar sus conveniencias de permanencia en el poder.

Nosotros, desde la Asociación de Vecinos del Polígono X Can Misses, estamos desde hace ya algún tiempo intentando que desde las autoridades municipales se entienda nuestra postura en pos de un barrio que, siendo poseedor de grandes espacios públicos, estos no tienen el uso adecuado al fin para el que originalmente se concibieron, ni tampoco su adecuación a diversos usos y circunstancias que han cambiado su estructura.

Solicitamos reiteradamente de la Administración municipal una regulación de usos, cumplimiento acústico en todas las franjas horarias del mismo, estudios de impacto visual y sonoro con aplicación rigurosa de las conclusiones. Si así fuera, todo nos llevaría a una buena convivencia y armonía ciudadana. De lo contrario, todo parece encaminado a la degradación de la comunidad.

Estamos también hablando de la plaza de los Multicines, maltratada en todos sus aspectos. Ahora usada como aparcamiento disuasorio, medio asfaltada, con la colocación de aulas prefabricadas... Todo un buen ejemplo de mala regulación y mala aplicación de usos y de gestión municipal.

La administración municipal creemos que no está en este momento a la altura de las circunstancias, actuando con la cabeza bajo el ala y dejando pasar tiempo, consolidando de este modo unos usos inadecuados (aulas prefabricadas) y unas actuaciones y actividades de ciertos colectivos impropias para una buena armonía entre ciudadanos (torradas y fiestas de colectivos minoritarios).

Desde aquí volvemos a intentar que se tengan en cuenta nuestras solicitudes, alejadas del enfrentamiento y en búsqueda de convivencia.

 

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