Belén Ayuso Oliva - Castillos en el aire

 

22 de junio de 2005

 

La sociedad moderna camina hacia un progresismo aparente. Determinadas creencias y actitudes denotan cuán ficticia es la sociedad real, castillos en el aire pero no sobre la arena. Las personas creen tener una mente muy abierta y ser francamente tolerantes, pero finalmente los prejuicios sociales y los marcados estereotipos afloran de una u otra forma.

El punto en cuestión es el incomprensible pavor social que ha levantado en España la adopción de hijos por parejas homosexuales. Este rechazo social tiene dos grandes opiniones muy generalizadas. Por un lado, se alega que el matrimonio gay condicionará a los hijos a que ellos también lo sean. Por otro, se alega que el mundo gay no es “natural” pues en la naturaleza “no existe” tal ejemplo.

Respecto a lo primero me gustaría decir ¿qué padres (heterosexuales) no influyen sobre sus hijos? Hay padres que apuntan a sus hijos a clases de mecanografía, de inglés, de fotografía, a deportes. Hay padres que esperan que sus hijos sean médicos y a lo mejor ellos quieren ser otra cosa. Hay familias (heterosexuales) que engendran la violencia familiar entre algunos de los miembros ya sea de padres hacia hijos o viceversa. Hay padres que directamente desinteresados por la cultura no apuntan a sus hijos a nada y no promueven su educación. Otros siembran el temor a la libertad de expresión, otros se despreocupan terriblemente por sus hijos, por lo que les ocurre, por lo que hacen... Todos estos padres (heterosexuales) también influyen con sus creencias sobre sus hijos. En realidad, sería muy difícil vivir en una sociedad en la que no nos influyéramos unos a otros. Los medios de comunicación, líderes políticos, preceptos religiosos, los estereotipos sociales... y ahora de repente resulta que los homosexuales son condicionantes en la vida de nuestros futuros hijos.

El otro punto es relativo a lo natural. Se alega que no es natural porque no existe tal ejemplo en la naturaleza, con lo cual esto se convierte en algo peyorativo para los futuros hijos. Ante esto tengo varias respuestas.

- No se ha hecho un estudio exhaustivo para probar que no existe tal ejemplo en la naturaleza, necesitaríamos estudiarlo para afirmar con toda esa seguridad que no es natural.

- Lo natural se convierte en nuestra arma cuando nos da la gana. Tampoco es natural que estemos contaminando la naturaleza, que desaparezcan miles de especies porque al humano se le pone cargárselas, no es natural la tala de árboles del Amazonas, ni la cantidad de especies que mueren con vertidos petrolíferos al mar...

Creo que en lo que respecta a la familia que educa a un niño habría que cuestionarse no tanto el género sino la manera en que se educa. Y esta comparación es transferible a la educación escolar... ¿Nuestros mejores profesores fueron heterosexuales u homosexuales? Para mí fueron aquellos que se preocuparon por enseñarnos de forma lógica, aquellos que nos hicieron aprender a usar adecuadamente la razón, a pensar, a expresarnos libremente y a ser creativos.

elbereth_24@yahoo.es

Belén Ayuso Oliva...

La clave es la educación...