Fernando Bertazioli Riquer - El 2.804

 

5 de julio de 2005

 

¡Yo soy el 2.804! Alguien me dice que es él, y eso no es verdad: quizás sea el 2.803, pero el 2.804 soy yo. Y estoy sumamente agradecido de que el contador especialista y oficial de los que nos manifestamos para protestar por las autovías, autopistas, desdoblamientos, o lo que sea, que nos van a caer encima, se fijase en mí. Esto es comprensible pues pronto seré octogenario, ando con un bastón y tengo una úlcera varicosa en una pierna, lo que me permitió hacer sólo parte del recorrido, pues la totalidad era demasiado para mí.

Pero estoy contento de ser el 4 de este número, pues así, además de haber estampado mi firma, que a lo mejor puede resultar que no sea la mía, queda meridianamente claro que siempre echaré de menos las carreteras que estaban hechas para los carros y no aceptaré estas obras que continúan destrozando la imagen bucólica con la que se pretende promocionar nuestra isla.

No vale la pena enumerar las carencias que sufre Eivissa. Todos las conocemos. Todos conocemos los puntos negros de nuestras carreteras, algo inaceptable y que hay que arreglar indiscutiblemente. Pero esto no es una razón suficiente para que el ambiente político se vuelva más crispado cada día y para que a la fuerza -por la que dan los votos obtenidos, como dicen- se impongan unas autovías que no están acordes con la isla y que no impedirán los embudos de las entradas a Vila.

Personalmente, preferiría ver el dinero que se quiere invertir destinado a construir guarderías para niños, residencias para ancianos y para hacer más atractiva la isla a los que nos visitan y que muchas familias viven gracias a ellos.

Si una nueva manifestación fuese necesaria, yo me apunto ya a ella, aunque seamos una minoría, como dicen.

 

Fernando Bertazioli Riquer...

Movilidad - Eivissa - Ibiza...