Carles Romeu Muller - Historias de Miguelito :
El País Semanal, 14 de febrero de 1993
Hugo.- Yo alucino. Con todos esos excedentes alimentarios del primer mundo que se destruyen se podría nutrir largamente al tercero. Capitalista.- Hugo, me agota tu estulticia. Claro que se podría lograr que el tercer mundo no pasara hambre... pero el problema es mucho más complejo. Los alimentas y ¿qué pasa? Que con la barriga llena, ese clima del trópico y nada que hacer, pues hala, a procrear. Y en diez años y con los mismos excedentes, has triplicado el número de muertos de hambre, has triplicado el problema. Hugo.- Pues se les da instrucción y los medios para corregir su curva demográfica. Capitalista.- ¿Y a ti te parece que así se soluciona? ¡Sin hambre, sin hijos, sin trabajo, aquel clima, miles de horas de ocio! ¡Pensarán, y pensarán que quieren vivir como los blancos! Hugo.- Pues... se les da los medios para generar su propia riqueza y ya está. Capitalista.- ¿Así de fácil, verdad? Hugo.- Sí. Capitalista.- Pues no. El cupo de primer mundo ya está cubierto. La Tierra no da más de sí... Claro que si tú quieres bajar de categoría... |