Estos dos poemas son el primero y el último de su libro
Jardín de la noche
Este asomo en la luz sin conjeturas
este baño en el sueño de las islas,
mar de dioses amigos y cercanos,
es la serenidad que como herencia
recibieron los padres de estos pueblos.
¿Será tanta quietud un don divino?
Posee sabiduría aquel que busca
y encuentra la quietud en este mundo.
Lo sabían los dioses, lo aprendieron
algunos pocos hombres, contemplando
la oscura tentación del devenir.
regalo de algún dios es la quietud
que baña el Marjardín antiguo y claro.

Vicente Valero y Toni Torres Font
La oscura ley
Sabemos que este mar nos pertenece
pues alguien dejó escrita en su memoria
la noche de los héroes y el trabajo
más firme de los pueblos contra el Monstruo.
Conocemos los vientos más propicios
y las islas amigas, su remanso.
También muchos peligros: las sirenas,
su canto que embebece, o los escollos.
Sabemos que este mar nos pertenece
por una oscura ley de las entrañas
que forja la experiencia y que nos dice:
"jamás dominará el hombre a su mar,
el mar le pertenece de tal modo
que es ya otro instinto suyo en rebeldía".
Querido amigo:
he encontrado dos versos míos que deberías corregir. El segundo verso de Quietud debe decir "sueño" en lugar de "suelo". El primer verso de La oscura ley debe decir "nos pertenece" en lugar de "no nos pertenece". Creo que son dos palabras importantes, ya que todo lo que nos queda de la isla es, efectivamente, sueño y no suelo. Por otra parte, el mar sí nos pertenece, al menos del mismo modo que a las gaviotas, los peces y la Sexta Flota. Muchas gracias por todo. Un abrazo.
Vicente Valero.