Juan Manuel Grijalvo - Clásicos Populares: ultílogo

 

19 de agosto de 2008

 

Nunca se me había ocurrido que tendría que escribir nada sobre el final de 'Clásicos Populares'. Si alguien me hubiera preguntado por mis ideas para el futuro del programa, habría dicho que esperaba un relevo ordenado que nos diera continuidad sin continuismo, con unos sucesores escogidos por las dos personas que lo han hecho funcionar en estos últimos años, en el momento que hubieran juzgado oportuno. El programa ya había sobrevivido, más o menos incólume, a cambios de presentadores, de horarios y de filosofía en la gestión del Ente.

Empecé a escuchar 'Clásicos Populares' hacia 1978, en los tiempos de Carlos Tena. A veces podía seguirlo, a veces no. He pasado meses - y años enteros - sin poder escucharlo, porque mis diversas obligaciones me lo impedían... Para mí, el mejor horario es de cuatro a cinco de la tarde. Una de mis últimas compras ha sido un teléfono móvil con receptor de radio... Ya habrá adivinado usted para qué.

Tengo pendiente de redactar uno de mis "ejercicios prácticos de movilidad", que se titulará "Qué bonito será Madrid cuando lo terminen", y estará basado en un viaje que hice en octubre de 2006. Probablemente lo acabaré cuando vuelva a pasar por la Villa y Corte. Una de las cosas que hice entonces fue ir a la Casa de la Radio a saludar a Fernando y Araceli y presenciar la emisión del programa en el estudio.

 

Juan Manuel Grijalvo, Araceli González Campa y Fernando Argenta - 10 de octubre de 2006

 

Ahora tendría que hablar de lo que pienso de ellos, pero no hace falta ser un oyente especialmente asiduo ni veterano para haber escuchado decenas, cientos o miles de veces la frase ritual: "Enhorabuena por su programa". No necesito ninguna encuesta sobre la aceptación de 'Clásicos Populares' entre la audiencia. Me basta con el testimonio de los que dan sus opiniones en directo.

Probablemente, la prejubilación de Araceli y Fernando es irreversible, pero no se han ido a otro planeta, están ahí mismo, y un cambio de situación administrativa no implica, que yo sepa, la pérdida de su inteligencia, de su memoria y de sus talentos en general. Como dice Juan Diez del Corral, "yo creo que lo más pertinente es redefinir el problema en su origen, esto es, hacer alguna aportación a la teoría de la vejez en nuestro tiempo y sobre todo atacar a ese brusco corte de los 65 años que todo el mundo acepta como si de una imposición divina se tratara".

No he hablado de estos asuntos con Fernando y Araceli. Por mi parte, diré que si yo tuviera un público adicto, compuesto de miles de personas que me dicen cada día lo mucho que aprecian lo que hago y me comunican cada día el inmejorable concepto personal en que me tienen, como era y es su caso, no me prejubilaría nunca. Todo eso de la autoimagen y de la autoestima está muy bien, pero es un poco frío... Cuando los demás te devuelven una buena imagen y te manifiestan su aprobación, no necesitas plantearte cada mañana cómo te encuentras: sabes que estás bien porque te lo dicen otros.

La fórmula es excelente y no está agotada, hace menos de dos años el que suscribe encontró a los presentadores en perfecta forma física y mental, todos estamos encantados con Ricardo de Cala... ¿qué tiene de malo 'Clásicos Populares'?

Ruego que se reconsidere la decisión de suprimirlo.

juan_manuel@grijalvo.com

 

Clásicos Populares desaparece...

Clásicos Populares...