Pedro A. Echarte - Los que se fueron - 1997

 

Ultima Hora Ibiza.
Primera parte - Artículo Nº : 9 Fecha de publicación : 30-12-97
Segunda parte - Artículo Nº : 10 Fecha de publicación : 31-12-97

El año que finaliza estuvo en lo musical en gran medida consagrado a la conmemoración del bicentenario del nacimiento de Franz Schubert y Gaetano Donizetti y del centenario de la muerte de Johannes Brahms. Pero también quedará marcado por la desaparición de algunos nombres relevantes de la vida musical, a quienes quiero aquí brevemente recordar. Comenzaré por los intérpretes.

A poco de comenzado el año nos dejaba el violinista Sándor Végh, nacido en 1905, cuyo nombre permanecerá indisolublemente ligado al mítico Cuarteto Végh. Formado en 1940, sus ciclos de Beethoven y Bartók cuentan entre los clásicos de la discografía. Végh fue también fundador y primer director de la Camerata Académica del Mozarteum de Salzburgo.

El 3 de mayo nuestro país perdía su máximo maestro de la guitarra después de Segovia: Narciso Yepes, nacido en Lorca el 14 de noviembre de 1927. Yepes, con su personal guitarra de diez cuerdas, su versión del Concierto de Aranjuez y su tema para el film Jeux Interdits, marcó una época de la interpretación de la guitarra en España y en el mundo.

El primero de agosto fallecía en Moscú Sviatoslav Richter, la última gran leyenda viviente del piano. Richter, nacido en Ucrania en 1915, no se presentaría hasta 1960 ante el público de Occidente, dejándole deslumbrado delante de la revelación de uno de los mayores virtuosos del siglo. Desde Prokofiev (quien le dedicaría algunas de sus obras) hasta Haydn, Beethoven, Schubert, Liszt, etc., encontraron en él un intérprete de gran profundidad e integridad artística. Era un anti-divo: jamás tocó sin partitura... «Solo se trata de hacer buena música», decía. Su legado discográfico es música de 24 quilates.

Sir Georg Solti, nacido en Budapest en 1912, una de las grandes batutas de nuestro tiempo, nos abandonaba el 6 de septiembre. Octogenario en plena actividad, había celebrado meses antes sus bodas de oro con el sello discográfico Decca, pues era hombre fiel, como lo prueba también la veintena de años al frente de la Chicago Symphony Orchestra. Su compañía nos ha conservado una muy vasta discografía.

 

Continuando con nuestro recordatorio de músicos desaparecidos en 1997, llegamos a los compositores.

El 10 de agosto fallecía a los 85 años, en Ciudad de México, Conlon Nancarrow, un completo desconocido del gran público. Nacido en Texarkana (USA), Nancarrow había abandonado su país en 1940, represaliado por su gobierno a causa de su participación en la Guerra Civil española. Establecido en México, proseguiría durante décadas su experimentación sobre estructuras rítmicas de gran complejidad, cuya plasmación fundamental son sus 60 Studies for Player Piano (Estudios para pianola), llevados al disco por el sello Wergo. Sólo en los últimos años el extraordinario valor de su obra ha sido reconocido.

La creación musical española sufriría una grave pérdida con la muerte, a los 46 años, del compositor Francisco Guerrero, acaecida el 19 de octubre. Guerrero, nacido en Linares, era uno de los más sólidos valores de su generación. Venía de finalizar y estrenar su obra más ambiciosa: Zayin I-VII, para diversas agrupaciones camerísticas.

El 16 de agosto fallecía en Londres alguien que escapa a nuestra clasificación, pues la música tradicional de Oriente desconoce distinciones entre compositores e intérpretes. Pero Nusrat Fateh Ali Khan era la encarnación viva del qawwali, el canto devocional chiíta. Nacido en Pakistán hacía 49,años, se transfiguraba cuando cantaba, consumido de amor místico... sus recitales eran una ventana abierta al paraíso. Más cerca de nosotros, en Barcelona, se cerraban definitivamente el 24 de agosto los ojos ciegos de Tete Montoliu de 64 años. Tete fue la máxima aportación de estro país al mundo del jazz, y uno de los más grandes pianistas de la historia de esta música que posee sus propias reglas y tradiciones.

De todos los que se fueron nos quedan sus obras o sus discos... y así siguen entre nosotros. Por ese legado debemos adjuntar a nuestro emocionado adiós un fervoroso gracias. ¡Gracias por esas vidas dedicadas a la música!

La página principal de Pedro A. Echarte...

Música clásica en Eivissa...