Pedro A. Echarte - 1999 : los que se fueron


Ultima Hora Ibiza - Artículo Nº : 98 - Fecha de publicación : 31-12-99

 

En este 1999 el mundo musical conmemoró el cuarto centenario de la muerte del polifonista sevillano Francisco Guerrero y de Lúea Marenzio (el Schubert del madrigal, como le llamó el musicólogo Alfred Einstein); también el siglo y medio de la desaparición de Frédéric Chopin y el cincuentenario de la de otro gran sevillano: Joaquín Turina. Este año quedará también marcado en la historia musical por la desaparición de algunos nombres ilustres; como cada fin de año, escribo ahora un pequeño homenaje a los que nos han abandonado.


El 12 de marzo nos llegaba la noticia del fallecimiento, en Berlín, de Sir Yehudi Menuhin, el más ampliamente conocido entre todos los virtuosos del violín de nuestro siglo. Menuhin había nacido en 1916 en Nueva York y debutado como concertista prodigio a los ocho años; había hecho de la música un instrumento de comprensión y acercamiento
entre los hombres... la muerte le sorprendió en plena actividad.


A fines de mayo se extinguía en la ciudad suiza de Basilea Paul Sacher, que había nacido en la misma en 1906. Singular destino el de este director de orquesta que ya en 1926 funda la Orquesta de Cámara de su ciudad natal y en 1933 la mítica Schola Cantorum Basiliensis. Sacher desposa a la heredera de los laboratorios Hoffmann-Roche y entra en
posesión de una inmensa fortuna. "Música para cuerdas, celesta y percusión" de Béla Bartók encabeza una lista de más de ochenta obras compuestas por encargo de este director mecenas (Stravinsky, Hindemith, R. Strauss, Britten, Honegger, Tippet, Henze y un largo etc.)


El 6 de julio fallecía en Madrid el compositor saguntino Joaquín Rodrigo, quien, con sus 97 años, era sin duda el decano de los compositores vivientes. Discípulo de Paul Dukas en la Schola Cantorum de París, estudia luego musicología en el Conservatorio y en la Sorbona. Después de pasar en Francia y Alemania los años de la Guerra Civil regresa en 1939 a España; en 1940 se estrena su "Concierto de Aranjuez" para guitarra y orquesta, una de las obras más difundidas de todo el repertorio del siglo XX. Hasta el final permanece fiel a los postulados estéticos de corte neoclásico presentes en esta obra. Bien conocidas son también "Fantasía para un gentilhombre" (1954), "Concierto andaluz" (1967) y numerosas canciones para voz y piano.


El tenor canario Alfredo Kraus, una de las figuras más destacadas del panorama lírico mundial, fallecía el 10 de septiembre en Madrid a los 72 años.


Georg Tintner, otro destacado director formado (como Sacher) con Weintgartner, nos dejaba el 1° de octubre; nacido en Viena en 1917 pero naturalizado australiano, había desarrollado lo esencial de su carrera en Australia y Nueva Zelanda.

 

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