Ultima Hora Ibiza - Artículo Nº : 252 -
Fecha de publicación : 03-01-2002
Un poema de Marià Villangómez, una canción
tradicional ibicenca, los compositores Adolfo Villalonga Juan y Raymond
Andres, la recitadora Ángels Martínez Corderas, el “uc”
de Antoni Marí de sa Rota de sa Cala, el Cor “Ciutat d’Eivissa”
que dirige Miguel San Miguel Fuster y la Banda Simfònica “Ciutat
d’Eivissa” bajo la batuta de Manuel Ramon Mas fueron todos
protagonistas del concierto de fin de año que pudimos escuchar
en Can Ventosa el 29 de diciembre. Comenzaré mi comentario de los
aspectos musicales del evento (los literarios han sido ya tratados por
Julio Herranz) con las obras de nuestros compositores. La cantata (de
una verdadera cantata se trata, dada su estructura) de Adolfo Villalonga
sobre "Toni, mengem-mos sa truja" utiliza un lenguaje de claro
corte neoclásico al estilo del que imperaba en los años
veinte y treinta, la influencia stravinskyana no escapa a oídos
entrenados y también ecos de Carl Orff. La obra comprende un Preludi
instrumental y varios números con participación coral y
está a mi juicio bien estructurada, hace un uso bastante individualizado
de los grupos instrumentales y ofrece algunos hallazgos tímbricos
de indudable interés, aunque pienso que podría haber sacado
más partido de los “tutti” a plena sonoridad.
El “poema sinfónico” sobre "Tarda de festa"
(Villangómez) de Raymond Andres se inscribe también en términos
generales en un similar lenguaje neoclásico aunque impera en él
un claro diatonismo bastante más conservador, roto por unos curiosos
momentos de “murmullos” del coro sobre un fondo de afinación
de instrumentos; una cita muy explícita del "Bolero"
de Ravel no dejó de sorprender.
La obra de Villalonga es bastante más difícil que el repertorio
habitual de nuestra banda y nuestro coro y no creo que haya sido suficientemente
trabajada; aún desconociendo la partitura (que se estrenó
con carácter absoluto) fue para mí evidente que hubo bastantes
desajustes en el conjunto instrumental y que la afinación general
del coro dejó que desear. Ambos conjuntos estuvieron mucho más
atinados en la pieza sinfónica de Andres y mejoraron notoriamente
el nivel en una segunda parte con música cinematográfica
de conocidos filmes de gran éxito. Especialmente lograda fue la
versión de la música de Nino Rota para "The Godfather
saga" que comenzó con un desnudo solo de trompeta muy bien
resuelto por Raúl Gálvez, quien desgranó aún
un buen solo acompañado. Como bis tuvimos una exultante versión
de "Pompa y circunstancia" del compositor británico Edward
Elgar, a cargo de coro y banda. Tanto la Banda Simfònica como el
Cor se han prodigado frecuentemente en público en los últimos
meses del 2001 y esta apretada agenda de actuaciones se ha dejado sentir
negativamente en la calidad de este concierto, que no creo haya estado
entre las mejores prestaciones de los últimos tiempos. Creo que
un invierno de estudio y “maduración” no les sentaría
mal.
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