Ultima Hora Ibiza - Artículo Nº : 257 -
Fecha de publicación : 23-01-2002
En este formidable instrumento de difusión musical
que es “Radio Clásica” de Radio Nacional de España
hay un programa, entre los muchos excelentes, al que soy particularmente
afecto desde hace bastantes años: “Música viva”,
que en estos últimos tiempos ha venido a recalar a la madrugada
de los lunes, de las 00,00 a las 02,30. “Música viva”
es un programa dedicado a la música contemporánea y es un
buen escaparate para mantenerse al tanto de las diversas corrientes de
la creación musical actual. El lunes 21, hacia la una de la madrugada,
pudimos escuchar en este programa la grabación de un concierto
que tuvo lugar en la sala “Nick Havanna” de Barcelona el 24
de abril de 1999 y que estuvo a cargo del Grup Instrumental Sitges 94
dirigido por Domingo González de la Rubia; la primera obra del
programa fue “Un ibicenco en Barcelona” de Adolfo Villalonga.
Creo que la noticia merece difundirse en nuestro ambiente, creo que merece
también que haga algunas puntualizaciones sobre los juicios vertidos
por mí en relación a las obras de este joven compositor
presentadas en los conciertos de la isla. Pudimos escuchar "Un ibicenco
en Barcelona" en Can Ventosa en mayo del 2001 en interpretación
del Ensemble Eivissa 2000 dirigido por el autor; Villalonga aprovechó
entonces las posibilidades de un conjunto instrumental más numeroso
para ampliar la obra (la versión que transmitió Radio Clásica
era para solo cinco instrumentos). En aquella ocasión, como más
recientemente a propósito de "Toni, mengem-mos sa truja"
no he dejado de reprochar a nuestro compositor su anclaje en un lenguaje
y una estética “neoclásica”, lenguaje que imperó
entre guerras y que no me parecía apropiado para un novel creador;
eso siempre reconociéndole la profesionalidad de un músico
que ha aprendido bien su “oficio”... Juzgar es siempre difícil
y en arte uno solo puede valerse de sus propias convicciones estéticas...
yo crecí artísticamente en la efervescencia de las “vanguardias”
de los sesenta y aún soy fiel a sus postulados y principios...
solo que debo reconocer que los caminos de la creatividad son laberínticos,
hoy se lleva mucho “retro” y mucho “neo” en las
nuevas generaciones y compositores como Gorecki y tantos que se acercan
a los setenta y empezaron en el lenguaje avanzado cultivan hoy un neorromanticismo
sin paliativos del que la "Tercera Sinfonía" del polaco
es notorio (para mí insufrible) exponente. Digo esto para hacer
comprender que hay muchos (muchísimos) compositores de gran predicamento
(y que venden muy bien) que cultivan lenguajes mucho más conscientemente
volcados hacia el pasado que el de nuestro honesto y talentoso artista,
al que me alegraría ver triunfar... Nuestro ibicenco en Barcelona
es ahora un ibicenco en las ondas, en una radio de gran audiencia nacional
y aún internacional. ¡Enhorabuena, Adolfo!
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