Ultima Hora Ibiza - Artículo Nº : 381 -
Fecha de publicación : 21-11-2003
Eivissa Ensemble 2000. Cicle d’ Intèrprets
Eivissencs.
Can Ventosa, miércoles 19 de noviembre.
Toni Riera Palau, flauta, Salvador Ruíz Borrás,
clarinete, Damián Boluda Iníguez, trompa, Maite Galarza
Mur, violoncelo, Joan “Barbé”, percusión y Adolfo
Villalonga Juan, piano y dirección, fueron los integrantes del
"Eivissa Ensemble 2000" que protagonizó un nuevo concierto
del ciclo Intèrprets Eivissencs. El programa presentó carácter
monográfico al estar íntegramente constituido por catorce
Vocalises de Adolfo Villalonga Juan, obras que los mismos intérpretes
habían presentado ya el 2 de agosto del pasado año en un
concierto en Cas Serres.
La composición de estas piezas se extiende desde 1992 (un compositor
de solo veintidós años) hasta ese 2002 en que fueron presentadas
por primera vez como ciclo; siete de ellas (Vocalises VIII al XIV) tuvieron
una primera plasmación como canciones para una voz y conjunto instrumental
sobre poemas de Marià Villangómez, Antonio Colinas y Julio
Herranz... al transformar esas canciones en piezas puramente instrumentales
y perder entonces sus textos pensó el compositor en las “vocalises”,
piezas vocales sin texto... la sonoridad de la palabra y sus connotaciones
le atrajeron lo suficiente como para escogerla como título para
cada una de las piezas. Según el propio Villalonga el ciclo de
las Vocalises ejemplifica de manera muy clara el proceso de sus años
de aprendizaje, abierto sin prejuicios a múltiples influencias,
explorando caminos diversos en un eclecticismo creativo de donde emergerían
necesariamente los rasgos más personales de su quehacer compositivo.
Personalmente pienso yo que el ciclo presenta dos bloques de piezas de
desigual carácter e interés. Las siete primeras (en el ordenamiento
numérico definitivo, que no sé si corresponde a una cronología
de su génesis) se podrían encuadrar dentro de un estilo
de música melódica sin grandes pretensiones (música
ambiental, podríamos decir) donde las influencias son muy evidentes
y donde el eclecticismo estilístico impera. Las siete siguientes,
que a pesar de haber suprimido el elemento textual conservan sus conexiones
genéticas con las imágenes y emociones suscitadas por los
poemas, son ciertamente mucho más serias en sus planteos compositivos,
y con esto quiero decir que a mi juicio los poemas de nuestros poetas
han suscitado en nuestro compositor indagaciones de lenguaje más
consistentes y osadas.
El conjunto "Eivissa Ensemble 2000" prestó nuevamente
su mejor quehacer a estas piezas que parecen pensadas para su conjunción
instrumental, aunque creo yo que Villalonga podría haber sacado
más partido de las diversas combinaciones posibles, ya que su tratamiento
es casi siempre el típico en un conjunto de jazz: cada instrumento
destaca sucesivamente.
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