Ultima Hora Ibiza - Artículo Nº : 295 -
Fecha de publicación : 06-08-2002
El día 3 concluyó el ciclo “Músics
d’Avui” con un concierto del "Eivissa Ensemble 2000"
que estuvo integrado en la ocasión (es un conjunto “a geometría
variable”) por Toni Riera Palau, flauta, Salvador Ruiz Borrás,
clarinete, Damián Boluda Iníguez, trompa, Maite Galarza
Mur, violoncelo, Joan “Barbé”, percusión y Adolfo
Villalonga Juan, piano y dirección. En programa el estreno de un
ciclo de catorce "Vocalises" del propio Villalonga.
El género “Vocalise” ha designado tradicionalmente
una pieza de canto sin texto destinado a ejercitar la voz sobre las diversas
vocales; todos los ejemplos anteriores al siglo XX se refieren a piezas
de estudio y solo en ese siglo algunos compositores (Vaughan Williams,
Rachmaninov, etc.) cultivaron la “Vocalise” como pieza de
concierto... pero no conozco que se haya aplicado el término para
designar piezas puramente instrumentales, por lo que Villalonga es “pionero”
en ese sentido.
Las siete primeras del ciclo de nuestro compositor (que llenaron la primera
parte del concierto) pecaron a mi juicio de un “melodismo”
muy “light”; Villalonga se muestra en ellas estilísticamente
ecléctico, con un toque muy “renacentista” por ejemplo
en la segunda, influencia clara del “jazz” en la cuarta, pero
el lenguaje básico se inscribe dentro de lo que se conoce como
música “ambience”, más propio para servir de
música de fondo que para estar en primer plano en un concierto.
Las siete siguientes han sido inspiradas por poemas de Marià Villangómez,
Antonio Colinas y Julio Herranz. Creo que la motivación poética
le ha sentado muy bien al compositor, ya que el lenguaje fue netamente
más serio que en la primera parte, con los elementos estilísticos
neoclásicos que ya le conocemos pero también con claros
ecos “impresionistas” en la onceava (sobre "Nocturno"
de Colinas) y un cierto “andalucismo” experimental en las
dos últimas (sobre poemas de Herranz), que fueron las que más
me interesaron. La Vocalise XIII se abre sobre una compleja textura que
se corta abruptamente para dar paso a un tema de pasodoble... muy logrado.
En general las piezas otorgan un protagonismo tal vez excesivo al piano,
son más bien piezas “para piano y conjunto de cámara”
que para un conjunto con piano integrado.
El “Eivissa Ensemble 2000” estuvo excelente como ajustado
conjunto para traducir las intenciones del director-compositor y se notó
que habían ensayado seriamente las obras; creo que debiéramos
escuchar a este conjunto con una cierta frecuencia, haciendo música
del siglo XX sobre todo.
Y así, con la Vocalise II como bis ante el entusiasmo de un público
bastante más numeroso que en conciertos anteriores, concluyó
esta primera edición de “Músics d’Avui”,
una iniciativa que espero prospere y mejore sus condiciones de realización,
ya que viene a paliar una necesidad importante de nuestra vida musical.
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