IBIZA por el CAMBIO

 

EIVISSA pel CANVI - Original català

 

Ibiza se encuentra en una situación de emergencia democrática, territorial, económica, cultural y social, y hace falta de manera urgente una respuesta política adecuada a la gravedad de los hechos. Desde hace demasiados años la ciudadanía sufre una forma de hacer política donde los que nos gobiernan subordinan el interés general a sus intereses particulares. Los ibicencos e ibicencas constatamos que las leyes y normativas son diseñadas a medida de unas pocas personas y empresas. En definitiva, vivimos instalados en un escenario de grave déficit democrático y de falta de respeto por la gente.

Nuestra tierra es víctima del caciquismo, del mal gobierno y de un grado de corrupción y clientelismo que nos está llevando a la ruina. Decisiones importantes y trascendentales para nuestro futuro se toman sin ningún tipo de consenso, al margen de la legalidad, y convirtiendo la ocultación, la prepotencia y el menosprecio de quien piensa diferente en la manera habitual de hacer política.

Nuestros gobernantes entienden de esta manera el servicio público, piensan que las instituciones públicas son de su propiedad y que el poder les corresponde eternamente. Además, en esta legislatura han radicalizado su actitud y sus políticas y están poniendo en peligro el futuro territorial y, por lo tanto, económico de esta tierra. Han tomado un rumbo que, si no lo evitamos, pronto será irreversible.

El Consell ha aprobado un Plan Territorial Insular (PTI) que ha precisado de la modificación de diez leyes autonómicas para su aplicación, vulnera diversas leyes básicas del Estado y no tiene en cuenta el principio de igualdad de todos los ciudadanos. Con esta norma (el PTI) se permite la construcción en prácticamente todo el interior de la isla, se recuperan decenas de urbanizaciones en la costa abriendo el paso a la destrucción de los últimos tramos de litoral que aún quedan vírgenes y se legalizan todas las aberraciones urbanísticas cometidas por los ayuntamientos durante toda una vida de dejadez y mala gestión. Se trata de un modelo territorial y turístico masificado, muy lejos del turismo de calidad y respetuoso con el entorno que garantizaría nuestro futuro como destino competitivo.

Este modelo territorial tiene su complemento en unas carreteras desproporcionadas e inadecuadas para solucionar los problemas de movilidad y tráfico de la isla: la autovía del aeropuerto, el segundo cinturón de ronda y la autovía de Sant Antoni son ejemplos de lo que nos espera si continuamos por este camino. El Consell ya ha anunciado la ampliación, con los mismos parámetros, de la carretera de Santa Eulària.

Observamos con preocupación cómo se priorizan inversiones públicas en infraestructuras exageradas mientras se abandonan y pasan a manos privadas sectores como la sanidad, la educación o el bienestar social, se endeuda la Comunidad para los próximos veinticinco años y no existe una planificación de actuaciones seria para potenciar el sector turístico y posibilitar un cambio de modelo que nos permita recuperar un lugar destacado entre los destinos de calidad.

Todo eso viene acompañado por una política cultural inexistente, que no protege ni tiene en cuenta nuestra diversidad ni nuestra lengua, y que se limita a avalar y favorecer la destrucción sistemática de nuestro rico patrimonio arqueológico, rural y etnológico.

Tanta prepotencia e ineficacia, tantos abusos y despropósitos, han hecho reaccionar a mucha gente y se ha abierto una puerta a la esperanza. Estamos asistiendo a una movilización social sin precedentes en la Historia de las Pitiusas. Ibicencos e ibicencas muestran de manera activa y valiente su rechazo a estas políticas sectarias y suicidas. Una buena parte de la ciudadanía está diciendo que ya basta de destrucción, de especulación, de despilfarro y de falta de participación democrática.

Esta movilización social exige una respuesta política que esté a la misma altura. La sociedad ibicenca reclama urgentemente una alternativa política de amplia base social de cara a 2007. Esta nueva opción política ha de ser por fuerza unitaria, que sume organizaciones ciudadanas, entidades cívicas y todas aquellas personas que deseen un cambio y estén dispuestas a participar. Una opción que esperamos que contará con la participación de los partidos progresistas.

Porque en Ibiza nos merecemos unos dirigentes políticos honrados, preparados y eficaces, que cumplan sus compromisos, que miren por el interés general y por el conjunto de la ciudadanía. Necesitamos personas honestas, comprometidas con el futuro de estas islas, con credibilidad, capaces de generar ilusión y que presenten propuestas concretas para garantizar la calidad de vida y el progreso económico de todos los ciudadanos y ciudadanas.

Creemos imprescindible una transición democrática real que regenere las instituciones, y además ahora la creemos posible. Un cambio que sitúe en los puestos de decisión a personas dignas que devuelvan la confianza a la ciudadanía.

Por todo eso, hacemos una llamada a la unión y a la movilización para consolidar una opción política unitaria e integradora para las próximas elecciones de mayo de 2007.

 

Ibiza, mayo de 2006

info@eivissapelcanvi.org

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