Joan Juan Juan - Patrimonio maltratado

 

Diario de Ibiza, 20 de marzo de 2008

 

Con pena y rabia me dirijo una vez más a usted, señor director, ante la indiferencia e ineficacia de los responsables de nuestro escaso y maltratado patrimonio local.

Es totalmente incomprensible que estos días haya salido publicado en la prensa que nuestra alcaldesa ha sido nombrada miembro de una comisión para las buenas prácticas con el patrimonio histórico. En otra información se dice que las Ciudades Patrimonio eliminarán las barreras arquitectónicas. ¿Cómo puede explicar entonces que ella haya permitido convertir la cuesta de es Soto de cuatro siglos de existencia en una escalera de 44 escalones? ¿Es esta la forma de eliminar barreras?

Sobre el ¿arreglo? del derrame entre los baluartes de San Juan y San Pedro, el señor Posadas escribió: "Lo que aquí han hecho es una verdadera mentecatez de alguien ignorante en arquitectura militar defensiva que lo único que ha conseguido ha sido despilfarrar una buena cantidad de millones del erario público".

La conselleria de Patrimonio también envió una nota de protesta al Ayuntamiento, advirtiendo que sobre el derrame no correspondía ningún escalón, pero el Ayuntamiento ignoró estas quejas. También a éstos les gusta cortar el bacalao.

Según Demerson, Abad y Lasierra hace más de dos siglos escribió: "Pero en estas islas paradisíacas vive el hombre y el hombre lo echa todo a perder". En la página 151 de la Real Fuerza de Ibiza se lee: "Gracias a la genialidad de unos, incompetencia de otros e indiferencia de los más, cada día recibe nuevos daños y paradójicamente por parte de aquellos que más obligados están a respetarlo".

Lo advertía el historiador de nuestras murallas, el señor Posadas, en la introducción de su Plan Director de las Murallas: "Deben ser objeto de la atención de los restauradores, que irá encaminada a la supresión de las alteraciones caprichosas que en su fábrica se hayan introducido, reconstrucción de aquellas partes desaparecidas o dañadas como consecuencia del abandono... supresión de adosamientos o superposiciones que si un día pudieron tener razón de ser hoy ya no tienen objeto. Por último, enmendar los errores cometidos por quienes actuaron sin un conocimiento previo de lo que era aquellos cuyo cuidado se les había encomendado, o por un exceso de egolatría que les llevó a pretender dejar marcado su sello personal".

Sobre el tramo entre los baluartes de San Bernardo y San Jorge, en la página 236 del libro de Las Murallas de Ibiza de 1989 se lee: "Puede observarse el chapucero remate de la muralla tras su restauración".

El tramo del intolerable escalón, que ahora no sólo quieren conservar sino hacerlo nuevo, adelgazando el parapeto, quieren dejarlo al contrario de lo decidido a finales del siglo XVII por el ingeniero Castellón (según p. 122 de la Real Fuerza de Ibiza), que fue enviado por el Rey para revisar y rectificar algunos acabados. Una vez más, los responsables de estas actuaciones quieren dejar su huella personal estrechando el parapeto y, lo peor, quitando la banqueta, sobre la cual el señor Posadas, en su libro de 1993, escribió: "Tiene este parapeto la particularidad de ser el único de la Fortaleza que en su espalda dispone de banqueta, esto es, un poyo corrido sobre el que se subían los defensores". ¡Será que ahora hay que eliminarlo porque no hay defensores!

¿Tirarán abajo el garitón del baluarte de Santa Lucía mandado reconstruir por el mismo ingeniero o los parapetos de la fachada de entrada al puerto, así como los añadidos en muchos tramos, tanto de lienzos como de baluartes?

¿Acaso no sabe el Ayuntamiento que las murallas abaluartadas se perfeccionaron en los siglos XVII y XVIII y que por ser estas una de las más adelantadas se les tuvieron que hacer varias rectificaciones? ¿Acaso ignoran que éstas jamás se terminaron y que todas las modificaciones se tuvieron que hacer con gran lentitud por falta de medios económicos y materiales, por lo que hacían lo que podían y como podían?

Últimamente han restaurado el baluarte de San Jaime para poner en su interior más adornos. Exteriormente, sólo han restaurado los derrames de las Casamatas, dejando a uno con un escalón y al otro no, sin tener en cuenta que entre ambos hay poca distancia.

En Ibiza no tenemos monumentos románicos, góticos, ni barrocos, sólo las murallas, no las destrocen más, que es el único monumento que tenemos. ¡Dejen de poner tanto farolito hortera y tanto monigote, restauren las murallas como es debido, y sobre todo impidan que se derrumbe el acantilado!

Una vez lo tengamos todo restaurado y asegurado y nos sobre dinero, ya nos dedicaremos a los adornos y complementos, pero ahora hay que impedir que se nos venga abajo lo único que tenemos. Restauren, no transformen a su antojo, que ésta es su obligación.

 

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