Luis Landriscina  -  Mamao de velorio

 

No se vaya a olvidar, don Landriscina

- me decían unos amigos -

de los mamaos...

 

Y hablo de los mamaos, no de los alcohólicos.

El alcohólico es un enfermo,

pero el mamao ese de vez en cuando

es porque no tiene cultura alcohólica, dice...

Pisa un corcho y...

Pero lo importante era asociarlo

con lo más dramático de la vida que es la muerte,

pero no la muerte en sí,

sino el velorio,

que es la parte social de la muerte...

 

Porque la muerte es inevitable,

y la mayoría de nosotros decimos :

"Ah, porque yo soy creyente, y creo en la vida eterna"...

Pero cuando anda cerca la Parca...

entramos a dudar, hermano...

si será eterna o no la vida y...

te querés quedar un rato más...

Estamos más preparados para la vida que pa' la muerte,

a pesar de que la muerte es como otro nacimiento.

Cuando nace un niño, termina...

él se muere, o él cree que se muere,

porque va a salir de un ámbito donde está confortable,

un mundo acuático...

Entonces se le termina esa vida

pero para nacer a otra,

y entonces eso que a él lo aflige tanto

nos alegra a nosotros,

a los que somos padres

y vemos nacer nuestros hijos.

Y debe ser la muerte así, un nacimiento,

pero no estamos muy preparados.

 

Cuando se muere alguien, bueno, la...

lo lógico es el velorio,

primero porque es una cuestión médico-legal :

exposición veinticuatro horas por las dudas,

y después porque somos medio cultores de la muerte,

nosotros somos latinos

y tenemos todas esas cosas de...

Entonces en los pueblos

los velorios se hacían en la casa del finado

porque no había servicios funerarios completos.

Los que son de ciudad,

ustedes nunca vieron un velorio en una casa de familia,

porque acá siempre hubo servicios funerarios completos

y la cosa es totalmente distinta.

Los servicios funerarios completos,

lo único que tenés que poner es el muerto.

Después, olvidate hasta del café porque ellos también lo ponen.

Pero en los pueblos el velorio es responsabilidad tuya.

Primero tenés que tener el finado,

después tenés que ver en qué lugar de la casa lo vas a velar,

poner la capilla ardiente,

y después que haya cosas pa' convidar,

porque hay una tradición de que

a las mujeres hay que convidarlas,

si es en invierno bebidas dulces

y a los hombres bebidas blancas.

Y los que vienen del campo

vienen a acompañarte en el dolor,

pero no a morirse de hambre,

así que tenés que organizar

la comida pa' los parientes que vienen del campo.

Cuando en los pueblos,

en una casa donde se está velando un muerto

se hace un asado

la gente dice :

- Qué barbaridad, están de velorio y asado en el fondo...

No es una barbaridad,

las mujeres, que se aflojan todas

cuando se muere alguien que quieren,

no están en situación de cocinar.

Entonces, se le encarga a uno de los hombres :

- Hacé algo pa' comer...

Lo que mejor sabe hacer un hombre es un asado.

Y a dónde lo hace, en el fondo, allá atrás...

Y eso lo ven los vecinos,

pero como el asao siempre lo asociamos con un festejo

se cree que es pa' festejar,

pero es pa' resolver un problema de comida.

Lo que pasa es que también tenemos la tradición

de que cuando comemos asado

queremos... lubricar.

Y ustedes acá tienen la zona más fresca,

pero te imaginás nosotros...

Cuarenta y cinco grados a la sombra...

Si estás de velorio no vas a traer hielo pa' los parientes,

si quieren vino que tomen como está...

No saben lo que es un vino caliente

en diciembre, en enero, en el Chaco...

Te fermenta... se te maman hasta las zapatillas.

 

Y están dos tipos de mamao :

el que viene equivocado al velorio a la noche,

o el que ya lo generó el propio velorio.

Porque está el que ha comido y ha tomado copiosamente

o el de... el circunstante, que cuando pasan con la bandejita dice :

"Pa' no despreciar..."

Y siete pasadas de ginebra...

No te digo que lo maman como pa' que se caiga,

pero... se le abrillantan los ojos, viste...

 

El mamao que es consciente de que está en un velorio,

el que sabe que está en el velorio,

es como un chico...

La gente suele decir :

- Aaay, el hijo de los Martínez, ¡qué travieso el mocoso ese!...

Es travieso porque está tratando de llamar la atención.

Las travesuras de los chicos son pa' llamar la atención,

y los mamaos también tratan de llamar la atención,

que se note que están...

¿Y a dónde van a llamar la atención en un velorio?

Al lado del homenajeado.

Y va y se para al lado ése.

Nadie le dijo que esté ahí;

él se pone.

 

Pero como en la sala hay un entrañable amigo mío y de ustedes,

que se vino del Uruguay pa' esta fiesta,

que es el autor de "Don Verídico",

que es Julio César Castro y anda por ahí...

... yo voy a contar algo que una vez contamos juntos.

En vez de un mamao voy a hacer dos :

un mamao allá y otro acá,

como de custodia, en la cabecera.

El de este lado... inconmovible.

Mamao pero serio, sin...

no lo conmovía nada.

El otro no... flojón, el otro.

Cada vez que llegaba alguien...

viste que vienen tandas...

que por ahí unos silencios profundos

y por ahí aparece un pariente que se enteró tarde :

- Yaaa jayyy...

 

El de este lado los miraba...

les clavaba las vistas,

y el otro les hacía como un acompañamiento :

- Heee... snif... heee...

 

En una de esas tandas cae una mujer de éstas que...

se para y abre los brazos :

- Aaaaah...

El de este lado le clavó los ojos...

Y entró a caminar.

- Felipe... Felipe... Felipe...

Y se desmayó, che, y se fue pa' abajo.

 

Yo no sé si estuvieron en algún desmayo público alguna vez,

pero las propuestas para resolverle el problema al desmayado son infinitas,

porque cada uno tiene una propuesta distinta :

- ¡Aflójenle la ropa, aflójenle la ropa!...

- ¡Echelen agua, echelen agua!...

- ¡Hágale oler alcohol!...

- ¡Perfume hay que hacerle oler!... ¡Perfume!

- ¡Mójenle las muñecas!...

- ¡Póngale hielo en la sien!...

 

Le hacés todo junto y la matás a la...

Decí que...

decí que hicieron lo más práctico :

la sacaron pa' fuera.

Y cuando hay una desmayada en un velorio

pasa a competir con el muerto.

Se van todos con la desmayada y lo dejan al muerto solo.

Los únicos que no se fueron fueron los dos éstos.

Éste se la quedó mirando, hizo un gesto así como...

Y el otro no, el otro se ablandó :

- Eeee... eeee... Así es la cosa, mi amigo, heee... Hoy estamos, mañana no estamos...

Y el de este lado le dice :

- ¿Y mañana pa' qué vamos a estar, si lo llevan esta tarde?

 

Luis Landriscina...

Treinta años de sonrisas...

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