Christopher Langley Kirke - La avioneta de la publicidad de discotecas vuela de nuevo

 

Sant Antoni 27-09-2004

 

Tras caer recientemente al mar justo enfrente de la playa de Cala Tarida, la avioneta que tira de una enorme bandera de publicidad de las grandes discotecas ha empezado a sobrevolar otra vez las zonas turísticas y residenciales de Sant Antoni, Cala de Bou y Platja de’n Bossa. El piloto está utilizando otra avioneta y parece que vuela más alto. Sigue siendo dudoso que esté volando a 150 metros sobre el nivel del mar, que es lo que debería hacer legalmente. Si volara a esa altura, su bandera de publicidad sería ilegible y esto sería el final de su negocio de publicidad para las grandes discotecas.

Dado que esta avioneta sobrevuela zonas en las que viven turistas y residentes, se está poniendo en peligro la vida de éstos. No importa que el aparato, cuando tiene algún problema, pueda planear durante 1.500 metros antes de estrellarse contra el suelo, según afirmaba el tío del piloto recientemente en una carta a la prensa. Si en ese momento está sobrevolando Cala de Bou o Sant Antoni, como hace varias veces al día, igualmente se estrellaría contra alguna casa o establecimiento turístico de la zona.

En segundo lugar, lo primero que tiene que hacer la avioneta cuando tiene problemas es deshacerse de la bandera que arrastra en la cola, para intentar el planeo hacia un sitio seguro. Tiene barras de metal en cada extremo y pesa mucho. Si cayera desde 150 metros de altura, causaría daños a cualquier persona o cosa que estén debajo, digan lo que digan el piloto o su tío.

En tercer lugar, aparte del peligro que representa esta avioneta para los turistas y la población residente de las zonas turísticas de Ibiza que sobrevuela varias veces al día, sobre todo si es dudoso que el piloto respeta la altura legal de vuelo, esta avioneta es una continua fuente de polución acústica para toda la isla. Todos están molestos por el continuo ruido que emite el motor de esta avioneta cuando sobrevuela sus casas, o las playas donde la gente intenta relajarse a la hora de la siesta, por la tarde o a primera hora de la noche. Dado que las playas de la isla ya están invadidas por vendedores ambulantes ilegales, vendedores de fruta y los tiqueteros de las grandes discotecas que están repartiendo continuamente publicidad a los turistas que intentan disfrutar del sol, la arena y el mar, es intolerable que estos pobres visitantes tengan que soportar además varias veces al día el ruido que produce la avioneta encima de sus cabezas. ¿Qué imagen estamos dando a nuestros turistas al permitir que sobrevuele toda Ibiza?

Los políticos saben que molesta a los turistas con su ruido y que los residentes no pueden disfrutar de la paz y tranquilidad de sus casas cuando pasa volando sobre ellos. Al parecer esto no es razón suficiente para que las autoridades le retiren los permisos.

Finalmente, ¿qué van a hacer las administraciones para evitar estos peligrosos y ruidosos vuelos ahora que han vuelto a empezar? Primero han concedido los permisos, admiten que la avioneta es un problema, e incluso hacen bromas sobre ello en sus reuniones, pero aún no han sido capaces de tomar ninguna medida efectiva y proteger al resto de la comunidad de los peligros y la polución acústica que representa. Si se hubiera tratado de un bar que creaba este problema de ruido, las autoridades lo habrían cerrado inmediatamente. ¿Qué pasa para que esta avioneta siga volando?

¡Nos vemos nuevamente enfrentados con una situación en la que parece que los políticos se someten al poder económico y político de las grandes discotecas, y la idea que tienen éstas sobre el futuro del turismo en Ibiza!

El piloto ya se ha estrellado dos veces en la isla, en menos de seis meses. La tercera vez quizá no tenga tanta suerte, y tal vez no pueda dejar el lugar del siniestro por su propio pie, o sin haber causado lesiones a terceras personas. ¿Quién asumirá la responsabilidad si esto ocurre? La Asociación de Establecimientos Turísticos de Entretenimiento de la Bahía de Portmany, Sant Antoni y Sant Josep (AETEB), por lo menos, podrá decir que advirtió del peligro antes de que ocurriera. La culpa será lisa y llanamente de los políticos, que ahora no son capaces de tomar medidas contra los ruidosos y peligrosos vuelos de esta avioneta de publicidad de las discotecas.

langleykirke@gmail.com

 

Volver al índice de Christopher Langley Kirke...