Christopher Langley Kirke - Comisión Turística

 

Sant Antoni, 10 de julio de 2004


El Ayuntamiento de Sant Antoni se mostró de acuerdo en establecer una comisión turística de diecinueve personas con las cuales quedarán representados los principales partidos políticos, varias asociaciones de comercios, ciertas asociaciones de residentes y las dos asociaciones de hoteleros de la ciudad. La idea es que la comisión turística se reúna cada tres meses para discutir asuntos de turismo y para intentar mejorar la situación turística en el pueblo.


Aunque la idea de una comisión turística para Sant Antoni es buena, la forma en la que va a ser constituida parece un error. La comisión turística va a ser muy amplia pero aún así no representará a todos los que tienen algo que contribuir a los debates sobre turismo y el futuro del turismo en Sant Antoni. Una vez más, se concede a los hoteleros un estatus especial por encima de la oferta turística complementaria, ya que el Ayuntamiento les ha asignado en el comité más representación que al resto de la industria turística de la ciudad. También la actual concejal que preside la comisión turística es hotelera.


Por otro lado, otros importantes sectores de la industria turística parecen no tener ninguna representación. Los representantes que se echan en falta son de sectores tales como tour operadores y agencias de viajes, así como las nuevas asociaciones de comercios más dinámicos del pueblo. También se echan en falta representantes de clubes deportivos, de sociedades culturales y de grupos medioambientales de la ciudad, cuyas instalaciones y experiencia serían vitales si alguna vez conseguimos atraer un tipo de turismo diferente a Sant Antoni, sobre todo fuera de temporada.


En lugar de esto, existe el claro peligro de que se vean las mismas caras institucionalizadas formando parte de la comisión turística de Sant Antoni, que ayudaron en el pasado a conducir a Sant Antoni a la actual crisis y recesión turística.


Dado que la comisión turística ya cuenta con diecinueve miembros no hubiera significado una gran diferencia, ni hubiese hecho que el comité sea más improductivo, aumentarlo a veinticinco. Al menos de esta forma el Ayuntamiento hubiera incluido a todos los que querían formar parte de ello y hubiera escuchado el punto de vista de todos sobre el estado y futuro del turismo en Sant Antoni.


Otro punto negativo de la comisión turística es que al parecer las decisiones que tome esta comisión no tendrán ningún efecto obligatorio para el Ayuntamiento. Las ideas de la comisión turística se tratarán como simples recomendaciones a tener en cuenta y no como decisiones que hay que llevar a la práctica. Por lo tanto la comisión turística no tendrá ningún poder real y podría ser simplemente un ejercicio de relaciones públicas del Ayuntamiento, dejando que ciertos representantes políticos y de asociaciones de comercios y residentes de la ciudad se sientan como si estuvieran involucrados en un proceso de toma de decisiones. Esto significa que al final el Ayuntamiento al parecer podrá seguir haciendo lo que quiere en lo que se refiere al turismo en la ciudad.


Según parece, el Ayuntamiento, a cuyo frente está el Partido Popular, podrá seguir cumpliendo con las exigencias de los dirigentes superiores de su propio partido en lo que respecta el turismo, aunque no sea en interés del resto del pueblo o de acuerdo con lo que decida la nueva comisión turística. El Ayuntamiento aparentemente podrá seguir tomando las decisiones con respecto al turismo, lo que satisfará a los grupos de presión que más les interesan o les apoyan, porque no están obligados por las decisiones que haya tomado la comisión turística.


¡La opinión de la AETEB es que al final el Ayuntamiento de Sant Antoni será capaz de seguir su propia agenda respecto al turismo, diga lo que diga el resto del pueblo dentro o fuera de la comisión turística!

langleykirke@gmail.com

 

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