Christopher Langley Kirke - Falta de competencia en la calidad hotelera de Ibiza

 

Sant Antoni 24-01-04

 

Según la opinión de muchas personas, la decisión que se tomó hace algunos años de restringir la construcción de nuevos hoteles en la isla, fue un error y ha permitido que sigan existiendo hoteles de baja calidad que no invierten en mejorar su producto. Las leyes que se aprobaron hace algunos años hacen casi imposible crear modernos hoteles hasta que las plazas de hotel obsoletas desaparezcan del mercado. Es por eso que se ha reducido el nivel de competitividad del sector hotelero de la economía local. Estas leyes han eliminado el concepto de libre comercio y competencia y han evitado que las fuerzas de un mercado libre normal actúen en el sector hotelero de la isla. Estas leyes restrictivas han permitido que sigan funcionando hoteles que se habrían visto fuera del negocio si se hubiera permitido construir nuevos hoteles en la isla. La competencia que hubieran creado estos nuevos hoteles habría provocado que los hoteles más viejos reinvirtieran en sus instalaciones y su producto para mantenerse a flote o de no hacerlo se hubieran convertido en apartamentos privados u otro tipo de instalaciones para ser usados para otros propósitos.

Este natural desgaste de los viejos hoteles de baja calidad, que se hubiera producido con las fuerzas naturales del libre mercado, si los hoteleros no hubieran presionado a los políticos para restringir la construcción de nuevos hoteles durante los últimos años, hubiera significado que cuando llegara el 2004 Ibiza tendría en perspectiva una oferta de alojamientos hoteleros más competitiva y actual que ofrecer a clientes de mayor calidad.

En lugar de esto entrando en el 2004 nos vemos con un panorama de alojamientos hoteleros envejecidos en los que los propietarios no reinvierten según exige el mercado y que sólo atraen clientes vendiendo "Vacaciones Todo Incluido" o de ofertas de ultimo minuto. Todos los proyectos de construcción que en su día se planearon para hoteles se han convertido en los últimos 5 años en apartamentos residenciales y han sido vendidos a compradores privados. Estos apartamentos que se han construido en los últimos años en lugar de hoteles, o bien se han añadido a la oferta turística no regulada de la isla, se han dejado vacíos por los especuladores para aumentar con el tiempo su valor o se han convertido en residencias privadas en mitad de áreas turísticas, creando todo tipo de problemas entre estas residencias privadas y las instalaciones turísticas alrededor de ellas.

Un escenario tan triste sólo tiene una solución. Hay que dejar que las fuerzas del mercado libre actúen de nuevo sobre el sector hotelero como lo hacen sobre todos los demás sectores de la industria turística permitiendo otra vez que se construyan nuevos y modernos hoteles de todas las categorías en la isla en las zonas turísticas ya consolidadas. La competencia dentro del sector hotelero tiene que aumentar hasta el mismo grado que existe en el resto de la industria turística, para que sobrevivan sólo los mejores, más eficientes y atractivos hoteles que ofrecen un producto de buena calidad y empiece a mejorar la base de hoteles de la isla y se pueda atraer a Ibiza un turismo de buena calidad durante más meses del año.

langleykirke@gmail.com

 

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