Christopher Langley Kirke - Menos mal que el 43% de los turistas que visitan la isla es del tipo residencial o se alojan en viviendas particulares

 

Cala de Bou, 23 de septiembre de 2006

 

Menos mal que el 43% de los turistas que visitan la isla es del tipo residencial, y se alojan en residencias particulares y no en los hoteles. Sin este tipo de visitante, el verano de 2006 hubiera sido un desastre para la oferta complementaria, porque no ha habido turismo normal con el gran crecimiento descontrolado del todo incluido en muchos hoteles y con las pocas ganas de las administraciones de controlar y regular esta actividad nefasta de algunos hoteleros. Estos hoteles están ofreciendo a sus clientes todo lo que quieran beber y comer de mala calidad todo el día y casi toda la noche, desde que llegan a la recepción de sus establecimientos y así esquivan el poco control que pone el Consell cuando miraba muy por encima las páginas de Internet de algun tour operador y llega a la conclusión de que hay pocos hoteles en las islas ofreciendo el Todo Incluido. ¡Qué equivocación!

Los turistas que se alojan en residencias particulares y no en los hoteles, gastan más dinero que los normales o por lo menos, lo reparten más, lo cual es fundamental para que sigua funcionando la oferta complementaria. Los turistas de todo incluido no salen de sus hoteles porque lo han pagado todo en su país de origen y en el hotel lo tienen todo gratis. Los turistas de todo incluido no tienen más dinero para gastar aquí en las islas.

Por el contrario, los que se alojan en residencias particulares tienen que buscar comida o comer fuera de casa, tienen muchas necesidades para pasar su estancia en las islas, alquilan vehículos o usan transporte público. Están en la calle y pueden entrar en cualquier negocio de la oferta complementaria a comprar un capricho. Van a la playa y visitan la isla para conocer nuestra geografía, cultura y patrimonio. En mi opinión, son mucho más deseables como clientes que cualquier turista de todo incluido y de paquete turístico de tour operador alojado en un hotel. Por otra parte, si hubiera más vuelos en invierno a precios razonables, estos turistas residenciales vendrían a visitar las islas más veces al año.

Nuestros gobernantes deben darse cuenta de que este tipo de turista es beneficioso para la economía de la isla. Los hoteleros están presionado a las administraciones para que restrinjan y controlen este sector, mientras ellos quieren carta blanca para vender sus plazas como quieran y a cualquier precio sin ninguna obligación o control en calidad y servicio. Conociendo esta situación, sale la pregunta: “¿Qué pasa aquí?” “¿Los políticos están gobernando para los hoteleros o para el pueblo?” Si regulan a la baja el número de turistas que se alojan en residencias particulares sería un desastre para el resto de la economía y población de las Pitiuses. Sólo beneficiaría a unos pocos hoteleros que cada día están ganando más, rebajando plantillas, empleando mano de obra barata, porque no les hace falta personal cualificado si el hotel es de todo incluido. Y para colmo, invierten lo que ganan aquí fuera de nuestras islas.

langleykirke@gmail.com

 

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