Christopher Langley Kirke - No todos los cafés-concierto en el mismo saco

 

Abril de 2008

 

San Antonio es diferente, pero también lo son Sant Josep, Santa Eulalia y Eivissa. Todos somos diferentes, pero quisiera decirle a la señora Carmen Muñoa que no estamos todos en el mismo saco. Hasta ahora cualquier bar, cafetería o restaurante que quisiera amenizar sus veladas con música en vivo, shows profesionales o karaoke tenía que gastarse más de 100.000 euros para acondicionar su establecimiento y sacar una licencia adicional de café-concierto para estar legal y no tener problemas. Una inversión muy fuerte para un negocio familiar (que en realidad son el 95% de los más de 200 cafés-concierto que existen en toda la isla y que en general no tienen aforos de más de 150 personas porque son locales pequeños). Estos locales funcionan como bar, cafetería o restaurante durante el día, pero para cumplir con las leyes de actividades clasificadas han hecho este esfuerzo económico, que cada día se ve menos recompensado por tanta competencia desleal e intrusismo en la industria turística.

Con las nuevas ordenanzas propuestas por todos los ayuntamientos, incluido San Antonio, este tipo de negocio va a ser sacrificado por culpa de una minoría que ha abusado de sus permisos. Es comprensible que las autoridades quieran terminar con los "after hours", pero para ello sólo es necesario que restrinjan el horario de las actividades que un local ejerce y no el horario de apertura, porque se perjudica enormemente a los locales que tienen licencias para varias actividades. Con las nuevas ordenanzas propuestas, los establecimientos con varias licencias van a tener una clara desventaja si sólo se les permite abrir en los horarios que se aplican a cafés concierto o salas de fiestas, y no en los horarios que pueden abrir un bar, cafetería o restaurante.

Las nuevas ordenanzas propuestas sólo deberían controlar los horarios dentro de los que se puede realizar cada actividad dentro del local, de manera que un local con permiso de bar, cafetería o restaurante pueda ejercer esta actividad desde las 8 de la mañana hasta las 3 de la madrugada, y tiene que estar cerrado desde las 3 hasta las 8. Un local con licencias de bar, cafetería o restaurante, pero que también tenga permiso para café concierto o sala de fiestas debería poder trabajar como bar, cafetería, o restaurante de 8 a 3 y añadir la actividad de café concierto o sala de fiestas desde las 16.30 hasta las 6 de la mañana, dejando de trabajar como cafetería, o restaurante desde las 3 hasta las 6. Así, el objetivo de las nuevas ordenanzas se vería totalmente cumplido con esta modificación y no se perjudicaría al sector, ya que el problema de los "after hours" va ligado a música con alto volumen, djs, etc. y esto desaparecería controlando el horario de actividades y no el de apertura, y aplicándolo justamente a todos.

langleykirke@gmail.com

 

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