Christopher Langley Kirke - Plan estratégico para Sant Antoni de Portmany

 

Cala de Bou, 10 de mayo de 2007

 

Hace unos días el PP anunciaba un plan estratégico para el casco urbano de Sant Antoni. A primera vista, parece una buena iniciativa, anunciada casualmente justo antes de las elecciones municipales. Hablan de nuevas instalaciones deportivas dentro de una lista de iniciativas turísticas y urbanísticas, pero no del dinero para financiar lo que, leyendo entre líneas, no es más que una enumeración de ideas y declaraciones de buenos propósitos. Resulta muy llamativo para los medios, pero sólo es factible si algún día pueden acceder a los fondos necesarios. Algo que no está garantizado ni siquiera si ganan las próximas elecciones.

Entre las ideas presentadas tenemos la de comprar hoteles y edificios viejos con dinero público, es decir, con nuestros impuestos. Después quieren gastar más en demolerlos, utilizando el espacio creado para hacer zonas verdes y parques públicos. Pregunto: en vez de comprar los edificios y derribarlos, ¿no sería más barato para las arcas municipales que el PP parase de conceder licencias de construcción en el pueblo y comprase terrenos que todavía no están edificados? Tiene que salir más económico hacer zonas verdes evitando el coste de comprar un edificio existente, y el de derribarlo.

Yo pienso que quizás la respuesta sea que puede haber hoteleros que apoyan al PP y que ya han sacado todo el rendimiento a sus hoteles antiguos. No han hecho reformas durante varios años, con lo que ha bajado la calidad del turismo de Sant Antoni. Ahora, con este plan del PP podrían deshacerse de esos hoteles obsoletos y desfasados con las necesidades del turismo de hoy, y sacar un buen precio pagado con los impuestos del resto de la población. Y además pueden construir hoteles nuevos usando los permisos turísticos de los viejos. ¡Es el negocio del siglo!

Si el PP quiere reconducir el turismo y el urbanismo de Sant Antoni tiene que hacer un plan mucho más drástico. Tiene que hacer un plan más detallado, y sobre todo con fondos garantizados. Sant Antoni necesita un plan de renovación que beneficiaría a todo el pueblo y a los miles de trabajadores y empresas pequeñas, y no sólo al sector hotelero y a los constructores que quieren todavía más edificios, más carreteras y más túneles. Un sector que sólo ve la solución de los problemas turísticos en copiar los peores ejemplos de la península, que ya están causando problemas ecológicos en toda la costa.

Yo pienso que el PP y los sectores de construcción y hotelero quieren construir más urbanizaciones para vender como segundas residencias, cuando lo que nos hace falta son casas para que la gente de las islas pueda vivir todo el año, a precios asequibles. Por contra, quieren más complejos turísticos, más campos de golf y más puertos deportivos, sin reconocer la fragilidad del sistema ecológico de la isla, que ya no puede soportar más este abuso de infraestructuras.

Para mí, el futuro está en la creación de proyectos y políticas diseñadas para realzar el atractivo natural de la isla, lo que hace a Ibiza diferente de otros destinos turísticos y sitios para vivir. Los hoteles antiguos y los edificios viejos no deberían ser derribados, sino convertidos en establecimientos turísticos o apartamentos y locales comerciales de buen gusto y pintorescos, todo estrictamente planificado de modo que la isla presente una imagen homogénea y atractiva. El poco espacio que queda en el centro de nuestros centros turísticos debería ser comprado a precios de mercado, para usos públicos, tales como parques y zonas verdes.

langleykirke@gmail.com

 

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