Christopher Langley Kirke - Balance de la temporada 2006

 

Cala de Bou, 14-10-2006

 

En los medios se ha dicho que en Agosto el aeropuerto de Ibiza fue utilizado por 880.143 pasajeros, de los cuales 308.063 fueron de vuelos domésticos. Otras noticias han dicho que el 32% de los españoles que visitaban las islas cogieron vuelos de bajo coste y alojamientos privados para sus estancias. Mayo y la mitad de junio fueron flojos, julio y septiembre regulares, y octubre casi no existe para la industria turística en Ibiza.

Agosto fue el mes del “boom” turísticamente más que nada, por este gran número de españoles que visitaron la isla. En este sentido el famoso plan de marketing, creado por los hoteleros a su medida, ha funcionado, ya que uno de sus objetivos fue incrementar el turismo nacional, aunque esto creó ciertos problemas:

Primero:

por parte de los hoteleros, me parece que había algo de malestar, ya que muchos de los españoles elegían residencias privadas para sus vacaciones. En mi opinión la consecuencia es que los hoteleros han incrementado su presión al Gobierno para regular, controlar y reducir este sector. Una reacción increíble por parte de los hoteleros y gobernantes. Observando tanta construcción, cualquier persona da por supuesto que estos pisos y chalets son para segundas residencias o para turismo residencial privado. Si no, la isla se hundiría con tanto residente.

Segundo:

otros reportajes en los medios han revelado que el número de quejas de los turistas españoles sobre su alojamiento en hoteles en la isla se ha incrementado, especialmente en referencia a la calidad, servicio e instalaciones. Mientras los turistas ingleses no se quejan tanto si no hay aire acondicionado en su habitación, si el agua es salada, si las bebidas no son de marca o si no hay muchas instalaciones deportivas, etcétera, en su hotel, los turistas españoles exigen mucho más porque están en su país y saben lo que tiene que haber en cualquier hotel normal de España (a excepción de Ibiza).

En mi opinión, la conclusión es que hemos gastado mucho dinero público en campañas de promoción en la Península para que los turistas se sientan defraudados por la falta de calidad. En realidad, nuestra publicidad no coincide con lo que pueden percibir cuando están en Ibiza. Las bellas fotos de los panfletos de promoción no coinciden con lo que se puede ver llegando a Sant Antoni o muchas otras zonas, y es casi imposible encontrar esta “otra” Ibiza, especialmente dada la falta de transporte público y el estado de las carreteras.

Y ahora que he mencionado las carreteras, y para terminar, quiero contar que escuché una conversación de “expertos” de turismo justificando las autopistas, que ahora están en construcción. Decían que eran necesarias: como se va reduciendo la temporada, tenemos que mover el mismo número de turistas desde el aeropuerto al hotel que antes venía en seis o siete meses, ahora en sólo tres. Ahí podemos ver el futuro de la industria turística en la isla. Miles de visitantes, pero sólo en tres meses, llegando directamente a sus hoteles por autopistas, sin ver de las islas nada más que el interior de su instalaciones hoteleras, creando la máxima rentabilidad posible para los “tour operadores” y los hoteleros, y muy poca para el resto de la industria turística. Entonces me pregunto, ¿para qué hemos gastado tanto dinero en planes de desestacionalización?

langleykirke@gmail.com

 

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