Christopher Langley Kirke - Una noche normal de verano

 

Cala de Bou 19-08-04

 

Como Presidente de la Asociación de Establecimientos Turísticos de Entretenimiento de la Bahía de Portmany, Sant Antoni y Sant Josep (AETEB), oigo muchas historias de casos en los que la falta de policía ha puesto a nuestros miembros y a sus clientes en peligro. Una de estas historia recientes ocurrió en un popular bar de Cala de Bou. Al parecer, un grupo de turistas británicos masculinos de 17 a 18 años causaba problemas en la calle y querían entrar en un bar de la zona alrededor de la una de la madrugada. Se les pidió que se marcharan.

Por lo que se cuenta se marcharon y se acercaron a un vendedor callejero ilegal, que vendía relojes de pulsera, cadenas de oro falsas, así como otros productos posiblemente ilegales. Estos jóvenes compraron al vendedor callejero ilegal un enorme cuchillo de caza de unos 20 centímetros de largo que tenía en un bolso donde guardaba las mercancías para la venta ilegal. Armados con esta potencialmente muy peligrosa arma, estos agresivos y alborotadores jóvenes turistas británicos intentaron volver a entrar en el bar. Se produjo una gran discusión y confrontaciones con el personal del local, que si bien había llamado a la policía, no estaba seguro de cuánto tiempo tardaría en llegar, ya que probablemente no habría ninguna unidad móvil en el área de Cala de Bou, sino que ésta tenía que desplazarse en respuesta a la llamada desde el aeropuerto o desde Platja de'n Bossa. Afortunadamente estos agresivos y alborotadores jóvenes turistas británicos se enteraron de que alguien había llamado a la policía y que ésta estaba de camino, pero por suerte no sabían que probablemente tardaría más de veinte minutos en llegar al bar en cuestión. Pensando que la policía llegaría de un momento a otro decidieron abandonar el lugar de los hechos. El personal del bar se las arregló a su manera con un farol para evitar lo que se podría haber convertido en un grave suceso y con serias lesiones para alguien, mucho antes de que llegara la policía para ayudar a resolver el problema.

Al final llegó la policía bastante después de que el incidente en el bar hubiera terminado. Como llegaron tarde no tenían ninguna pista sobre quiénes estuvieron involucrados en este peligroso incidente que ponía potencialmente en peligro la vida de personas.

Más policía constantemente en la calle y de uniforme, para que la gente sepa que hay seguridad y vigilancia, es un remedio de problemas como este que pasan a diario en zonas urbanas y turísticas de la isla. También, las videocámaras de seguridad hubieran proporcionado a la policía la información necesaria y les hubieran ayudado a identificar y detener a los que produjeron la reyerta, y a los que vendieron el cuchillo a los jóvenes.

langleykirke@gmail.com

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