Juan Manuel Grijalvo - El Salón Filosófico del "chat" de Lycos

 

Dedicado a Xana215

 

Muchos descubrimientos útiles son fruto de la causalidad. Alguien investiga una materia por alguna razón, y su esfuerzo obtiene resultados positivos. Otros, de la casualidad. Una serie de coincidencias afortunadas hacen que Colón llegue a América, aunque él esté convencido hasta su muerte de que se trata del Japón o cosa así.

Verá usted, yo tengo un "website" que voy edificando con diversos materiales. Una de mis páginas de índices se llama "Todos vamos en el mismo barco", y recopila enlaces a los artículos sobre temas náuticos. Suelo mirar las estadísticas del servidor una vez al mes. Debería hacerlo con más frecuencia, porque es una herramienta útil. Pero también es una incitación al orgullo: caramba, cuántas visitas tengo, esto va bien. Y eso es un error enorme: la cantidad, en sí, no es ni buena ni mala. Me interesa más la calidad. el tiempo que duran, el número de páginas que leen, los enlaces nuevos... Me gusta saber de dónde vienen mis lectores, porque yo no escribo para el "website", escribo para usted.

En una de esas investigaciones vi que me habían llegado visitantes nuevos desde el servidor de Lycos. De manera que fui a ver qué encontraba por ahí. Como podía no haber ido. De entrada parece un portal más, quizá mejor estructurado que otros. Miré el "chat" y descubrí que era... un barco virtual. Me picó la curiosidad, me registré, escogí un icono para llevarlo junto al "nick", y ya me ve usted dando una vuelta por el buque.

Resulta ser enorme, como un trasatlántico. Tiene nueve cubiertas. Entra usted por una sala que se llama Embarcación, donde suele haber un oficial de guardia dando la bienvenida a los visitantes y a los usuarios nuevos. En mi caso, fue Xana215. De ahí puede pasar a otra parte del barco, usando el elevador. Las cubiertas se llaman Carga, Camarotes, Ciudades, Joven, Adultos, Citas, Casino, Cultura y Timón. En cada una encuentra usted varias salas públicas de "chat", excepto en Timón. En total, hay cuarenta y cinco... para todos los gustos.

A mí me sedujo inmediatamente el Salón Filosófico. Poseído de la peregrina idea de que usted va a semejante sitio para hablar de filosofía, intenté organizar un debate sobre alguna de esas grandes preguntas que me inquietan a veces. Bueno... no lo conseguí. La verdad de la cosa es que hay un núcleo estable de usuarios y, como es natural, hablan de todo. Algunas veces, pocas para mi gusto, de cuestiones trascendentes. A mí me encantaría tener cerca alguien o algo como el protagonista del relato "Beyond Lies The Wub", de Philip K. Dick: un ser contemplativo que disfruta intensamente los placeres más simples de la vida: comer, descansar, meditar, conversar... Por la propia naturaleza de las cosas, es más fácil encontrar interlocutores con un punto de vista filosófico en esta sala que en la de HipHop.

Y todo tiene remedio. Si no encuentra usted una sala que le convenga, o si hay demasiada gente, abre usted un camarote privado y envía invitaciones a quienes quiera. Si se las aceptan, ya tiene una o más personas en línea para discurrir tranquilamente de lo divino y lo humano. Se tarda menos en hacerlo que en leer este párrafo.

Como usuario registrado, tiene usted una página asignada a su "nick", con su perfil, su lista de amigos (hasta cincuenta), su ignorador, su bitácora pública, su "correo naval", que es un buzón para mensajes internos... y algo muy útil: un registro de las personas que han visitado su página y son potencialmente sus amigos.

No sé qué diferencias hay con otros servidores de "chat". Como no los conozco todos, ni mucho menos, no sé hasta qué punto éste es distinto. Es un barco, ya le digo, y un usuario registrado empieza siendo "pasajero". A medida que pasa usted tiempo en las salas le van "ascendiendo" en el escalafón: a tripulante, grumete, navegante, cocinero, marinero... hasta capitán, comodoro, contra-almirante, vice-almirante y almirante, con cinco o seis subgrados cada uno. En total son como doscientos. Con cada grado le dan dos o tres "acciones" nuevas, que son comandos útiles para moverse por el "chat". Ya ve que hay bastantes, pero se los van dando poco a poco. También son para todos los gustos, desde /decir para enviar un mensaje privado a un usuario en línea, /correo para dejárselo en el buzón, hasta /besar o /abrazar. Uno especula sobre los que pondrá el programa a disposición de los usuarios avanzados para que los empleen en la intimidad de los camarotes... Cuando lleguemos a ese puente, ya lo pasaremos.

Al principio "asciende" muy rápido. Después se va volviendo más difícil. Una de las razones es que que los mensajes privados no cuentan. Cuantos más amigos hace, más tiempo pasa escribiendo privados. Lo que hace "ascender" es escribir para "Todos". Las "líneas felices", las que según el programa contienen mensajes positivos, puntúan más. Con los "ascensos" también le van dando más funciones en su página. Estadísticas sobre su propia actividad, "rankings" de usuarios (ListasTop), información sobre su rango, álbum de fotos, etcétera.

Otro detalle náutico. Supongamos que está usted en el "chat" y alguien le suelta una inconveniencia. Puede optar por ignorarlo, es decir, "pasar" de contestarle. O ponerlo en su ignorador, que es como su lista de amigos, pero al revés. El usuario que le molesta no podrá saber si está usted en línea, ni dirigirle correo, y usted no verá ni siquiera lo que escriba en público. Si el susodicho fastidia a todo el mundo, puede usted quejarse a un oficial, reconocible porque lleva un ancla a la izquierda del "nick". Es una voluntaria o voluntario que ha hecho un examen para demostrar que sabe cómo funciona el programa. Vendrá a la sala y reconducirá el tema diplomáticamente. Si el interfecto no se aviene a razones, el oficial usará otros medios. Lo puede enviar a Cargamento, donde el famoso "bot" Rata le enseñará mejores modales. O le puede "banear" el "nick"... y cuando el occiso intente entrar al "chat", sólo verá la pantalla "¡Basta ya!", decorada con un siniestro dibujo de Rata, que empuña una escopeta humeante frente a una puerta marcada "Exit".

 

 

Los "bots", por robots, son autómatas que residen en una sala concreta, como ChicaPop, Rata o Marinero, o en todas, como Capitán, o que van circulando por ahí, como Loro. Vale la pena que sepa usted que existen, porque los usuarios novatos intentan trabar conversación con ellos, con resultados sorprendentes. Sin ir más lejos, en el mundo real nunca he encontrado a nadie tan malhablado y tan grosero como Rata.

Naturalmente, hay mucho más que decir sobre un lugar del ciberespacio por el que transitan miles de personas. En el momento de escribir estas impresiones iniciales llevo registrado menos de tres semanas. Tal vez siga adelante, y tal vez me presente al examen para oficial, cuando llegue a contramaestre de cuarta. En cualquier caso, dejo constancia de que escribo esto para corresponder a las amabilidades de Xana215, la oficial que lleva un corazón junto al "nick".

Cuando me marcho, suelo pasar por Cargamento a darle las buenas noches a Rata. Cuando está de buen humor, me manda a tomar por culo...

juan_manuel@grijalvo.com

 

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