Miquel Piris Obrador  -  El tren del Levante y los NIMBY

 

Texto original en catalán...

Diari de Balears,  26 de agosto de 2009

 

En Estados Unidos hay grupos de presión invirtiendo sumas astronómicas para intentar hacer creer a los americanos que tener un sistema sanitario gratuito es peor que la conjunción de la gripe A, el virus de Ebola y ver un capítulo de "Temporada Alta". En Mallorca estamos acostumbrados a que nos intenten tomar el pelo, diciéndonos que lo hacen por nuestro bien. La campaña antiparque fue un ejemplo claro. Ninguna de las amenazas que circularon como rumores el año 2000, antes de la creación del Parque Natural del Levante, se ha cumplido. No nos han prohibido circular de noche con el coche; podemos coger los huevos de las gallinas, reparar una teja y sembrar lo que queramos sin dar explicaciones al director del parque; la gente no pasa por las fincas y los ciudadanos podemos ir de excursión y a buscar setas a un espacio mucho más amplio que antes de la compra de terrenos por el Gobierno. Hoy hay campesinos pidiendo que se amplíe el parque para poder acogerse a las ayudas. Por lo tanto, los que empujaban el movimiento antiparque con necedades infectas perseguían un objetivo muy diferente al de alertar la población ante los "peligros" del parque. Lo que pagaba las cenas de lechona o, en el caso de la sierra de Tramontana, las tractoradas comandadas por Dameto Rólex era el temor a que el parque menguase la posibilidad de construir a los grandes propietarios.

Desde hace unos meses, en el Levante hay un pequeño movimiento de características similares. En lugar de querer hacer creer a la gente que un parque natural es peor que una central nuclear, el objetivo ahora es el tren. El punto de partida del movimiento fueron ataques anónimos, con malas maneras y descalificaciones diversas, que recibimos varias personas en el web de la revista digital Cap Vermell, uno de los puntos de encuentro de los impulsores de la Marcha por el Tren del Levante de 2008. Al poco tiempo, nacía un site en internet en contra del tren del Levante. En el apartado escrito en alemán había un número de móvil de contacto. Al ponerlo en Google, correspondía a la inmobiliaria Lago de Son Carrió, propiedad de una señora alemana llamada Claudia Gelabert, y que también figura como presidenta de la asociación "Alternativa al tren". Mientras tanto, los mismos antitren también habían creado un grupo en Facebook con este nombre tan ambiguo: tanto se puede interpretar que quieren una alternativa al tren como que hay que dar la alternativa a este transporte. Me sorprendió encontrar personas y políticos que habían participado en diversas marchas a favor de la vuelta del ferrocarril al Levante. Al avisar a un par de ellos, me contestaron que, como norma, decían que sí a todas las adhesiones que les pedían en Facebook. Son las trampas de las nuevas maneras de comunicarnos. Así, aún quedan muchos "amigos" despistados de esta asociación.

La creadora de este grupo en Facebook no dejó su nombre, pero sí su fecha de nacimiento. Poniéndola en un buscador, era fácil descubrir que se trataba de una especialista en comunicación digital con cargo en una fundación del Gobierno balear. Y, finalmente, encontré un dato que dejaba más que claro a qué obedecía este súbito ímpetu antitren: el nombre de este cargo del Gobierno y el de muchos de los asociados a "Alternativa al Tren" estaban en la lista de expropiados por las obras de construcción del tren del Levante publicada en el Boletín Oficial de las Islas Baleares.

Incluso aprovechando el trayecto original, propiedad de Servicios Ferroviarios de Mallorca, paseo del "colesterol" incluido, lamentablemente se deben expropiar algunas tierras, una nimiedad en comparación con lo que se expropia para hacer una carretera. Me puse en contacto con esta especialista en comunicación digital, ahora sabiendo con quién hablaba, y le sugerí que la asociación que habían montado debería dejar claro que son afectados por las expropiaciones que supondrá la construcción del tren. Ella y su familia son propietarios de fincas próximas a las vías, con una superficie superior a los 40.000 metros cuadrados. En vez de eso, van de teóricos de la movilidad ecologistas, como en su día Dameto Rólex iba de campesino. Si se presentasen así, aún tiene un pase. Pero no, la persona que lidera el movimiento continúa identificándose como seguidora del lema "Piensa globalmente, actúa localmente" en vez del que realmente los define: "Not in my backyard" (NIMBY), no en el patio de detrás de mi casa. A partir de aquí han comenzado a construir un corpus teórico según el cual a las poblaciones pequeñas, aunque en verano multipliquen su población por 100.000, no puede llegar el ferrocarril. Han respondido exactamente como lo hizo el Gobierno de Matas el año 1998 a la primera Marcha por el Tren: "Ve en bus, haz amigos", decían los carteles de una apresurada campaña de comunicación a mayor gloria de las Rectoretes y su multimillonaria Aumasa.

Yo fui uno de los principales organizadores de las primeras marchas, pero no de las dos últimas, a las cuales ni siquiera fui a caminar.Así y todo, sigo dando apoyo, porque el tren es la mejor arma que tenemos contra el cambio climático, muy superior al autobús; contra el récord de coches (europeo) y de muertes (estatal) en las carreteras mallorquinas que sufrimos; porque la posible infrautilización del invierno (ya lo veremos, el tren de Manacor también debía ir vacío) será compensada de sobras con los turistas en verano; porque se aprovecha un corredor ya existente y es el medio de transporte terrestre que menos terreno necesita para implantarse; porque el tren que hacen ahora puede tener defectos, pero se irán solucionando en el futuro cuando toda la línea, por ejemplo, sea electrificada; porque creo que se ha de dar apoyo a las actuaciones locales encaminadas a resolver los grandes problemas que nos amenazan, y el del cambio climático es el peor de todos, sin duda. Lo tengo claro, si me hiciesen un tren que pasara por mis fincas (¡ya me gustaría!) de muchas hectáreas, como a los alternativos, me enfadaría como el que más. Ahora bien, antes de inventar teorías improbables sobre movilidad, diría claro que lo que defiendes es mi casa, mis fincas, y no el planeta.

 

Miquel Piris Obrador...

Movilidad - Mallorca...

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