Michael Mullan - Obituario - Eduardo Úrculo

 

(The Times, 5 de abril de 2003)

 

Pocos artistas han sido más abiertos en público sobre sus pasiones privadas que Eduardo Úrculo, que ha muerto a los sesenta y cinco años de edad. Este pintor y escultor estaba en la plenitud de sus facultades creativas. Había logrado el éxito internacional que se le resistió durante la mayor parte de su carrera. La Reina de España inauguró una exposición suya en Pekín, el 8 de marzo de 2003.

Como demuestran muchas de sus pinturas, litografías y esculturas, Úrculo sentía un especial interés por la forma y la textura de una región de la anatomía femenina en particular. Uno de sus legados más prominentes es una enorme figura de bronce situada ante el Teatro Campoamor de Oviedo, titulada gráficamente “Culis Monumentalibus” (2001), que celebra la estética de las caderas y los muslos de una mujer joven. Fueron un motivo recurrente en muchos de sus trabajos desde los primeros años setenta, cuando la suya era una de las voces artísticas que subvertían el conservadurismo católico que vertebraba la ideología de la dictadura de Franco.

A toro pasado, no sorprende que la exposición de Úrculo en Teherán fuera clausurada súbitamente, justo antes de que el ayatolá Jomeini asumiera el poder en 1978. Sus obras, de un erotismo exuberante, fueron rechazadas en una muestra internacional en Colombia en 1970 for “ofender la moral y las buenas costumbres”, y ese mismo año, el Ministerio español de Cultura hizo destruir un catálogo recién publicado... cuando las altas esferas vieron la contribución de Úrculo.

La forma femenina, presentada con una ternura profundamente humanística, no era en absoluto el único tema de Úrculo. En el casco antiguo de Oviedo, miles de turistas se detienen a contemplar una solitaria figura masculina que otea la lontananza, apoyándose en un baúl, con los pies rodeados de maletas. Es “El regreso de Williams B. Arrensberg” (1993), de Úrculo, conocida el dialecto asturiano como “El viaxeru”. Para Úrculo, ciertos objetos, como las maletas, los abrigos, los bancos y - especialmente - los sombreros están cargados de simbolismo sobre la condición humana.

Nacido en la ciudad costera vasca de Santurtzi y criado en Asturias, Úrculo dejó la escuela a los catorce años y su formación artística fue básicamente autodidacta, después de un acceso de tuberculosis que lo mantuvo en cama durante meses. En 1958 consiguió una beca para estudiar en Madrid y pronto obtuvo varios éxitos, en sus exposiciones en la capital, en Oviedo y en París, donde pasó gran parte del siguiente año pintando vistas del paisaje urbano. Un áspero realismo social alternaba con el surrealismo y la abstracción en su trabajo hasta mediados los sesenta, en que se fue a Ibiza y empezó a investigar en nuevas direcciones.

Úrculo viajó mucho y tomó contacto con el movimiento Pop Art en el norte de Europa. El cuerpo femenino, el erotismo, la fecundidad (simbolizada en sus trabajos por las vacas) y las ideas de distancia y desarraigo pasaron al primer plano. Durante esa década pintó casi siempre con pistola de aire. También hizo serigrafías, se aventuró en la escenografía, y exploró las naturalezas muertas. Los sombreros cobraron importancia, representando la presencia implícita del observador: el propio artista figura en muchos de sus cuadros como un hombre con sombrero, visto de espaldas.

Los colores primarios e intensos destacan con fuerza en sus pinturas, despojadas de detalles superfluos. Su maestría técnica como dibujante era superlativa. Uno de sus acrílicos, “El Beso”, es una vista de una pareja que se abraza: sólo se ve la parte de atrás del sombrero de paja de ella y la copa del sombrero de él, pero la imagen es tan evocadora y emocionante como “Le Baiser” de Rodin, mucho más explícita.

En otros trabajos posteriores, Úrculo vierte su fascinación por la vida de las ciudades, y por Nueva York en particular. Nuevos motivos fueron emergiendo: aviones y, más tarde, geishas. Sus esculturas de bronce son hitos urbanos en varias ciudades. Últimamente, estaba redescubriendo elementos del cubismo.

Úrculo estaba en excelente forma, y participando de un tranquilo almuerzo en la Residencia de Estudiantes de Madrid... cuando se indispuso súbitamente y murió. Su esposa, Victoria Hidalgo, estaba allí. Tenían un solo hijo, Yoann. De haber vivido hasta este verano, el Rey Juan Carlos y la Reina Sofía le hubieran hecho entrega de la más alta condecoración artística de España, la Medalla de Oro de las Bellas Artes, que ya tenía otorgada.

 

Eduardo Úrculo, pintor y escultor,
nació el 21 de septiembre de 1938.
Murió el 31 de marzo de 2003.

The Times...

Original inglés...

Volver a la página principal de Michael Mullan...