Nito Verdera  -  La incompetencia planea sobre Dalt Vila

 

1 de junio de 2013

 

Esta semana se ha hablado y escrito largo y tendido sobre la capilla de Sant Ciríac y de las obras que van a convertir algún día es Castell d'Eivissa en un parador nacional de turismo. Referente al primer tema, permítanme aclarar a los técnicos y los responsables políticos del Ayuntamiento que hay documentos históricos que nos hablan de la calle llamada del 'Esvaidor', situada en la zona de la capilla. 'Esvair', en nuestra lengua catalana, significa "derrotar completamente al enemigo" y también "invadir una ciudad provocando la devastación". Es decir, dicha calle avala que parte de las tropas catalanas que conquistaron Eivissa el 8 de agosto de 1235 consiguieron entrar en el recinto amurallado, muy posiblemente gracias a alguna ayuda del interior. Tenemos además, la leyenda de que un poderoso árabe despechado hubiera facilitado la entrada a los nuevos conquistadores.

Mi intención no es entrar en polémicas inútiles, sino preguntar a los técnicos municipales y a los diferentes políticos que han pasado en tiempos contemporáneos por el Ayuntamiento las razones que han tenido para no realizar prospecciones del subsuelo mediante Georadar. Estoy hablando del Ground Penetrating Radar (GPR); no destructivas y de alta resolución. Es un sistema basado en la emisión y recepción de ondas electromagnéticas en el suelo, capaz de realizar una imagen de los elementos que hay debajo del mismo, así como la posibilidad de deducir el tipo de material que hay bajo el equipo. Según la información que he recopilado, el GPR proporciona datos hasta una profundidad de unos treinta metros. Es decir, si utilizaran el Georadar, sabríamos si hay túnel entre la capilla de Sant Ciríac y la antigua muralla árabe, y también si existe algún pasadizo o cueva que conecte el exterior con las cercanías a la actual capilla de Sant Ciríac. Por cierto, el Georadar, entre otros sitios, se ha utilizado en el monasterio de Poblet, en las pirámides de Egipto para localizar pasadizos secretos y bajo el pavimento medieval de la Catedral de Tarragona. En fin, creo que para conocer mejor nuestro pasado histórico, Sant Ciríac necesita la ayuda del Georadar

 

Parador de Eivissa

En el castillo tenemos otra patata caliente, que se prolonga demasiado en el tiempo. Ahora resulta que el proyecto modificado del Parador de Eivissa ha quedado sobre la mesa ya que incumple las prescripciones que impuso la Comisión Insular de Urbanismo y Patrimonio (CIOTUPHA). Y tiene razón la consellera de Cultura, Pepita Costa, al afirmar que "habrá retrasos, pero sería más grave que el patrimonio se destruyera". También ha dicho Costa que si los estudios arqueológicos se hubieran realizado con anterioridad a la obra, todo hubiera sido más rápido que ir haciendo excavaciones a medida que iban apareciendo restos y para modificar el proyecto.

Así las cosas, he preguntado a un experto arqueólogo si se ha realizado una buena prospección del subsuelo del castillo mediante Georadar. La respuesta ha sido que sí, pero que los resultados estaban 'contaminados' debido a diversas canalizaciones existentes. Según parece, en enero de 2000 se realizó una campaña geofísica para estudio arqueológico del castillo de Eivissa. Las técnicas utilizadas fueron sísmicas de refracción y Georadar y realizadas por la Universidad de Barcelona y nuestro Consell Insular. Todo indica que las demoras y los cambios que viene sufriendo el proyecto de Parador, según parece, se deben a que no se hicieron correctamente las cosas antes de iniciar las obras. En fin, lo dicho más arriba: la incompetencia planea sobre Dalt Vila.

 

Dalt Vila...

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