PDSTIB - Recuperar el transporte público, mejor para todos
Proyecto - Octubre de 2002
5. EL IMPACTO AMBIENTAL DEL TRANSPORTE EN BALEARES
Las actividades de transporte generan
diversos tipos de impactos ambientales locales. En primer lugar, la circulación
de los vehículos genera importantes problemas de ruido y de contaminación, cuyos
efectos inciden especialmente en el medio urbano. Por otra parte, las infraestructuras
generan importantes afecciones territoriales, entre las que cabe señalar la
ocupación de suelo, la fragmentación del territorio y la intrusión paisajística.
Contaminación atmosférica y ruido
Respecto a estos dos aspectos se dispone
de escasa información. Por lo que se refiere a la contaminación, cabe señalar
que, en general, las principales ciudades de las islas Baleares están bien ventiladas,
pues al estar situadas a la orilla del mar, disfrutan de brisas alternas prácticamente
cotidianas. Por ello no parecen estar gravemente afectadas por las emisiones
de contaminantes debidas al transporte. Así lo corroboran los datos de la estación
de medida del Paseo de Mallorca, en la ciudad de Palma, en la que se miden cinco
parámetros: partículas en suspensión, anhidrido sulfuroso (SO2),
óxidos de nitrógeno (NOx), Monóxido de Carbono (CO), y Ozono (O3).
En todo el año 2000 sólo se superaron en 15 ocasiones los umbrales de protección
de la vegetación para el Ozono. Tanto este parámetro como todos los restantes
se mantuvieron durante todo el año por debajo de los umbrales establecidos para
la protección de la salud humana.
Por lo que se refiere al ruido, al margen
de algunas situaciones locales de espacios residenciales situados en proximidad
a grandes ejes de circulación, los principales problemas se presentan en los
entornos de los aeropuertos.
En el caso de Mallorca, las zonas más
afectadas son los barrios palmesanos de Coll d’en Rabassa, Can Pastilla y San
Jordi, y especialmente este último. Fuera de Palma, los municipios afectados
son Santa Maria, Marratxi, Santa Eugenia, Sineu, Muro, Llubí, Algaida, Costitx,
y Sencelles, aunque en general se trata de afecciones de menor grado que las
de los barrios arriba señalados, En temporada alta, el aeropuerto de Son San
Joan llega a tener una operación cada 2 minutos, por lo que el grado de afección
puede ser muy importante. El aeropuerto de Menorca también ocasiona ciertas
afecciones acústicas sobre su entorno, especialmente en la zona de Sant Lluis.
Impactos territoriales
Los impactos de las infraestructuras de transporte sobre el territorio son bastante apreciables en todas las islas, y dada la preocupación que suscitan en los ciudadanos, en el presente Plan Director se han realizado sendos inventarios de las afecciones más importantes, a saber, la ocupación de suelo, la afección a espacios naturales y el deterioro paisajístico. Se sintetizan a continuación los resultados obtenidos en estos tres campos10.
Ocupación de suelo
Los resultados del inventario de ocupación
de suelo por las infraestructuras de transporte en las Islas Baleares se resumen
en la siguiente tabla:
| Superficie
ocupada por las infraestructuras de transporte en las Islas Baleares (has) |
||||||
| Carreteras | FFCC | Aéreo | Puertos | |||
| Superficie Ocupada |
Dominio público | Zona de protección | ||||
| Mallorca | 1.319,72 | 2.529,88 | 7677,74 | 62,44 | 817,19 | 108,14 |
| Menorca | 138,68 | 254,91 | 834,36 | - | 189,92 | 22,10 |
| Eivissa | 134,18 | 246,65 | 806,71 | - | 207,49 | 24,97 |
| Formentera | 32,08 | 52,45 | 154,17 | - | - | 2,68 |
| TOTAL | 1.624,66 | 3.083,88 | 9.472,99 | 62,44 | 1.214,60 | 157,90 |
La ocupación total de suelo por el transporte en Baleares, incluyendo para la red viaria las bandas de dominio público y zona de protección a cada lado de las carreteras (21 metros) y las autopistas (33 metros), asciende a 10.908 hectáres. Sobre la superficie total de las Islas Baleares (5.014 Km2 o, más exactamente, 501.420,02 Has), esta ocupación representa un porcentaje del 2,18%. El 87% del suelo ocupado corresponde a la red viaria, otro 11% está ocupado por los aeropuertos, y el 2% restante es todo lo que ocupan los puertos y los ferrocarriles.
Aunque pueda parecer reducido, un porcentaje bruto de ocupación de suelo por el transporte superior al 2% es bastante elevado, ya que en general las infraestructuras de transporte se concentran en las zonas llanas y en los territorios más productivos y apreciados, por lo que un porcentaje como el obtenido en Baleares está en realidad indicando la existencia de porcentajes varias veces superiores sobre los suelos de mejor calidad, no solo en las zonas turísticas, sino también en amplias zonas agrarias. Hay que tener en cuenta, además, que en este cómputo no se incluyen las ciudades ni zonas urbanas en general.
A título ilustrativo, y advirtiendo que
este tipo de datos no son directamente comparables, cabe señalar que en el conjunto
de la Unión Europea, un continente que está densamente poblado y que la Comisión
Europea considera saturado de infraestructuras de transporte, la ocupación bruta
de territorio alcanza el 1,3%.
Afecciones a los espacios naturales
La incidencia que las infraestructuras
tienen sobre los ecosistemas naturales no se limita a la ocupación física o
a las afecciones directas sobre comunidades vegetales o faunísticas (atropellos,
ahuyentamiento, etc.). La fragmentación de los ecosistemas que provocan
las vías de transporte, y sobre todo las redes más pesadas (autovías o autopistas),
es una causa bien documentada de degradación ecológica, relacionada directamente
con la pérdida de biodiversidad. Estas infraestructuras actúan como verdaderas
fronteras para los desplazamientos de la fauna, con lo que los territorios de
desenvolvimiento e intercambio genético de algunas especies se ven reducidos
hasta poner en peligro su potencial reproductivo y su propia supervivencia.
Para evaluar la incidencia de las infraestructuras
sobre las áreas naturales se ha procedido en primer lugar a computar la fracción
de las carreteras de la red primaria y secundaria de las Islas Baleares que
se sitúa en el interior de las áreas delimitadas y calificadas por la
Administración como “espacio protegido”, según la legislación vigente. Los resultados
del análisis se recogen en la tabla adjunta.
| Longitud de las carreteras que afectan a los espacios naturales (km) | |||
| Longitud red de carreteras | Longitud carreteras que afectan a los espacios naturales | Porcentaje sobre el total de la red viaria |
|
| Mallorca | 1.773 | 383 | 21,6 % |
| Menorca | 194 | 42 | 21,6 % |
| Eivissa | 188 | 39 | 21,0 % |
| Formentera | 34 | 10 | 30,9 % |
| TOTAL | 2.189 | 475 | 21,7 % |
Por lo que se refiere a las infraestructuras aeroportuarias, la situación más preocupante es la del aeropuerto de Eivissa, que se sitúa a tan sólo un kilómetro del límite septentrional de la Reserva Natural de Ses Salines d’Eivissa i Formentera, la segunda zona húmeda más importante de las Baleares, que está incluida en el convenio de Ramsar.
Los modos ferroviario y marítimo no presentan
afecciones dignas de mención sobre los espacios naturales en Baleares.
Impactos paisajísticos
La inserción de las vías de comunicación
en el territorio suele generar un elevado impacto paisajístico, ya que su diseño
introduce grandes elementos con geometría artificial que son discordantes con
las formas naturales del territorio. Además, se producen agudos contrastes cromáticos
con el entorno por la presencia de zonas desnudas de vegetación, o por el color
de los materiales de la propia vía.
Para valorar el impacto actual de las
carreteras de las Islas Baleares sobre el paisaje se han aplicado las metodologías
habituales de análisis paisajístico, basadas en la utilización de mapas de calidad
del paisaje. En este caso los mapas se han construido considerando cuatro componentes
básicos: la topografía, la clinometría, la ocupación del suelo y la distancia
a la costa. De esta forma se ha obtenido una valoración paisajística del territorio
en función de sus valores fisiográficos. A continuación, se ha computado la
longitud de las carreteras que discurren por los territorios incluidos en cada
una de las categorías paisajísticas. Los resultados se presentan en la tabla
adjunta.
| Longitud de carreteras según valoración del paisaje por el que discurren (km) |
|||||
| Longitud red de carreteras |
Calidad del paisaje atravesado | ||||
| Calidad
buena |
Calidad muy buena |
Calidad excelente | % |
||
| Mallorca | 1.773 | 148 | 213 | 196 | 31,4 |
| Menorca | 194 | 7 | 34 | 11 | 26,8 |
| Eivissa | 188 | 14 | 29 | 17 | 31,9 |
| Formentera | 34 | 1 | 13 | 6 | 58,9 |
| TOTAL | 2.189 | 170 | 289 | 230 | 31,5 |
Dada la elevada calidad paisajística
que caracteriza al archipiélago balear, los impactos paisajísticos de las carreteras
resultan elevados. Casi un tercio de las carreteras que discurren por el territorio
de las Islas Baleares lo hacen por espacios con buena, muy buena o excelente
calidad paisajística. Destaca el caso de Formentera, debido a que la mayor parte
de la isla presenta una elevada calidad paisajística..
En el caso de los aeropuertos el impacto
paisajístico deriva del enorme territorio consumido pero cabe decir que
debido a la horizontalidad de los edificios existentes y a su localización en
terrenos llanos el impacto no es muy elevado. Cabe citar la aparición de algunos
edificios particularmente altos en el aeropuerto de Palma (edificio de aparcamientos,
por ejemplo) que tienen un impacto superior. Sí es importante la contaminación
lumínica producida en las horas nocturnas, debido a los potentes sistemas de
iluminación empleados.
El impacto paisajístico de los puertos
de Baleares no es muy elevado debido a la reducida proporción de sus instalaciones,
aunque ciertamente, en la zona afectada desaparece el litoral original para
ser sustituido por una franja de hormigón. También hay que señalar que los puertos
se localizan en entornos urbanos, con lo cual disminuye el contraste con el
paisaje.
El impacto paisajístico del ferrocarril en Baleares es prácticamente nulo debido a varios factores. En primer lugar, su limitada extensión y anchura y el hecho de que en su mayor parte discurra por zonas llanas, lo hacen difícilmente observable en buena parte de sus trazados. Además, y sobre todo, los ferrocarriles mallorquines se apoyan en trazados antiguos que, debido a las limitaciones de los medios técnicos de la época, y también por el cuidado de los trazadistas, procuraban adaptarse al terreno y minimizar las obras de fábrica y los movimientos de tierras.
(10) GAAT, S.L.. Impactos ambientales del transporte en el territorio balear. En VEGA, P. (Coord.) Diagnóstico, objetivos y estrategias de sostenibilidad del transporte en las Islas Baleares. Conselleria de Medi Ambient CAIB, 2001.
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