PRATIP 1.7 La política europea de seguridad vial 

La importancia creciente que la Comisión está otorgando al problema de la seguridad vial se hace patente en el Libro Blanco del Transporte publicado en septiembre de 20013. El Libro Blanco es taxativo en relación con la seguridad vial. Alegando que algunos países (Suecia, Reino Unido...) ya lo han conseguido, y que ello prueba que es posible, reafirma el objetivo europeo de reducir en un 50% el número de víctimas mortales en 2010. El enérgico tratamiento que el Libro Blanco administra a este tema se manifiesta en el título elegido y en el inicio del texto del apartado correspondiente:

En la actualidad, la Comisión está desarrollando nuevas líneas de trabajo en algunos aspectos de interés europeo, como son la inspección técnica de vehículos, los chequeos médicos para conductores de vehículos pesados, la implantación del tacógrafo digital, y la mejora de la seguridad en túneles.
 

El primer párrafo de la página de Europ-News de Noviembre 2001 (Boletín de fichas informativas de la Comisión Europea), que sintetizaba las Prioridades de la Seguridad Vial, resulta de gran aplicación a la situación española: 

En España, la disminución de los accidentes en el período indicado ha sido muy inferior a la europea y no se ha registrado reducción, sino aumento de la velocidad de circulación. España es uno de los países a los que se refiere tanto el comentario de la “diferencias abismales entre Estados miembros” como la conclusión de que “queda mucho por hacer”, y también se cuenta entre aquellos países en los que los tres aspectos señalados entre paréntesis (alcoholemia, velocidad y publicidad) presentan problemas de gestión más relevantes.