PRATIP 2. MOVILIDAD, REPARTO MODAL Y ACCIDENTALIDAD

 

La seguridad en el transporte está muy determinada por la estructura de la movilidad y por el reparto modal. Los mayores problemas de seguridad vial se presentan en los automóviles privados y las motocicletas. Los restantes modos de transporte tienen niveles de seguridad mucho mayores, que se han conseguido estableciendo estrictas regulaciones sobre circulación, entorno técnico del transporte, mantenimiento de vehículos, formación de conductores y profesionalidad de todo el personal de las redes, etc.. La intensidad de la accidentalidad en los medios de transporte pertenecientes al modo viario no admite comparación con los restantes modos: 

En ocasiones se olvida que la medida más efectiva, con diferencia sobre cualquiera de las demás, para reducir la siniestralidad vial, es la reducción del uso del automóvil en favor del uso los transportes colectivos, que son mucho  más seguros que el automóvil privado: si un automovilista deja su coche en casa y coge un autobús, divide automáticamente por siete su riesgo de morir en accidente, y si viaja en tren, lo divide por veinte. No hay mejor contribución a la seguridad del transporte que el trasvase de viajeros desde el automóvil a los medios colectivos. 

En España, el nuevo "Pla Catalá de Seguretat Viària 2002-2004", aprobado por acuerdo del Govern de la Generalitat el 5 de marzo de 2002, es el primer documento de planificación de este área que ha reconocido la importancia del reequilibrio del reparto modal para mejorar la seguridad del transporte. La primera de las "Actuaciones estratégicas para reducir la exposición a los accidentes" recogidas en el plan es la que persigue el "Cambio del reparto modal: promover modos de transporte de bajo riesgo". Dentro de esta actuación estratégica, el plan establece dos medidas a tomar: 

 

En consecuencia, antes de abordar el estudio específico de la accidentalidad interesa analizar las condiciones de la movilidad en Baleares, y en particular en las islas Pitiusas, así como las características del reparto modal. 

Tras la oleada de encuestas de movilidad realizadas por el Govern Balear a través de SFM en todas las islas durante los años 2000 y 2001, por primera vez se dispone de una información sistemática, completa y fiable sobre la movilidad de los residentes en las Islas Baleares. Los datos básicos se presentan en la tabla adjunta, diferenciados por islas. 
 

     Fte.: Elaboración sobre datos de SFM-INECO, 2002 (Documentación PDSTIB) 
 
 

Se presenta a continuación el reparto modal de los viajes insulares de los residentes en día laborable, expresado en términos porcentuales. En las Islas Pitiusas, como ya se ha indicado, la situación es más desfavorable que en Mallorca, aunque mejor que en Menorca.  

Reparto modal en las Islas Baleares.

Viajes de residentes en día laborable. Año 2000.

Modo Mallorca Menorca Pitiusas
A pie 32,8% 39,2% 42,7%
Bicicleta 0,9% 1,0% 1,2%
Moto 4,3% 4,9% 5,4%
Coche, taxi 54,4% 52,8% 47,7%
Autobús, (tren) 7,6% 2,1% 3,1%
TOTAL 100,0% 100,0% 100,0%
     Fte.: Elaboración propia sobre datos de SFM / INECO
 
 

En el aspecto del reparto modal, el archipiélago balear presenta una situación singular. El porcentaje de los viajes de residentes realizado en transporte colectivo es del orden del 8 por ciento en Mallorca, del 3 por ciento en las Pitiusas y del 2 por ciento en Menorca. Este es un porcentaje muy bajo, y supone que Baleares presenta un déficit muy acusado de transporte público respecto a otras zonas de similar desarrollo sociocultural y económico. 

Hay que tener en cuenta que, en el caso de Mallorca, mas del 80% de los viajes en autobús corresponden a recorridos urbanos en Palma (de corta distancia), por lo que el reparto modal en términos de viajeros-km está todavía más sesgado a favor del automóvil que el reparto en términos de viajes. En las demás islas, el peso del transporte urbano es menor. Para el conjunto del archipiélago se estima que el porcentaje de las distancias recorridas por los residentes en transporte colectivo, en días laborables, no alcanza al 5 por ciento del total. 

El claro dominio del transporte privado se aprecia más claramente si se restringe el análisis a los modos mecanizados. Se observa que en las Pitiusas, más del 94 por ciento de los viajes mecanizados de residentes en día laborable se realizan en automóvil o en moto. En días festivos, como es sabido, la utilización de los transportes públicos desciende notablemente, y el predominio de los medios privados es aún mayor 

Reparto modal de los viajes motorizados en las Islas Baleares.

Viajes de residentes en día laborable. Año 2000.

  Mallorca Menorca Pitiuses TOTAL
Vehículo privado 86,7% 95,8% 94,3% 88,3%
Transporte colectivo 13,3% 4,2% 5,7% 11,7%
TOTAL 100,0% 100,0% 100,0% 100,0%
 
 
 
 

Por lo que se refiere a la movilidad de los turistas, aunque no existen estadísticas oficiales al respecto, los datos disponibles permiten calcular, con cierta aproximación, el peso de los turistas en la demanda global de transporte en autobús regular. Más de la mitad de la demanda de transporte público interurbano por carretera en las Islas Baleares está generada por los turistas, y en las Pitiuses, en concreto en Eivissa, la proporción de residentes usuarios de los servicios de autobús es casi de uno a tres en relación con los turistas. 
 

Estimación de los viajes de turistas en autobús regular.

Millones de viajes/año. 2000.

  Mallorca Menorca Pitiuses TOTAL
Estimación de la demanda global 9,00 1,30 3,80 14,10
Residentes (encuesta SFM/INECO) 4,52 0,58 1,03 6,14
Estimación turistas 4,48 0,72 2,77 7,96
 
 
 

Pese a que los turistas hacen una utilización relativamente elevada de los transportes públicos (sin duda mucho mayor, en términos proporcionales, que la que hacen los residentes), no logran equilibrar de modo sustancial el balance global, que sigue estando fuertemente inclinado a favor del transporte privado. 

En conjunto, una estimación razonable apunta a que las distancias recorridas en transporte público, en todos los modos, por todos los grupos de usuarios, y a lo largo de todo el año, puede situarse entre el 5 y el 6 por ciento del total para el conjunto del archipiélago, situándose Mallorca y Eivissa dentro de la citada horquilla, y Menorca y Formentera muy por debajo de la misma, aunque su escaso peso sobre la generación total de viajes no modifica sustancialmente la media global. 

Para valorar hasta qué punto este reparto modal puede influir en la mayor accidentalidad que se registra en Baleares, y particularmente en las Pitiusas, puede servir de referencia la comparación con los repartos modales medios europeos. En el conjunto de la Unión Europea, el 84 % de los viajeros-kilómetro recorridos todavía se realizan en vehículo privado, y aunque este porcentaje ha venido disminuyendo en las últimas décadas, en los últimos años el descenso se ha estabilizado e incluso muestra cierta tendencia a aumentar:  
 
 

REPARTO MODAL DEL TRANSPORTE TERRESTRE EN LA UE-15. 1970-1997

 

Años Automóvil Autobús Ferrocarril TOTAL
1970 75% 13% 12% 100%
1980 78% 12% 10% 100%
1990 83% 9% 8% 100%
1997 84% 9% 7% 100%

Se observa que la media europea de participación del transporte público en el transporte terrestre es del 16 por ciento, lo que supone tres veces más que la estimación realizada para Baleares, o para las Pitiusas. Como se recordará, la tasa media europea de mortalidad por automóvil es de 100 personas al año por cada millón de habitantes. 

Esta diferencia de utilización de los transportes colectivos en Baleares respecto a la media europea es muy significativa, y sin duda debe tener una influencia apreciable sobre la seguridad vial. Sin embargo, no parece que pueda justificar desviaciones tan acusadas de la siniestralidad como las que se producen en Baleares respecto a la media europea, según se observará en los próximos capítulos. La propia disparidad entre las diferentes islas puede ser una prueba: Menorca, la isla con menor accidentalidad, es también la isla con menor uso del transporte colectivo. 

Cabe concluir este análisis inicial de la relación entre reparto modal y accidentalidad, en el caso particular de las Islas Baleares y más en concreto de las Islas Pitiusas, señalando que, aunque sin duda alguna la mayor utilización del transporte público contribuiría a reducir la siniestralidad, y aunque también cabe achacar un cierto porcentaje de la siniestralidad actual a la debilidad del transporte público insular, las altas tasas de accidentalidad que se registran en todas las islas, y especialmente en Eivissa y en Mallorca, no se pueden explicar sobre la base del desequilibrio modal como factor principal.