PRATIP 4. ANÁLISIS DEL PARQUE AUTOMOVILÍSTICO
Las estadísticas relativas a las tasas
de motorización suscitan bastante atención en las Islas Baleares, y en ocasiones
son objeto de interpretaciones contradictorias. La reciente publicación, casi
simultánea, del Censo Nacional de Población de 2001, por parte del Instituto
Nacional de Estadística, y del Anuario Estadístico 2001, por parte de la
Dirección General de Tráfico, permite ofrecer datos estadísticamente coherentes
sobre esta cuestión a nivel del archipiélago.
Por otra parte, la encuesta de
movilidad de las Islas Baleares, realizada entre 2001 y 2002 por INECO para SFM,
ofrece información de considerable interés, en la medida en que se basa en
encuestas domiciliarias directas, refleja la situación real del parque de
vehículos y la motorización de los hogares, lo que aporta interesantes
matizaciones sobre la estadística administrativa, que en las Islas Baleares está
afectada por multiples factores distorsionantes (vehículos de alquiler
matriculados fuera del archipiélago, residentes con vehículo propio no
contabilizado en las estadísticas, flujos de compras, ventas y
transferencias de vehículos de alquiler, etc...).
A 31 de diciembre de 2001, el parque de
vehículos registrado oficialmente en Baleares ascendía a 738.368 vehículos, de
los cuales 562.855 eran turismos. En la misma fecha, la población censada en
Baleares era de 841.669 habitantes:
| Parque de vehículos en Baleares. 2001. | |
| Camiones y furgonetas | 98.895 |
| Autobuses | 2.318 |
| Turismos | 562.855 |
| Motocicletas | 64.725 |
| Tractores industriales | 1.327 |
| Otros vehículos | 8.248 |
| TOTAL | 738.368 |
La tasa de motorización resultante de
los parámetros anteriores es muy elevada si se calcula directamente como
cociente entre el parque total y la población censada: 877 vehícuos por cada mil
habitantes.
Este resultado indica que la cifra de
más de 900 vehículos por cada 1.000 habitantes que se solía manejar en estos
últimos años como representativa de la motorización en Baleares parece
ligeramente sobreestimada, porque se basa en cifras de censo de población no
actualizadas, y en una comunidad como Baleares, con un crecimiento demográfico
muy rápido, la utilización de cifras de censo no actualizadas incide de modo
apreciable sobre el calculo de variables "per cápita".
Por otra parte, en los medios
especializados se sabe que las estadísticas oficiales del parque de vehículos
también están sobreestimadas en una proporción significativa, pues hasta hace
relativamente poco tiempo un importante porcentaje de los vehículos que eran
retirados de la circulación no eran dados de baja oficialmente por sus
propietarios. En la medida en que el parque oficial se actualiza anualmente
añadiendo al parque del año anterior las nuevas matriculaciones y restándole las
bajas declaradas, permanece año tras año como parque aparente una
importante bolsa de vehículos inexistentes, pero que no fueron dados de
baja en su día. Algunos especialistas evalúan la sobreestimación del parque en
no menos de un 15% a nivel estatal, lo que supone el orden de 3,6 millones de
vehículos, sobre un parque oficial de unos 24 millones.
Con estas precisiones es posible
valorar de modo más correcto los índices de motorización en las Islas Baleares.
Oficialmente la tasa de motorización referida sólo a los turismos se sitúa en
669 turismos/1000 habitantes, y si se calcula sobre los habitantes equivalentes
(residentes + turistas ), entonces la tasa es de 524 turismos/1000
habitantes-equivalentes. Indudablemente esta es también una tasa muy alta, pero
no anómala, ya que encaja razonablemente con la de los países europeos
tradicionalmente conocidos por su elevada tasa de motorización de turismos, como
puedan ser Italia (527) o Alemania (506). Si además se computa el efecto de la
presunta sobreestimación del parque al que se aludía en el párrafo anterior, la
tasa real podría situarse en unos 450 turismos por cada 1.000 habitantes
equivalentes, situación que encaja más razonablemente con la realidad social y
territorial de las islas.
Por otra parte, cuando se alcanzan
estas tasas de motorización, el factor determinante de la utilización de los
automóviles y la producción de tráfico no es el parque de vehículos, sino el
número de conductores. En la misma fecha de 31-XII-2001, el censo de permisos de
conducción en Baleares ascendía a 408.104, lo que representa el 48,5% de la
población residente, y para el conjunto del parque ofrece un conductor casi para
cada dos vehículos, según los datos oficiales. En esa fecha, y siempre siguiendo
los datos oficiales, existían 154.751 turismos más que conductores (casi un
40%), situación muy anómala, pues incluso en los países con mayor motorización,
el número de turismos y de conductores suele ser similar.
Sin embargo, en las islas concurren
varios factores que hacen que el parque de automóviles de turismo que está
efectivamente a disposición de los residentes sea inferior al computado
oficialmente.
En primer lugar, hay que considerar la
sobreestimación general del parque por la ausencia de tramitación de bajas
antiguas, ya señalada. Otros factores que pueden contribuir a la sobreestimación
de las tasas de motorización son la existencia de un parque importante de
automóviles que están vinculados a las actividades turísticas, así como la
presencia de un importante colectivo de residentes de hecho no censados que
conducen vehículos matriculados en Baleares.
Además, la entrada de vehículos de
alquiler no matriculados en Baleares puede también distorsionar las estadísticas
de motorización de las islas. La combinación de todos estos factores apunta a
que la situación real de la motorización en el segmento de turismos se ajusta de
modo bastante aproximado al patrón habitual de las zonas altamente motorizadas,
esto es, un vehículo de turismo por cada permiso de conducción en activo.
Por otra parte, los datos disponibles
sobre la situación del parque en las Islas Pitiusas corroboran también esta
idea, puesto que ofrecen una tasa de motorización incluso menor de un vehículo
por cada permiso de conducción. Al tratarse de datos obtenidos mediante encuesta
domiciliaria, se refieren exclusivamente a vehículos de turismo privados, esto
es, excluyendo vehículos de alquiler sin conductor, taxis, y cualquier otro
vehículo de turismo dedicado a la prestación de servicios públicos. La encuesta,
por otra parte, se realizó exclusivamente en la isla de
Eivissa.
| Parque de turismos en la isla de Eivissa | |||||
| Parque | Turismos/ | Turismos/ | |||
| Municipio | Turismos | hogar | 1000 hab | ||
| Eivissa | 11.459 | 0,971 | 328,1 | ||
| Sant Antoni | 4.361 | 0,764 | 261,2 | ||
| Sant Joan | 2148 | 1,427 | 484,5 | ||
| Sant Josep | 6.617 | 1,321 | 446,5 | ||
| Santa Eulària | 8.721 | 1,143 | 389,4 | ||
| TOTAL | 33.306 | 1,052 | 357,1 | ||
| Fte.: SFM/INECO. Informe de movilidad de la Isla de Eivissa | |||||
Es bastante sorprendente la disparidad
de índices de motorización entre los diversos municipios de la isla, hasta el
punto de que cabe preguntarse si no se debe a limitaciones de la significación
estadística de la muestra. En cualquier caso, considerando el conjunto de la
isla se obtiene una tasa de motorización inferior a la media de
Baleares.
La encuesta ofrece también información
sobre la motorización de los hogares, que se presenta en la tabla adjunta,
referida exclusivamente a los vehículos de turismo, esto es, sin incluir
motocicletas ni vehículos de servicio de cualquier
tipo.
| Motorización en los hogares de la isla de Eivissa | |||||||
| Situación | Hogares | % | |||||
| Sin vehículo | 8.254 | 26,1% | |||||
| Un vehículo | 15.140 | 47,8% | |||||
| Dos vehículos | 6.923 | 21,9% | |||||
| Tres vehículos | 1.056 | 3,3% | |||||
| Más de tres | 288 | 0,9% | |||||
| TOTAL | 31.661 | 100,0% | |||||
| Fte.: SFM/INECO. Informe de movilidad de la Isla de Eivissa | |||||||
El índice de hogares sin automóvil es
bastante reducido, pues en contextos urbanos suele oscilar en torno al 30%. Por
otra parte, más de la cuarta parte de los hogares cuentan con más de un
automóvil, situación que probablemente está indicando la importante presencia de
hogares con más de un miembro con trabajo fuera del hogar, que en una isla como
Eivissa, con escasos servicios de transporte público, obliga a disponer de
automóvil.
Acerca de los vehículos de alquiler se
dispone de muy poca información. Se estima que el parque total de Baleares en
verano es del orden de 50.000 unidades, mientras que en invierno desciende hasta
unos 28.000. El número de empresas de alquiler de coches ascendía a finales de
2001 a 319, y había aumentado en un 7,8% respecto al año anterior. No obstante,
este aumento no refleja un aumento real de la actividad del sector, sino un
proceso administrativo de renovación de licencias de empresas que anteriormente
estaban bajas temporales. El nivel de actividad real parece haber descendido
tanto en 2001 como en 2002. En posteriores apartados se volverá sobre este
tema.
Por último, interesa señalar que la
dotación de vehículos en la que Baleares destaca más netamente sobre la media
nacional, es la de autobuses. La tasa de autobuses por cada 1.000 habitantes
asciende en Baleares a 2,8 unidades por cada 1.000 habitantes, exactamente el
doble de la media estatal. De los 2.318 autobuses matriculados a 31 de diciembre
de 2001 en Baleares, el grueso del parque, 1.900 vehículos, está asignado a
servicios discrecionales, y constituye el medio de transporte mayoritario de los
turistas. Los restantes están asignados a servicios regulares. De éstos, 228
prestaban servicios interurbanos, 145 operaban en la EMT de Palma, y el resto en
otras ciudades que cuentan con sus propias redes urbanas.
Los servicios interurbanos de Eivissa y
Formentera cuentan con 57 vehículos, que representan el 75% de la flota
interurbana de Baleares, pese a que ambas islas apenas representan el 12% de la
población del archipiélago. Ello indica que la dotación de vehículos de
transporte público en las Pitiusas, aún siendo escasa, es proporcionalmente
mucho mayor que la de las islas restantes.
Como conclusión general cabe señalar que la impresión generalizada en las islas de que la tasa de motorización de Baleares es anormalmente elevada, batiendo récords mundiales, y que ésta pueda ser una de las justificaciones de la elevada tasa de mortalidad por automóvil, no responde a la realidad. La motorización en Baleares es ciertamente elevada, pero algunos países europeos tienen niveles iguales o mayores, y no por ello tienen tasas de mortalidad tan altas como las de Baleares:
Tasas de motorización de turismos y de mortalidad por automóvil |
||||
| AREAS | Turismos/mil hab. eq. | Muertos/millón hab. eq. | ||
| Alemania | 506 | 104 | ||
| Italia | 527 | 117 | ||
| Islas Baleares | 518 | 159 | ||
Si se realiza un análisis de la motorización más afinado que el que habitualmente aparece en los medios de comunicación, basado en un simple cociente entre las estadísticas oficiales de parque y el último censo disponible, los datos obtenidos matizan sensiblemente la extendida idea de que una causa fundamental de los problemas del transporte y seguridad vial de Baleares radica en la magnitud del parque. Baleares, como casi todos los países europeos, incluida España, ha alcanzado ya la plena motorización en el sentido de que una amplia mayoría de las personas con permiso de conducción que necesitan o desean poseer un vehículo, disponen efectivamente de uno. Otra cuestión es el grado de utilización de los automóviles, que en Baleares es más elevado de lo que sería normal en su contexto territorial, socioeconómico y cultural, dadas las limitaciones del transporte público.