Rafael Aguirre Grijalvo  -  El Puente

 

23 de marzo de  2012

 

No, no voy a referirme al de la Constitución de 1812, bastante se habla ya en estos días en Cádiz del asunto, sino a otro que, aunque de bastante menor relevancia, ha sido especialmente interesante para quienes lo terminan de disfrutar: El Puente de San José.

Sin entrar a valorar si la actual situación económica que vivimos se contradice o no con esas salidas masivas de los ciudadanos hacia destinos playeros o del interior, habida cuenta de la tan cacareada crisis y del elevado coste de los carburantes, mi intención no es otra que reflexionar acerca del tratamiento que se le ha dado de "puente" a algo que, en mi opinión, no lo es. Y es que en contra de mi teoría, en todos los medios de comunicación, además de en boca de la inmensa mayoría de los mortales, se entiende que la circunstancia de recaer la festividad en lunes da lugar a la denominada obra de ingeniería laboral con la que titulo este escrito.

Por mi parte, pienso que la situación que da pie a poder "establecer un puente" se genera a partir de coincidir un día laborable entre dos festivos, pero nunca cuando los días de asueto sean consecutivos. Comprendo que resulte menos enrevesado, tanto para el lector, como para el oyente o conversador, leer, escuchar o referirse al "Puente de San José" como tal en lugar de tener que hacerlo como "fin de semana largo por la festividad de San José" o "minivacaciones a cuenta del referido Santo", pero no creo, en tanto no se demuestre lo contrario, que sea más correcto.

Así pues me mantengo en mi apreciación sobre el particular, contraria a la opinión generalizada de la gente siempre que coincide un festivo a continuación de otro. En vísperas del próximo primero de mayo, que cae en martes, sí que podrá hablarse, aunque resulte algo paradójico, de Puente del Día del Trabajo.

Saludos,

Rafa

 

Rafael Aguirre Grijalvo...

Grijalvo, Grijalva, Grijalba, Grijalbo...