S. de Francisco - Constituida la Fundación de las Letras del Mar

 

(Mar Nº 439, junio de 2005)

 

Representantes del mundo de la cultura y de la marina acaban de constituir la Fundación de las Letras del Mar, que sitúa entre sus principales propósitos la producción literaria y el fomento de la lectura.

Tal espíritu de divulgación recíproca ha animado a un selecto grupo de intelectuales y marinos hacia la conexión de ambos mundos, tan entrelazados en la historia desde que Hornero inmortalizase el paso a las letras de la genuina singladura marítima de Ulises en "La Odisea".

Siglos de narrativa, historia, poesía, cuento, reportaje o memoria viva jalonan la literatura española referida al mar, que la recién constituida Fundación aspira a revitalizar y plasmar en el conocimiento general a través de una próxima "Biblioteca Virtual del Mar", así como estimular nuevas producciones con la institución de la "Medalla de San Telmo", simbólico y pionero comunicador de marinos y pescadores.

 

EN LA MEJOR TRADICIÓN LITERARIA ESPAÑOLA

 

El presidente de la Fundación de Las Letras del Mar, Manuel Maestro, se refirió al esfuerzo de agrupación entre escritores, periodistas, editores, libreros y especialistas náuticos que aspiran a rescatar "el enorme acervo acumulado en la mejor tradición literaria española", pues - como patentizó el maestro Ortega - "la literatura no es otra cosa que el encargo de despertar la atención de los desatentos, hostigarla modorra de la conciencia popular con palabras agudas e imágenes para que ninguna simiente quede vana...".

En la cabecera del acto, presidió el Almirante-Jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza, en compañía del Director General de Marina Mercante, Felipe Martínez, y el Presidente del Ateneo de Madrid, José Luis Abellán, entidad ésta - la institución ateneísta - que fue el vivero de nombres egregios para una "Cámara de Honor" de la literatura del mar, desde el "Trafalgar" de Galdós, la "Sotileza" de Pereda, el "A Colón" de Darío, "El Mar" de Baraja, el "Memorial de Isla Negra" nerudiano, "El mayorazgo navegante", de Jesús Evaristo Casariego, la "Antología del Mar" alexandrina, el "Marinero en tierra" de Alberti, y un interminable etcétera.

Toda la rebosante tradición literaria española pervive aún en editoriales y librerías especializadas, "San Martín", "Juventud", "Noray", "Editorial Naval", "Robinson", "Librería Náutica", "Izaro", y se trataría de rea-grupar enormes materiales dispersos, también en instituciones, "Archivo General de la Marina", "Biblioteca Central de la Marina", "Fondo Náutico de la Biblioteca del Real Instituto Asturiano", los tradicionales "Premios Virgen del Carmen", "Nostromo", etc., hacia una revitalización de la cultura literaria del mar, tan infinita como éste.

 

DE LA LITERATURA AL PERIODISMO

 

En el acto constitutivo de la Fundación no faltó, con justicia y con justeza, una sentida referencia al que pudiera considerarse el pionero del periodismo marítimo español, el brigadier de la Armada Jorge Lasso de la Vega, que, con Manuel Posse y Montes de Oca, fundó en 1839 la revista mensual "España Marítima". El mismo grupo de pioneros lanza en 1855 el primer periódico del género, "El Marino Español".

No menor es el esfuerzo editorial que alumbra en 1877 la "Revista General de Marina", que tras ¡137 años! sigue publicándose en la actualidad, y es iniciativa del ministro Juan B. Antequera y, hoy día, obra considerada como una auténtica cátedra naval.

Mar y escritura se funden inextricablemente, lo que ya llamó la atención del filósofo Rober Bacon, allá por el siglo XIII, al decir que "es un acontecimiento extraño que durante los viajes por mar - en los que sólo se tiene por ver cielo y agua - la mayoría de los hombres escriben un diario, mientras que cuando viajan por tierra - donde a cada paso encontramos algo más que observar - pocos lo hacen...".

El mar, en fin, del que hasta habló un hombre del interior como Antonio Machado, para predecir que "me encontraréis a bordo, ligero de equipaje, casi desnudo como los hijos del mar", reclamaría toda la emoción preexistente en el acto primigenio de la Fundación Letras del Mar, donde también se revivieron hasta las ensoñaciones juveniles de "Simbad", "Os Lu-siadas", "Robinson Crusoe", "La Isla del Tesoro", "Moby Dick", etc., que nos quitan tantos años de encima.

 


De izquierda a derecha, Juan Manuel Gracia Menocal, Secretario de la Fundación Letras del Mar;
José Luis Abellán, Presidente del Ateneo de Madrid; Sebastián Zaragoza, Jefe del Alto Estado Mayor de la Armada;
Felipe Martínez, Director General de la Marina Mercante; Manuel Maestro, Presidente de la Fundación Letras del Mar;
Mariano Juan y Ferragut, Presidente del Consejo Asesor de la Fundación Letras del Mar.

 

LETRA IMPRESA SOBRE LAS OLAS

 

Aún cuando importaron la escritura de los fenicios fueron los griegos quienes primeramente llamaron a sus naves "corceles del mar", como asimismo fue el capitán pirata de Espronceda el primero que bramó "que yo aquí tengo por mío/cuanto abarca el mar bravío/a quien nadie impuso leyes...".

Ni medidas ni asientos para tanto como se escribió sobre las olas, para justificar —como Víctor Hugo— que "si el mar es el símbolo del poder de Dios, la embarcación es la demostración de la capacidad del hombre".

Entre la calma y la bonanza, siempre un vocabulario extenso y eufónico, deudor de la frase hecha y el refranero, estos hombres del mar de la Fundación dicen caminar "viento en popa", gritan "soltar amarras" y lo hacen sabiendo que "maniobra comenzada nunca debe ser variada", y, como "la maniobra es imprudente si de popa es la corriente", van a navegar rápido y a la velocidad de Internet.

Allí les esperamos; su primera "Biblioteca Virtual del Mar", pronto.

Todos vamos en el mismo barco...