Javier Serapio Costa - Kairos, el momento de las cosas

 

Noviembre de 2008

 

De nada sirve acudir demasiado tarde al médico para mostrarle unos síntomas preocupantes cuando hace años que se padecían y ahora nos dice que ya no tienen cura… De nada sirve intentar hacer propósito de enmienda dentro de una relación cuando ha habido años para ello, y la otra parte se halla extenuada y la chispa amorosa definitivamente apagada. Es inútil sembrar semillas porque a uno le apetece cuando es la estación del año inapropiada, o pescar calamares en noche ya cerrada y sin luna.

Saber encontrar el momento justo para actuar en los hechos emocionales y vitales importantes, guiarse por la intuición correcta (y no solo por el deseo), es una de las tareas más difíciles y de mayor riesgo en la vida. Algunas corrientes psicológicas toman para referirse a este tiempo adecuado y sincronizado el concepto de la Antigua Grecia “kairos”, (con el que entonces también aludían al tiempo que nutre el espíritu, el que sienta bien y en el que nos concentramos en algo tanto que perdemos el sentido de la sucesión cronológica). Para lograr esa intuición especial del momento adecuado a veces no hay más aprendizaje que el ensayo y error que ofrece la propia experiencia vital. Pero si combinamos ciertas dosis de introspección con una atenta observación y escucha de los hechos que nos rodean podremos identificar mejor: cuándo estamos frente a un trabajo útil o perjudicial; cuándo estamos frente a nuestra posible media naranja o frente a quien nos puede vampirizar durante años; cuándo se debe reaccionar ante las mofas del compañero de clase; cuándo hay que parar el acoso y amenazas del corrupto jefe que abusa de su poder; cuándo hay que detener el control enfermizo del cónyuge o sus faltas de respeto…

En el mejor de los casos, errar en esa difícil percepción del momento justo para actuar y tomar la decisión correcta, llevará consigo una “multa” en términos de gastos inútiles de energía, tiempo, salud, dinero…y un amargo sentimiento de culpa por malgastar esta vida tan preciada que tenemos. En los casos extremos (por ejemplo, la violencia de género), reaccionar a destiempo puede llevar consigo la muerte. En Ibiza hace años que nos pasamos de las rayas de la indecencia, desmesura e indignidad. Ahora puede estar pasando el último tren clave para nuestro futuro: un tren de limpieza, de reforma, de justicia (casi desconocida en esta tierra), de crear infraestructuras ajustadas al entorno y no al bolsillo de algunos, de reflexión sobre adónde vamos… Algunas áreas ya han adquirido el billete… Ahora es el momento de subirse al tren y parar de una vez la inercia tramposa y autodestructiva que azota la isla. Después, si no subimos a tiempo, el tren partirá, y aquí, desde la sensatez, sólo quedará tiempo para lamentar lo perdido y destruido para siempre. “Kairos” es ahora… Pronto, demasiado tarde.

 

Javier Serapio Costa es psicólogo y psicoterapeuta

 

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Eivissa - Ibiza...