Juan Manuel Grijalvo - Expropiaciones

 

(Ultima Hora, FDS, 9 de enero de 2004)

 

Ya sabe usted lo que pasa cuando se construye un embalse en un río. El agua va ascendiendo, inunda las tierras de labor, se acerca a los pueblos y, por fin... los sumerge. A veces, la sequía hace bajar el nivel y los antiguos vecinos del lugar se acercan a ver el campanario de la iglesia o los techos de sus casas...

El 1 de enero de 2000 apareció en el "Diario de Ibiza" un artículo mío que resume en cosa de quinientas palabras mis ideas para cambiar el modelo de movilidad en y entre Eivissa y Formentera. Está disponible en mi "website". En él aparece tres veces el término "expropiaciones". No es por casualidad. La marea de asfalto sigue su curso. Las numerosas autoridades competentes no dejan de alimentar el dragón. Dan prioridad absoluta a los coches privados y de alquiler. Calles y carreteras se comportan como un embalse. Suben de nivel, invadiendo terrenos que podrían ser más útiles si se destinasen a otros fines. O que ya están ocupados por el agua... de la piscina de un amigo mío, que está afectada por el desdoblamiento del segundo cinturón de ronda...

Los vecinos están recogiendo firmas contra este proyecto, que muchos años de administraciones imprevisoras han hecho "necesario". Pero eso no tiene la más mínima validez legal. Los pliegos son papel mojado... un mero ejercicio del derecho al pataleo. Las autoridades sacan el proyecto a concurso, envían las excavadoras, la carretera se hace, los expropiados se aguantan, y yattá...

No hace falta ser profeta para ver que esto se va a repetir en el futuro. El crecimiento de la población conlleva un aumento de la demanda de movilidad. Se cubre poniendo más coches en circulación. Eso crea la "necesidad" de seguir ampliando calles, carreteras y, sobre todo, aparcamientos... Y así para siempre...

Según he oído decir, el verdadero "deporte nacional" de Eivissa era mover las "fites", los mojones que marcan los límites de las fincas. Con ello nacían litigios inacabables... que alimentaban perpetuamente los abogados de Vila. Sigue habiendo bastante afición por los pleitos. Tal vez los expedientes de expropiación se dilaten muuucho...

El transporte del siglo XXI en y entre Eivissa y Formentera es el Aerobus. Es guiado, eléctrico, automático y elevado. La vía del sistema está formada por varios cables de acero, sostenidos en el aire por torres, lo que reduce las expropiaciones al mínimo. Y las torres se pueden instalar en los límites de las fincas. Son más difíciles de mover que las "fites" a la antigua usanza. Tal vez eviten algún pleito. Cada vez que pienso en el Aerobus le encuentro más ventajas...

juan_manuel@grijalvo.com

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