Ima Sanchís entrevista a Brian Bacon, asesor en management y desarrollo en liderazgo
La contra de La Vanguardia, 6 de septiembre de 2003
"Mantén los pies en el suelo sin embarrarte"
Tengo 51 años. Nací en Sydney y vivo en Oxford. Estoy licenciado en Management Estratégico para Empresas Internacionales. Trabajo como asesor de gobiernos y debo mantenerme políticamente neutro. Soy soltero. Mi camino espiritual es la meditación, hace 21 años que soy estudiante de la Universidad Espiritual Braama Kumaris.
- Usted es director técnico personal de líderes de gobiernos.
- Sí, en tres continentes, y también lo soy de altos directivos
de multinacionales como Ford, Coca-Cola, McDonald's, Ericsson, Procter &
Gamble, British Aerospace...
- ¿Y en qué consiste su trabajo?
- Reestructuro gobiernos y empresas para hacerlos más transparentes y
efectivos.
- Mmmm, difícil... Por definición un gobierno es todo
lo contrario.
- Sí, ja, ja..., pero los gobiernos tienen que modificar estructuras
y metodologías para poder sobrevivir en un mundo tan cambiante. Les enseño
a funcionar como una gran multinacional, a ser más rentables y eficaces.
- ¿Qué hace falta para que una empresa o un gobierno
funcione correctamente?
- En esta época de grandes turbulencias e incertidumbre en la que los
mercados están tan confusos, las cualidades más necesarias para
los líderes, y que casi nunca van juntas, son la decisión y la
humildad.
- Los que mandan no necesitan humildad.
- Se equivoca. El estilo autoritario no funciona cuando trabajas con intelectuales
y creativos que tienen otras opciones en la vida, así que un buen líder
debe conseguir que éstos enfoquen los temas que crearán una diferencia
en su vida y que sean capaces de poner en práctica sus planes con celeridad.
Una persona estresada o con miedo es imposible que sea innovadora y creativa.
- La realidad le contradice: hay crispación, crecen los infartos
y los contratos basura...
- Así es, porque se utilizan técnicas caducas. Ejecutivos que
hace dos años estaban en posiciones de liderazgo ya no encuentran trabajo.
Los que han sido capaces de sobrevivir son los que han podido combinar la humildad
con la decisión. Hay una gran diferencia entre fuerza y poder.
- ¿Ha trabajado usted con farmacéuticas que niegan los
genéricos del sida en África?
- Hay ciertas empresas con las que no trabajo: empresas de tabaco, alcohol o
las que están involucradas en la fabricación o distribución
de armas. No colaboro con individuos que no tengan una forma de trabajar basada
en valores y no acepto reducciones drásticas de plantilla. A mí
me emplean para que la gente se desarrolle.
- ¿Cómo luchar contra las multinacionales sin corazón?
- Con los números, el negocio se basa más en las relaciones que
en la mera transacción económica. Una pequeña empresa es
capaz de desarrollar una relación con los clientes mucho más efectiva.
Verá: tenga, coja mi bolígrafo... ¿Qué ha sentido?
- Pues nada...
- ¿Y si le digo "coja mi bolígrafo, es un regalo especial
para usted"?...
- Me cae más simpático.
- Si las relaciones humanas son exitosas, el resultado es buen negocio y más
dinero. Le contaré una historia.
- Qué bien.
- Cuando iba a pescar con mi abuelo, él siempre miraba alrededor y decía:
"¡Aquí!"; parábamos el barco, plantábamos
la caña y cogíamos un pez tras otro. Cuando iba solo estudiaba
en el mapa el último lugar en el que había estado con él,
zarpaba a la misma hora; mi técnica era impecable pero no cogía
ningún pez. "¿Qué observa mi abuelo? -me preguntaba-,
¿las nubes, las corrientes...?"
- ¿Y?
- En el mundo de la empresa tenemos directivos que saben mucha técnica,
pero no cogen el pez, no tienen intuición.
- ¿Cómo desarrollar esa intuición?
- Todos la tenemos, sólo hay que permitir que surja y que se utilice.
Todos intentan imitar sin éxito al inversor más exitoso del mundo,
propietario de Warren Buffett.
- ¿Cuál es la razón de su éxito?
- Me la explicó él mismo: "Primero estudio las circunstancias
y obtengo los números. Pero en el último instante, antes de tomar
la decisión de si invierto o no, me alejo de los números y escucho
mis tripas. Jamás permito que nada contradiga mi intuición".
- ¿Warren nunca se equivoca?
- Es el único de los inversores que no perdió ni un dólar
en el boom informático. Sus tripas le decían que las bases no
eran sólidas y los otros inversores se reían de él, pero
al final fue el único que sobrevivió.
- ¿Ganarán los buenos?
- La gente confunde bondad con debilidad; a veces van juntas, pero la verdadera
bondad es fortaleza. De nuevo le diré dos palabras fundamentales que
casi nunca convergen: pragmatismo y espiritualidad.
- ¿...?
- Ser espiritual es tener una visión clara de uno mismo, saber cuáles
son sus valores y reconocer los de los demás. Ser pragmático es
tener los pies en el suelo, saber qué es lo importante. Has de mantener
la visión elevada pero no perderte en las nubes; mantener los pies en
el suelo sin encallarte en el barro.
- Hágame el retrato de las multinacionales.
- La mayoría de las "top" están estancadas o en declive,
lo que demuestra que los consumidores están cambiando. Los recientes
escándalos de las grandes multinacionales han minado la confianza de
la gente, cuyas reacciones son hoy impredecibles. El negocio de la publicidad
también está a la baja. El consumidor quiere verdades, gente auténtica.
La fuerza del líder se desarrolla desde dentro.
- Sí, pero cómo.
- El mejor ejercicio para desarrollar la fuerza interna es la meditación.
Un directivo, un ministro, ve gente diferente continuamente y no tiene tiempo
de estar consigo mismo; a todos los que yo asesoro les hago practicar dos veces
al día media hora de meditación.
SED DIGNOS
Ha sido asesor en organización de los gobiernos de Australia, Brasil, Chile, México, Tailandia, Suecia, Dinamarca... Y estratega de algunas de las multinacionales más poderosas del mundo. Su conclusion es simple y profunda: ser bueno es rentable, la integridad crea negocio, el secreto es dirección y sentido.
"Hace unos años fui a dar una conferencia a San Francisco, junto a los gurús de la economía mundial, sobre cómo manejar el cambio en las grandes organizaciones. Clausuró el acto la madre Teresa, y su mensaje (se hizo un estudio) resultó ser el más impactante: "Sed dignos de confianza. Si no amáis a vuestra gente y lo que hacéis, no habrá pasión ni poder. Y sin ello nadie estará preparado para arriesgarse y no habrá cambio".
Administración única en Eivissa - Ibiza...