Juan Manuel Grijalvo - Psion 5

 

A estas alturas, a poco que me conozca usted, ya sabrá que uso habitualmente un ordenador "de bolsillo" o "de mano". Es lo que se llama en inglés un PDA (personal digital assistant), o "pocket computer", o también "palmtop" o "handheld", porque se supone que caben en la palma de la mano. Los míos son un poco más grandes porque sólo tengo máquinas con teclado. Y no los llevo en los bolsillos, sino en pistoleras de la acreditada marca Vega Holsters, sumamente cómodas, prácticas y robustas.

Eso de las pistoleras no es una analogía. Derivan directamente de fundas pensadas y hechas para llevar automáticas o revólveres. Tienen un "aire de familia" que llama la atención a los profesionales de la seguridad desde lejos. Aquí tiene usted el logo de la firma... ¿qué le parece que es?

 

Vega Holsters

 

Cada vez hay más marcas de ordenadores de bolsillo. Ahora mismo, los más famosos son los Palm Pilot, unos cacharritos sin teclado que a mí no me resuelven nada. El primer chisme de esa casta que vi fue un Apple Newton. Lo menos que se puede decir es que el nombre le venía grande. Para demostrarme lo bueno que era, su feliz propietario escribió laboriosamente una palabra de cuatro letras en la pantalla (no, no era ninguna de ésas...) y la máquina la convirtió obedientemente en texto. "¿Has visto?" "Sí. ¿Y cuando quieres escribir deprisa?" "Ah, mira". Entonces hizo algo que convirtió un rincón de la pantalla en un tecladito minúsculo y empezó a tocar unas "teclas" como la cabeza de una cerilla con la punta del "stylus". Había descubierto el arte de escribir a máquina con un dedo. Como inventar la pólvora, vamos... El Psion 5 permite hasta diez, aunque los "die-hard" del 3a sigamos con los dos pulgares, como siempre.

Otros ordenadores de bolsillo usan versiones "aligeradas" de Windows, cosa que no me hace feliz por mil razones. Microsfot siempre pone un montón de megas de paja para embalar cualquier cosa, y eso gasta memoria, procesador y recursos que no sobran en nuestros dispositivos móviles.

Los que uso yo llevan el sistema operativo EPOC, que es el mejor de todos. Cuando comenzó a borrarse la frontera entre los móviles con memoria y los PDA,s el Vil Gates ya tenía en el mercado sus, digamos, productos. Varios fabricantes se pusieron de acuerdo con la casa Psion y formaron el grupo Symbian para desarrollar software para los nuevos móviles con funciones avanzadas. Hablamos de Nokia, Ericsson y Sony... que no son precisamente empresas de segunda fila. Si los agentes de Microsfot no consiguieron venderles sus, digamos, productos, a pesar de sus acreditados, digamos, procedimientos para hacer ofertas que usted no podrá rechazar, es porque los sistemas Psion son como mínimo el triple de buenos que los del Vil Gates. Si sólo fueran el doble de buenos, el poder, digamos, "comercial" de Microsfot hubiera equilibrado de sobras la balanza, ¿no le parece? Pues esto es lo que hay.

Mi primer Psion fue un 3a. Llegó a mis manos el 9 de diciembre de 1994 y me cambió la vida. Sólo el programa de agenda ya justificaba la compra de la máquina. El aparato me permitió recopilar miles de datos que tenía desperdigados en miles de papeles, dar soporte material a mi orden mental, organizar ficheros, montar estructuras, escribir una serie de cartas y volver a publicar algún artículo.

Después tuve un Psion 5 con sistema y teclado en inglés. No resultaba especialmente práctico para escribir en castellano. Y era básicamente "más de lo mismo". Las aplicaciones principales eran muy parecidas a las del 3a. Eso sí, con más potencia y mucha más memoria. Más adelante conseguí el Psion 5 con sistema y teclado en castellano que tengo ahora. Con él he escrito la mayor parte del contenido del website.

 

 

Y en diciembre de 2001 compré el Nokia 9210 con el que estoy escribiendo esto. El Psion 5 ha tenido una avería y está en el taller de reparaciones de Paresa. Como es natural, lo echo de menos... El 9210 está muy, muy bien y me ha sacado del paso en bastantes ocasiones. Pero el Psion 5 sigue teniendo, indiscutiblemente, el mejor teclado que puede encontrar usted en un ordenador de sus medidas. Es mi máquina principal. Y por ahora lo va a seguir siendo.

Y es que el Psion 5 también me ha cambiado la vida. No ha sido una cosa tan brusca como lo del 3a, que fue un inmenso salto cualitativo. El 5 es más de lo mismo: concretamente, dieciséis veces más RAM y veinticuatro veces más "disco duro". Esa mayor fuerza bruta compensa los defectos que los partidarios irreductibles del EPOC 16 encontraremos siempre en el EPOC 32. Ha tenido un efecto visible en los resultados de mi trabajo. Y la mayor ventaja tal vez haya sido "CopyAnywhere", un programita que me permite mover texto del Psion al PC y viceversa. Basta seleccionar y copiar: va a los dos portapapeles... y desde allí a donde a usted le dé la gana, e.g. al editor de HTML... y en cosa de un minuto está en el servidor de Arsys, a disposición de toda la Internet. Y funciona igual en el otro sentido, i.e. puedo seleccionar algo de una página cualquiera y pegarlo "ipso facto" como cita literal dentro de uno de mis artículos a medio cocer. El Nokia también tiene estas útiles características. Y más ventajas: una, que la página de Internet está en el navegador que trae puesto el propio aparatito. Otra, que la aplicación de correo electrónico envía este texto ahora mismo a cualquier buzón del mundo. Y otra, que puede llevar adjunto cualquier fichero que tenga en el comunicador.

Otro día, si usted quiere, podemos revisar los ordenadores de Arthur C. Clarke. Ya sabe que todos los míos hablan como el HAL 9000 de "2001". Clarke tiene otra línea de trabajo, el Minisec de "Imperial Earth", novela publicada en 1976. Es un "hip computer" que se lleva en una pistolera y tiene cincuenta teclas y poco más o menos las mismas funciones que un Nokia 9210. Que trae sesenta y cinco teclas en el interior y veinte en el exterior... En el mundo de la informática, las cosas cambian muy deprisa.

juan_manuel@grijalvo.com

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