Juan Manuel Grijalvo - http://www.grijalvo.com

 

(Ultima Hora, FDS, # mayo de 2002)

 

Ya sabe usted que, en mi opinión, los problemas de movilidad en Eivissa se resolverán con un sistema nuevo de transporte. Me han publicado algunos artículos sobre el Aerobus en diversos medios. Los escribo a ratos perdidos con mis ordenadores de bolsillo, que se pueden usar en cualquier parte. A veces, usted me ha encontrado por la calle y me ha dicho que le había interesado alguna de mis aportaciones. Entonces he tenido el atrevimiento de darle algún otro texto mío. O de apuntarme que tenía que enviárselo por correo electrónico

Como ya estamos en el siglo XXI, cada vez más personas tienen acceso a Internet. Por eso he pensado que quizá sería práctico ponerlos "on line", como dicen ahora, para que pueda usted leer los que quiera y cuando quiera. Y si ha de hacerme alguna pregunta (por favor, que sea fácil), no tiene más que enviarme un correo electrónico. Contestaré cuando pueda, lo mejor que sepa. No es mucho decir..

Una de estas veces que nos hemos encontrado me ha preguntado usted por qué escribo sólo sobre los problemas del transporte. Bueno, eso nunca es del todo así. En este periódico, sin ir más lejos, me van publicando algunas cosas, digamos, diferentes. Por ejemplo, "La galera de Ben-Hur", y otras de parecido jaez, en el "FDS". Y en mis textos se deslizan siempre otras cuestiones. Precisamente eso es lo que tengo que evitar, mi tendencia a la dispersión. He de centrarme en hablar de materias de las que entienda un poco. Y los problemas del transporte son literalmente vitales.

Pero no puedo resolverlos yo solo. El tráfico no es un dragón, aunque yo quiera ser un caballero andante. O un Quijote, como me han dicho a veces...

Por eso voy hablándole de mis ideas sobre este asunto. Si usted las comparte, ya somos dos empujando en la misma dirección. Como no hay dos sin tres, pronto seremos suficientes para fundar una sociedad anónima, reunir capital, pagar los estudios técnicos y poner en marcha la primera línea. Eso sí que es el principio de la solución. Lo demás son palabras que se lleva el viento. Y yo no escribo para las hemerotecas. Escribo para usted.

Por eso he puesto también algunos textos de cuando no había decidido aún que mi deber en esta vida es dar la vara a todo el mundo con un solo tema hasta aburrir a las ovejas. Y los que voy haciendo, digamos, a escondidas de mí mismo.

El medio tiene otras ventajas. Me permite añadir enlaces entre mis textos y con otras páginas, notas al pie, actualizaciones, etcétera.

Resumiendo ideas, hay varios artículos sobre libertades y derechos individuales. En mi opinión, el actual modelo de movilidad "favorece", entre comillas, a los que pagan y conducen un coche frente al resto, que resulta ser la mayoría de la población. Y digo "entre comillas" porque los conductores hacen un buen número de viajes como chóferes... de los que no conducen, naturalmente. Para mí, la movilidad es un derecho individual que se ejerce mucho mejor usando transportes públicos.

Plantear correctamente los problemas ya es la mitad de la solución. El más grave, con mucha diferencia, es el de la seguridad. Lo toco a disgusto, porque no divierte a nadie. A mí tampoco. Otro problema importante es la economía, incluyendo la "miniserie" de la sociedad anónima. Y cuando uno toca cualquier problema suele acabar topando con las Administraciones públicas. Para mí, la mejor administración es la que hace más por el ferrocarril.

En agosto de 2000 empecé a escribir en "Ultima Hora" con perspectivas de continuidad. Al principio intenté seguir un orden lógico, pero ya sabe usted que la prensa diaria no es para publicar libros por entregas. Lo propio es que un artículo empiece y acabe en quinientas palabras. Sería sencillo refutar los errores de concepto del modelo de movilidad al uso si fueran pocos y pequeños. Y es fácil decir que tal y cual cosa están mal. Es todo lo que había hecho yo hasta 1999. Por eso me vino tan bien el Aerobus. Es un medio de transporte público de calidad. Y me permite ofrecer alternativas reales a los automóviles. Hay varios artículos sobre cómo NO se soluciona el problema, incluyendo la "miniserie" de recetas.

Una de mis preguntas favoritas es ¿cuánta carga puede llevar un burro? La idea es determinar con precisión el verdadero objetivo de los viajes, para ver si se puede conseguir con menos costes.

Puede usted decirme lo que le divierte - y lo que no - en

juan_manuel@grijalvo.com

O cuando nos veamos por ahí, igual que siempre...

 

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