El día 11 de abril de 2005 me ha llegado esta carta.

Ahora mismo no tengo energía para redactar una respuesta. Queda pendiente...

 

Querido Grijalvo (así es como le identifico) no sé si le llegará esta pequeña carta digitalmente tratada.

Le escribo porque me da la gana y sabiendo que usted es un hombre cultivado y cultivador de los temas más inverosímiles. Bueno, como iba diciendo, que era nada, sé de buena tinta, de la China, que usted escarba en las ideas del absurdo y por eso mismo rompo una lanza a su favor, sabiendo que aerobuses, obuses y demás parafernalia pueden llegar a buen término si vivimos en una sociedad de soñadores o de pequeño-burgueses acomodados. Mi carta está resultando un poco contradictoria, pero bueno, lo que le quiero decir es que no vamos a ninguna parte con todo lo que usted dice:

1 Sus ideas no son prácticas, por mucho que lo maree.
2 Aplique su conocimiento en algo práctico, como ir a comprar el pan.
3 No se escurra entre las sábanas de la historia. Me importa un pito que el Kaiser Guillermo practicara la papiroflexia, Origami, en japonés, el arte de doblar y doblar y doblar y hacer pajaritas de colores.
4 Me importa un rábano que una ola gigante se coma un barco o que los Liberty recorrieran millas de Atlántico con un periscopio a popa.

Bueno, esto es un ataque frontal, pero siga, siga, sin usted el mundo es más aburrido.
Sin usted no somos nada.
Usted, se me hace la boca agua con los ustedes. Es un prerrafaelita, un iluminado, un esta boca no es mía. Es demasiado barnizador de ideas.
Saque punta, meta y saque. Cobarde, que es un cobarde.
Aplíquese su cuento. Rime y prosee. Pero No logrará convencerme.
No se escude en caleidoscopios de filigrana.

Su página es interesante pero no más links, no más conexiones infames.
Recorra usted solo el arduo camino intern-ético.
Porque creo que lo vale.
¿¡O no?!
Bueno, me despido de usted y me despisto.
Solo le quiero decir que el futuro son carreteras, hormigón armado bien durito y prosopopeyas varias.
Arriba los arribistas y los bien sombreados.
Viva tú y viva yo, y los otros.
Un saludazo.

Algo sobre mí mismo...