Juan Manuel Grijalvo - ¿Aún no ha leído "El Señor de los Anillos"?

 

Pues no sabe usted lo que se está perdiendo. Seguro que lo ha oído nombrar, directamente o por las películas que han hecho con el mismo título. Bueno, en mi opinión la de Bakshi no la hicieron: la perpetraron. El libro es muy entretenido, una novela de aventuras y emociones, que trata de un viaje y una guerra y de muchas cosas más. Rebosa humor y patetismo, poesía y tragedia. Transcurre hace mucho tiempo, en la Tierra Media, un continente inventado por Tolkien con su geografía, su historia, sus habitantes, y sobre todo sus lenguajes, pues el autor era antes que nada un filólogo.

Desde un punto de vista puramente literario, ya es un clásico. El lenguaje es precioso, los personajes hablan muy bien y dicen cosas muy bonitas. Hay páginas enteras que describen lugares, auténticos cuadros pintados con palabras, llenos de color, fantasía e imaginación.

Hay muchos párrafos en prosa, y naturalmente los poemas y canciones, que se han de leer en voz alta, para apreciar cómo suenan, y otros en que nueve de cada diez palabras son monosílabos. Por esto es preferible leer el original inglés que cualquier traducción.

Siendo un libro tan amplio, no se agota con una sola lectura. Recomiendo dos bastante seguidas, puesto que en la primera sufre uno tanto con los apuros de los personajes, que no disfruta. A la segunda, uno ya sabe lo que va a pasar, y puede fijarse mejor. Hay que empezar por "El Hobbit", y dejar una temporadita antes de seguir con "El Señor de los Anillos". Esto se debe a que hay varios personajes que coinciden en ambos libros, pero sus papeles son muy diferentes. Lea usted algo que no tenga nada que ver para olvidarse un poco de ellos, y así le será más fácil asimilar el nuevo contexto. IMPORTANTE : La primera vez, no lea usted los prólogos si los hay, porque le dan información sobre el libro que es mejor no tener. Cuando lo haya leído al menos dos veces, puede pasar al "Silmarillion".

No puedo decir cuál es el tema central de la obra, porque cada lector ve como más importante el que más le importa. Lo que sigue es sólo algo de lo que yo he visto en el libro, que se puede leer de muchas maneras. Hace planteamientos morales, no habla de las cosas como son, sino como debieran ser.

También puede vérselo como una defensa de la Naturaleza. La contaminación, la tala de bosques, la destrucción del ambiente, están siempre asociadas con los malos, mientras la conservación, la restauración y el amor por los seres vivos lo están con los buenos.

Hay un sinnúmero de personajes, tantos que seguro que alguno le gustará mucho y va a ser "su" héroe. Entre otros, hay reyes, magos, guerreros, espectros, enanos, elfos y,por supuesto, hobbits. Son bajitos, simpáticos y tragones y tienen los pies cubiertos de pelo. Los buenos poseen en alto grado cualidades como el sentido del deber, la lealtad, la fuerza, la sabiduría y la belleza, sin ser tan perfectos que no podamos identificarnos con ellos, y reír y llorar con ellos. Por otra parte, hay un claro simbolismo iniciático. Los hobbits salen de su país como niños, pasan una serie de pruebas, aprenden de muchos maestros y llegan a resolver solos los problemas de un mundo adulto.

Es un mito para un mundo que ha desechado el pasado en bloque, rechazando con sus males mucho que debemos recuperar. Es un libro comparable a un árbol, con raíces y tronco, ramas y hojas, flores y frutos. Sus raíces son los mitos; su tronco la historia que nos cuenta, que se ramifica en otras muchas; sus flores se pueden encontrar a cada página; y sus frutos son los sentimientos que hace brotar en el corazón de quien lo lee.

En fin, es un libro que hace adictos, y existen varias sociedades literarias dedicadas a la obra de Tolkien. Porque quien lo ha leído desea compartir con los demás la alegría y la tristeza, la belleza y el encanto únicos de este libro maravilloso.

 

Mellon - No siga usted por aquí si no ha leído los libros...

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