Juan Manuel Grijalvo - El aparcamiento en el Ensanche

 

Ultima Hora,  30 de diciembre de 2002

 

Hace tiempo que conozco al concejal de Urbanismo de Eivissa, Juan Boned Roig. Leí con mucho interés el texto sobre el aparcamiento en el Ensanche que publicó en este periódico. Lo que sigue es un intento de aportar algunos elementos de juicio, a partir de mis teorías generales sobre la movilidad.

Decía yo en "Alimentar el dragón", publicado el 29 de mayo de 2000, que las autoridades gestionan el tráfico como si fuese uno de tales monstruos. Le ceden cada vez más territorio, y la bestia, lejos de amansarse, se hace cada vez más grande y más feroz. Dice el concejal que "en tres años se ha cuadruplicado el número de plazas donde dejar el vehículo en aparcamientos disuasorios". Mil de ellas "se encuentran en zonas perfectamente pintadas y asfaltadas". Cabe recordar que el Pacte se presentó a las elecciones con un programa que decía, entre otras cosas, que "el Pla Territorial Parcial es basarà en el criteri d'increment real de la capacitat de mobilitat en lloc de promoure un augment continu de la superfície d'asfalt: més asfalt i més carreteres no signifiquen, sovint és el contrari, més mobilitat i rapidesa".

Existe una tecnología probada que permite hacer aparcamientos sin impermeabilizar el terreno. Se basa en unas piezas de plástico que soportan el peso de los vehículos y dejan huecos para que el agua de lluvia se infiltre en el subsuelo. Para más información, puede visitar usted su sitio en Internet: http://www.atlantiscorp.com.au. Tienen distribuidores en España.

En cuanto al aparcamiento de los pabellones militares, me pregunto si no será contraproducente. Si existe la posibilidad de dejar el coche más cerca del centro, tal vez algunos conductores pasen de largo junto a los "disuasorios", crucen la ciudad buscando una plaza en Es Soto y, si no la encuentran, den media vuelta y la crucen de nuevo... duplicando el tráfico, que es precisamente lo que se pretendía evitar.

Es una lástima que el concejal se limite a decirnos que "deberá ser el nuevo Plan General de Ordenación Urbana... el que recoja las medidas... que van a ser la solución de futuro, proponiendo... los puntos en los que deberá haber nuevos grandes aparcamientos y si éstos deben ser subterráneos o en superficie". Hubiera preferido que nos hablara de sus propias ideas sobre el particular. Que tal vez se resuman en lo que dice un poco más adelante sobre la voluntad municipal de seguir "acondicionando" solares: "también lo haremos; una cosa no excluye la otra".

Luego dice que "sería deseable que todos procurásemos ser algo más solidarios y no pretender aparcar a la puerta del negocio o del puesto de trabajo". Me gustaría analizar un poco la filosofía que subyace en esta frase. ¿Para qué sirve el coche? Para viajar de puerta a puerta. Si no fuera por eso, iríamos en autobús. El automóvil es el medio de transporte insolidario por excelencia. Los problemas del tráfico no se resuelven apelando al buen corazón de los ciudadanos. Generalmente, se hace preciso intervenir. Las autoridades están para eso.

Luego viene esa idea obsesiva de cobrar una tasa de entrada a los residentes en otros municipios cuando traspasen las fronteras del "Districte Federal" de Vila. Me pregunto si no sería más práctico agregar todos los ayuntamientos de la isla - y el Consell, claro - en una sola entidad local. La administración única simplifica los trámites, evita la maraña de consorcios y permite asumir una serie de competencias que ahora se llevan desde Palma o desde Madrid. Y repartir esos costes de capitalidad que soporta Vila, racionalizar el urbanismo, el transporte, el reparto del agua potable... En fin, puede ahorrar muchísimo dinero a los contribuyentes. Yo le veo cada vez más ventajas. Sobre todo, comparándola con la situación actual.

Para terminar, una sugerencia. El Ayuntamiento de Vila organiza viajes culturales. El último, a Segovia. Me hubiera encantado ir a ver el acueducto... Ya sabe usted que admiro más a los ingenieros romanos que a los de hoy. Con una excepción: Santiago Calatrava. Bueno... el próximo viaje podría ser a Lorca. Ahora me preguntará usted por qué. Pues mire, porque no cae lejos de aquí y tiene un territorio de... 1.521 kilómetros cuadrados. No estaría mal enviar a todos los políticos de Eivissa, pero a todos, a ver cómo se administra con un solo ayuntamiento una superficie que es como el triple que la de nuestra isla, tiene docenas de núcleos de población y linda con otros muchos municipios. Y de paso, podrán investigar cómo resuelven los problemas de aparcamiento. Deben ser distintos que los de aquí, porque hace muchos años que tienen ferrocarriles.

En conclusión: el primer paso para resolver los problemas de movilidad en Eivissa es implantar una administración única. El segundo, poner en marcha un sistema nuevo de transporte público. Con eso, ya no tiene sentido seguir asfaltando este diminuto término municipal de Vila, "Districte Federal", para que se inunde cada vez que caen cuatro gotas. Y todos nos ahorramos un montón de problemas. Por ejemplo, la confusión mental del concejal Bonet y demás componentes del Pacte, cuando hablan de una movilidad sostenible... mientras "acondicionan" solares y más solares.

Si cree usted que tengo razón, o que no, dígamelo. Estoy en

juan_manuel@grijalvo.com

 

http://www.atlantiscorp.com.au

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