Juan Manuel Grijalvo - Autobús

Dedicado a M. C. R.
(Ultima Hora, 8 de diciembre de 2001)
Desde el punto de vista de los planificadores del transporte, la masa de coches, particulares y de alquiler, es una maldición sin paliativos. En cambio, los autobuses son maravillosos. En cada vehículo caben docenas de personas. Circulan sobre infraestructuras existentes. El mantenimiento de las vías corre por cuenta de las administraciones públicas, no de las empresas de transporte. No están sujetos a trayectos fijos. No hace falta aparcarlos. Y son - relativamente - baratos de comprar y de mantener. En Eivissa, estas ventajas han resultado tan determinantes que todo el transporte público se hace con autobuses. Hasta aquí la teoría. La verdad, como siempre, está ahí fuera. Ahora, vaya usted a tomar un autobús. Desde el punto de vista del usuario, el viaje empieza cuando sale de casa y camina hasta la parada. Si hace frío, o calor, o llueve, este trayecto a pie es incómodo. Luego toca esperar que llegue el autobús. En el mejor de los casos es tiempo perdido. En el peor, es causa de impaciencia. Por fin llega. Con suerte, es puntual. Los autobuses tienen la ventaja de circular sobre calles y carreteras que ya existen. Y el inconveniente de compartirlas con el resto de los vehículos. Si hay atascos, da lo mismo que la frecuencia sea alta sobre el papel: el servicio no será puntual. Bueno, sube usted, paga el billete, busca un asiento, que no siempre encuentra. El viaje puede ser más o menos cómodo. Dependerá de si va de pie o sentado, de la eficacia de la climatización, y de la cantidad de acelerones, frenazos, bandazos y vibraciones que haya de soportar. En cuanto a las apreturas, ya sabe usted que a los seres humanos no nos gusta tener demasiado cerca a otros seres humanos, y aún menos si son desconocidos... Es una de las razones del éxito de los coches. Nos permiten mantener las distancias. Bueno. Llega usted al fin de su trayecto, baja del vehículo por una escalera no muy cómoda, y sigue a pie hasta su destino, sometido a los mismos avatares climáticos que antes. Con frecuencia, ha tardado más de lo previsto. El viaje no ha sido totalmente satisfactorio. La vida es así. Desde el punto de vista de las empresas, el transporte ha de ser un negocio rentable. Si no, suspenden pagos y se acabó. Soportan una serie de costes directos. En parte son fijos: adquisición, mantenimiento y amortización del material, seguros, impuestos... En parte, variables: gastos de personal, combustible, etcétera. Y los ingresos son variables, por no decir aleatorios. Desde el punto de vista de las administraciones, los autobuses tienen una serie de costes indirectos. Algunos se pueden medir en dinero: la reserva de vía pública de las paradas, la parte que les tocaría pagar por mantenimiento de calles y carreteras, o las subvenciones para escolares y jubilados. Otros son más difíciles de cuantificar, como los problemas de circulación para el resto del tráfico. En cuanto a los accidentes, si un autobús tiene alguno siempre sale en primera plana, porque se produce "una gran perturbación en la Fuerza", como diría Obi Wan Kenobi. Pero la fría estadística nos dice que es mucho más probable tener un siniestro viajando en coche, y no digamos en moto... No sabemos qué nos traerá el futuro. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Eivissa habla de comprar autobuses eléctricos y de potenciar el Vilabús. Y de hacer una estación central para las líneas interurbanas. Y lo más práctico para mover turistas entre el aeropuerto y los hoteles sigue siendo llevarlos en autobús. Si la demanda sigue aumentando, harán falta más vehículos y más conductores. En cuatro palabras, más de lo mismo. |

Conducir un autobús no es fácil. Hace falta un permiso especial, que se consigue con bastantes horas de clases prácticas que ha de pagar usted. Y cuestan bastante caras. No le basta tener vocación profesional, también ha de tener dinero - y gastarlo. Salvando algunas diferencias, la cosa recuerda bastante a lo que sucede con los pilotos de aviación. Si no tiene usted capital para comprar un autobús, ha de trabajar por cuenta ajena. Tendrá que estar bastantes horas diarias al volante. Si el servicio lo exige, también en fines de semana, festivos y - lo peor, sin duda - de noche, cuando los seres humanos no estamos especialmente despiertos. En Eivissa todos los servicios se saturan cada verano. Conducir un autobús pasa de ser un trabajo duro a una verdadera fuente de estrés. En raras ocasiones, hay automóviles mal aparcados que obligan a hacer verdaderas filigranas con el volante. Casi todos los pasajeros son personas pacíficas que viven aquí o vienen de vacaciones. Pero basta que uno no lo sea para darle un mal día al conductor. Etcétera. Ya ve usted que ha de ser un trabajo bien pagado. De lo contrario, nadie se plantearía ni siquiera sacar el permiso. Si no hay suficientes conductores en Eivissa, habrá que buscarlos en otros sitios. Para que vengan, habrá que ofrecerles, por ejemplo, el doble de lo que estén ganando. Si es para un empleo de temporada, se les pedirá que trabajen, por ejemplo, el triple. Y cuando alquilen una vivienda, habrán de pagar, por ejemplo, cuatro veces más. Desde el punto de vista de los conductores, y visto lo antedicho, lo sorprendente sería... que volviesen para la siguiente temporada. Hasta aquí el diagnóstico. En cuanto a la terapia, el Aerobus no satisfará el cien por ciento de la demanda de transporte en y entre Eivissa y Formentera. Para muchos trayectos seguiremos usando los mismos medios que ahora. Pero ya ve usted que las líneas de Aerobus, donde lleguen, van a dar un servicio de mejor calidad. Nos permiten hacer frente al aumento de la demanda de movilidad de una forma más sostenible. Y no necesitan conductores. En la medida en que reemplacen coches, particulares y de alquiler, autobuses y motocicletas, sobre todo en horarios nocturnos, van a ser una verdadera solución. Otras cosas son... más de lo mismo. |
The Knight Bus (pendiente)
Alfonso Ribas Prats - Las empresas de transporte público de Eivissa deberían fusionarse
Pedro Prieto Planells - La aventura del autobús - La vuelta a Eivissa en transporte público
Proyecto de Plan Director Sectorial de Transportes de las Islas Baleares
Es de octubre de 2002 y no es nuevo, pero como si lo fuera...
Plan de transportes por carretera
Nota de prensa de la OCU sobre autobuses urbanos - Febrero 2006...
Mapa de las líneas de autobús en Eivissa...
Transporte urbano y periurbano...