Juan Manuel Grijalvo - Las demandas de movilidad de ahora mismo

 

(Ultima Hora, 30 de agosto de 2000)

 

Es probable que las nuevas tecnologías reduzcan nuestras demandas de movilidad. Pero ojo, sólo probable. Lo que ocurra en el futuro depende en buena parte de una serie de decisiones que podemos tomar desde ahora mismo. Yo sólo quiero aportar algunos elementos de juicio.

Para recorrer distancias largas necesitamos vehículos. Como en esta isla el personal vive diseminado por ahí de cualquier manera, resulta difícil trazar líneas de transporte público. Casi todo el mundo tiene automóvil propio, porque no tener coche es casi como no tener piernas. Como usted ya tiene uno, puede irse a vivir tranquilamente en mitad del campo. Cuando está ahí, a la primera avería descubre que le hacen falta dos coches. Si compra otro, pronto habrá dos permisos de conducir en su casa. Y así sucesivamente, hasta que cada persona tenga coche y carnet.

Y ya tenemos cerrado el círculo: como las demandas individuales se las tiene que resolver cada cual a base de pagarse su vehículo privado, no hay clientes para el transporte público.

Los cambios en la organización del trabajo tal vez supriman los horarios rígidos, y por ende las congestiones de tráfico diarias a las horas de abrir y cerrar oficinas y comercios. La existencia de coches y carreteras que no sea el cliente el que haya de desplazarse. Por ejemplo, usted llama a un médico particular para una urgencia domiciliaria y vendrá, naturalmente, en coche. El trabajador móvil es, en realidad, el trabajador "automóvil".

Los cambios en la distribución de alimentos y otras mercancías tal vez nos quiten de encima la "lista de la compra" semanal. Pero habrá más camiones, más furgonetas y más velomotores para repartir las mercancías. Y es muy posible que dediquemos ese tiempo libre a "ir de tiendas". En coche, naturalmente...

 

 

En cuanto a los viajes por placer, si yo pudiera, me acercaría cada tarde a Cala d'Hort para ver la puesta de sol. Pero si somos diez mil yendo al mismo sitio a la misma hora, "hace falta" una autopista y un aparcamiento para diez mil automóviles. Ya ve usted, se me han quitado las ganas de ir...

Recapitulando, el modelo de urbanismo (por llamarlo de alguna manera) influye en el modelo de transporte, que a su vez modifica las expectativas de los ciudadanos, que se mueven por el territorio sin hacer mucho caso de las sabias prescripciones de los expertos.

Y otro día, si usted quiere, podemos seguir hablando de este asunto. En mi modesta opinión, los problemas del transporte están mal planteados. A partir de ahí, las "soluciones" no hacen más que agravar los problemas...

juan_manuel@grijalvo.com

Médico particular para una urgencia domiciliaria...

Los problemas del transporte...

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