Juan Manuel Grijalvo - El Aerobus y el teleférico

 

Teleférico de Montjuïc

 

Dedicado a Santiago Calatrava

 

¿Usted ha ido alguna vez en teleférico? Ya sabe, esas cabinas que van colgadas de unos cables. Suelen funcionar como atracción turística, porque los viajeros pueden disfrutar del panorama. Si es hermoso, ya es razón para hacer uno.

Como medio de transporte tiene inconvenientes y ventajas. Como todo en la vida... Tiene en contra que cabe poca gente en las cabinas, que sólo sirve para distancias cortas y que suele ser tirando a lento. Esto es según se mire; si no hay que ir lejos, para qué ir deprisa. La idea de que la velocidad es buena "per se" es uno de los grandes errores de nuestra época.

El teleférico tiene varias ventajas que le son propias. Casi no ocupa terreno; sólo las estaciones y las bases de las torres. Requiere muy poco personal, porque los vehículos no llevan conductor. Es barato de mover. No contamina. Y es prácticamente silencioso.

Si las cabinas fueran más grandes, si no dependieran de un cable tractor, y si fueran un poco más rápidas, un teleférico sería una buena solución para transportar personas y equipajes entre el aeropuerto de Eivissa y Formentera. Si sustituye barcos de pasaje, no hay que ampliar los puertos. Como puede tener una parada junto a cada hotel, no importa seguir trayendo más autobuses y más coches y más motos. No hay que aparcarlo, y el viaje sería una delicia estética. Especialmente cuando uno cruza sobre Es Freus sin marearse.

 

Aerobus de Mannheim

 

Pero las limitaciones del medio son inseparables de las ventajas. Ahora imagínese usted ese mismo teleférico con unas cabinas bien amplias, circulando a bastante velocidad sobre cables tendidos entre torres separadas doscientos metros. Visualice lo que sería cruzar Es Freus por uno de esos puentes que diseña Santiago Calatrava. Al menos a mí, me parecen bellísimos. Pues mire usted, el Aerobus es exactamente eso. Visto de lejos, se parece a un teleférico. Pero los vehículos no dependen de una maquinaria fija, porque son autopropulsados. No llevan conductor porque son telecomandados desde un centro de cálculo. Las líneas se pueden llevar a cualquier distancia. A mí me parece que unir el aeropuerto con Formentera sería muy útil. Pero - técnicamente, claro - nada impide que siga hasta Sant Jordi, Eivissa, Talamanca, Jesús, Puig de'n Valls o Ca'n Negre, pasando por encima de todo el tráfico actual. O que se extienda por toda la isla.

 

Aerobus de Weihai

 

Hay quien cree que sería mejor poner un ferrocarril o un tranvía. Es un punto de vista perfectamente defendible, aunque sea muy difícil prolongar las líneas hasta Formentera. Pero mientras discutimos si son galgos o podencos, en Eivissa se construye por todas partes. Cualquiera que sea el transporte del futuro, necesitará estaciones. Habría que plantear ahora mismo las reservas de terrenos. Si no, vamos a pagar carísimas las consecuencias de esta imprevisión.

juan_manuel@grijalvo.com

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